El INE ha hecho públicos los datos de Contabilidad Nacional que establecen que la economía española creció un 2,6% en el tercer trimestre de 2004 con respecto al mismo periodo del año anterior, ofreciendo un perfil estabilizado de crecimiento.
CARUANA:
Según los datos ofrecidos ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE)
sobre la Contabilidad Nacional, el crecimiento intertrimestral se aceleró una
décima respecto al segundo trimestre, hasta situarse en el 0,6%. Estas tasas
coinciden con la estimación realizada por el Banco de España y con el indicador
adelantado por el INE hace algunos días.
Por otro lado, el gobernador del
Banco de España, Jaime Caruana, que ayer compareció en la Comisión de
Presupuestos del Senado, aseguró que el PIB cerrará el año con un crecimiento
que “no diferirá significativamente” del 2,6% antes mencionado experimentado en
el tercer trimestre.
Crecimiento para el próximo
año
Además, consideró que no se cumplirán las previsiones de
crecimiento del Gobierno para 2005, año en el que la economía española mantendrá
una senda de crecimiento relativamente estable y más próxima al 2,6% que al 3%
previsto por el Ejecutivo.
No obstante, indicó que el crecimiento
económico podría acelerarse paulatinamente el próximo año, a medida que se vayan
despejando las incertidumbres que rodean al entorno internacional.
Respecto a los datos hechos públicos ayer por el INE, Caruana destacó
como elemento positivo el repunte de la inversión en bienes de equipo, si bien
advirtió de que la mayor contribución negativa del sector exterior al PIB es un
factor de desequilibrio que debe vigilarse.
El gobernador del Banco de
España señaló además que los datos de Contabilidad Nacional del tercer trimestre
han confirmado también que se mantiene la tendencia de dinamismo en el gasto de
las familias, en el consumo y en la inversión residencial, así como una elevada
inversión en obra civil.
Aumento de la demanda
interna
Otras cifras que arrojan los datos del INE apuntan a que
la demanda interna aumentó su aportación al crecimiento agregado de 4,2 a 4,6
puntos, debido fundamentalmente al impulso combinado de la inversión, mientras
que la demanda externa restó dos puntos al crecimiento del PIB, cuatro décimas
más que en el trimestre anterior, como resultado del mayor impulso de las
importaciones respecto a las exportaciones.
Dentro de la demanda
interna, el crecimiento del gasto en consumo final de los hogares y las
instituciones sin fines de lucro se estabilizó en el 3,4%, acorde con la
evolución de la renta disponible de las familias, mientras que el consumo final
de las administraciones públicas se aceleró una décima, hasta el 4,4%.
A
este respecto, Caruana consideró “preocupante” que detrás del crecimiento de las
importaciones y de la moderación de las exportaciones pueda existir “cierto
deterioro de la competitividad”, y subrayó en este sentido que los Presupuestos
Generales del Estado para 2005 deben contribuir a moderar el vigor que está
demostrando tener la demanda interna.
Empleo y
productividad
El crecimiento de la economía española permitió que
el aumento del empleo, medido en términos de puestos de trabajo equivalentes a
tiempo completo, se situara en el 2,1% en tasa interanual, una décima más que en
el segundo trimestre, lo que supone un aumento de 332.000 empleos netos. El
incremento de la productividad aparente del factor trabajo se situó en el 0,5%,
igual que en el trimestre anterior.
Por sectores, el empleo creado en la
construcción se aceleró en un punto y medio, hasta el 4,2%, mientras que se
recuperó parcialmente el tono contractivo de las ramas industriales, donde la
caída del empleo disminuyó medio punto, hasta el -0,9%, y se ralentizó el
crecimiento de puestos de trabajo en servicios, pasando del 3,2% al
2,9%.
Atendiendo a la distribución primaria de las rentas, el crecimiento
de la remuneración de los asalariados se estabilizó en el 5,8%, como
consecuencia del menor ritmo de avance de la remuneración media que ha anulado
el avance del número de asalariados.
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