La organización terrorista ETA ha vuelto a atentar ayer en Madrid con la explosión de un coche-bomba, que contenía entre 18 y 20 kilos de explosivos y que ha causado heridas leves a más de 50 personas. Rodríguez Zapatero recibió el respaldo del PP, mientras que la Asociación Víctimas del Terrorismo (AVT) consideró que este atentado demuestra “inequívocamente el error de aquellos que pretenden dialogar con ETA sometiendo al Estado de Derecho a los designios de los asesinos”.
La propuesta de diálogo del Gobierno socialista con ETA pierde legitimidad
La explosión se registró en el barrio madrileño de San Blas a las 9.30. Media
hora antes, un llamado telefónico atribuido a la organización separatista ETA le
había advertido al diario independentista vasco Gara acerca del lugar y del
horario en que se produciría el atentado.
Tras la advertencia, la Policía
cerró una zona de 500 metros y desplegó un importante operativo, lo que impidió
que la explosión provocara más víctimas. De todos modos, un hombre
-probablemente el más afectado entre los heridos- sufrió una fuerte contusión en
el tórax debido a la onda expansiva de la explosión y debió ser
hospitalizado.
Según fuentes de la investigación, el explosivo era
cloratita o amonal. La furgoneta bomba ha quedado reducida a un pequeño amasijo
de hierros y varios coches se han calcinado. La columna de humo resultante podía
verse desde distintos puntos de la capital. El vehículo utilizado por los
terroristas fue una furgoneta Renault Express que fue robada anoche en San
Lorenzo de El Escorial y que mantenía su matrícula original, según el ministro
del Interior.
La explosión se produjo en pleno desalojo del Edificio
Aragón, en el número 506 de la calle de Alcalá. En él trabajan unas 200 personas
y alberga concesionarios de automóviles de las marcas Opel y Land Rover, así
como sedes de la empresa de telemarketing Bouncopy, de Citibank y de Unisono
Soluciones. Cuando estalló la furgoneta sólo habían sido evacuadas dos plantas,
por lo que el resto de trabajadores permaneció en el edificio.
El
ministro del Interior español, José Antonio Alonso, informó que el artefacto que
estalló tenía entre 18 y 20 kilos de explosivos y había sido colocado en una
camioneta robada ayer, dentro de una mochila.
El atentado se produjo
ocho días después de que el Congreso de los Diputados autorizara al Gobierno a
realizar una negociación de paz con ETA si ésta abandonaba las armas. Luego de
la explosión, el presidente del gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero,
ratificó ante el Senado que el objetivo del gobierno es “combatir y acabar con
el terrorismo” y que el único destino de ETA es abandonar las armas y
disolverse.
En la sesión de control al Gobierno que acoge el Congreso
tras el atentado, Zapatero ha confiado en la máxima unidad política en la lucha
contra ETA. Zapatero señaló que la banda tiene como único destino la
desaparición, y recibió el apoyo para esta tarea del líder del PP, Mariano
Rajoy, quién matizó que la mejor vía para lograrlo es el Pacto
Antiterrorista.
Por su parte, el portavoz del PP en el Congreso, Eduardo
Zaplana, ha pedido al Gobierno que reflexione sobre su política antiterrorista y
que vuelva a “combatir con toda contundencia” a ETA, ya que “todo lo que sea
darles balones de oxígeno” y “apelaciones al diálogo” es “un gran
error”.
El ministro del Interior ha señalado que “ETA sigue viva, activa
y operativa” y que, ante tanta expectativa de negociaciones con ETA, “la lucha
antiterrorista se vería favorecida si entre todos rebajáramos el nivel de
ruido”. Ha añadido que la lucha contra ETA seguirá “hasta acabar” con
ella.
Este es el segundo atentado atribuido a ETA en Madrid en el año. En
febrero, estalló un coche bomba con entre 20 y 30 kilogramos de cloratita en el
Campo de las Naciones, causando 43 heridos leves.
En caso de confirmarse
la autoría de ETA, el atentado representará un retroceso en la estrategia de
negociación que el gobierno intenta entablar con la organización separatista
vasca.
El alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, ha señalado en la
zona del atentado que “hay que ser conscientes de que ETA carece de ninguna
voluntad de hacer otra cosa que causar el terror”.
El atentado ha
recibido además múltiples mensajes de repulsa de distintos líderes políticos.
También el Parlamento Europeo lo ha condenado al comienzo del pleno a instancia
del eurodiputado del PP, Jaime Mayor Oreja.
La última vez que ETA atentó
en Madrid fue el pasado 9 de febrero, cuando la banda terrorista hizo
explosionar un coche bomba junto a ARCO, en el Parque Ferial Juan Carlos I,
pocas horas antes de que la exposición fuera inaugurada por los Reyes. Según los
expertos, el método utilizado fue similar al de ayer.
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