Cuando la crisis económica es una realidad, el oro es un refugio a nivel mundial tanto para ricos como para pobres. Por una parte salvaguarda el dinero del que lo tiene. Por otra facilita la obtención de dinero en metálico a los menos pudientes que tengan objetos de oro en su poder.
Es un valor refugio a nivel mundial
A lo largo de la historia más reciente, el oro ha sido siempre un valor refugio para los inversores de todo el mundo en tiempos de crisis. Pero también ha sido una moneda de cambio para obtener liquidez para aquellas personas menos favorecidas que se han visto obligadas por la mala situación económica a vender al peso los objetos que poseían de oro.
Según la enciclopedia libre Wikipedia, “el oro es un elemento químico de número atómico 79, situado en el grupo 11 de la tabla periódica. Es un metal precioso blando de color amarillo. Su símbolo es Au (del latín aurum).
Es un metal de transición blando, brillante, amarillo, pesado, maleable y dúctil. El oro no reacciona con la mayoría de los productos químicos, pero es sensible al cloro y al agua regia. El metal se encuentra generalmente en estado puro y en forma de pepitas y depósitos aluviales y es uno de los metales tradicionalmente empleados para acuñar monedas. Se utiliza en la joyería, la industria y la electrónica por su resistencia a la corrosión”.
Lo que no dice Wikipedia es que el oro se utiliza también, y mucho, en los mercados financieros, sobre todo como certificados de depósitos y especialmente en las épocas de crisis, así como que funciona también perfectamente para obtener dinero líquido en función de su peso.
En momentos de crisis económica, no sólo los inversores buscan certificados o acciones de empresas mineras, sino que proliferan como setas también los intermediarios que compran oro al peso en el mercado, como también lo hacen las familias necesitadas de realizar esa transacción.
En este caso no se tiene en cuenta el trabajo o valor de las joyas objeto de venta, sino el peso del oro que tengan. Por eso, los objetos más comunes para vender al peso son cadenas de oro, anillos, pulseras y medallas.
Quizá por eso prácticamente todo el mundo admira, valora y quiere poseer objetos de oro, ya sea en forma de monedas, lingotes, certificados de depósitos o anillos, pulseras, medallas y cadenas. El sector de joyería, por ejemplo, consume el 65 por ciento del mercado del oro.
La razón de esta admiración y deseo de posesión es que el oro les da seguridad. El oro protege de la crisis económica tanto a ricos como a pobres.
Por regla general, cuando hay crisis económica sube el percio del oro. También sube cuando bajan mucho las bolsas o flojea de manera notable el dólar como divisa. Pero hay veces que sube también, como está ocurriendo ahora, cuando los mercados de valores mejoran notablemente sus posiciones.
Pero hay algo en que la totalidad de los economistas y analistas están de acuerdo respecto al oro: siempre se anticipa a la crisis. Si de pronto el precio del oro sube con fuerza, peligro, algo no funciona en el sistema financiero.
Revalorización del oro
La revalorización del precio del oro ha sido prácticamente constante a lo largo de los últimos doscientos años. Por ejemplo, la onza de oro troy, que equivale a 31,10348 gramos, ha pasado de valer 19,39 dólares en 1800 a 1.057 dólares en octubre de 2009, si bien los expertos no descartan que el precio de la onza de oro pueda alcanzar los 2.000 dólares la próxima década.
Pero no hay que remontarse tanto en el tiempo para comprobar que la revalorización del oro es una realidad. Veamos.
En octubre de 2007, un kilo de oro valía aproximadamente 10.000 euros. Bien. E octubre de este año, 2009, el precio del kilo de oro es de 19.000 euros, prácticamente el doble.
Por tanto, el oro no debe verse sólo como una inversión, quizá una buena inversión, sino como una garantía de liquidez, tanto para personas pudientes como para más modestas, pues hoy por hoy es el mejor patrón monetario que existe.
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