Política

Europa: ¿Cuál es la naturaleza del Estado de Bienestar?

Amartya Sen defiende esta entidad social porque lo considera un apoyo para que un ciudadano no caiga en el agujero de la pobreza. El Estado de Bienestar impide que alguien llegue a un estado de existencia que se podría calificar de vergonzoso.

Estado
Vamos a hacer un par de comentarios antes de proceder. Primero: ¿Cuál es la
naturaleza de ese Estado de bienestar? La naturaleza del Estado de bienestar
consiste en ofrecer algún tipo de protección a las personas que sin la ayuda del
Estado puede que no sean capaces de tener una vida mínimamente aceptable según
los criterios de la sociedad moderna, sobretodo la Europa moderna.

La
idea fundamental versa en torno a la interdependencia entre los seres humanos.
En este sentido, el Estado de bienestar, tiene algo en común con la economía de
mercado, porque la economía de mercado también es algo donde el individuo solo
no es absolutamente nada. En la economía de mercado las personas dependen unas
de otras, y nadie ha explicado esto tan claramente como Adam Smith en “La
riqueza de las Naciones”. Toda la base de la economía de mercado gira en torno a
la capacidad de interactuar entre sí, de depender unos de otros, de poder hacer
cosas para los demás y que ellos hagan cosas por ti.

Adam Smith no se
limita a considerar el intercambio, donde la principal motivación surge de la
búsqueda de la ganancia individual. Es decir, tengo algo que me gustaría
intercambiar por algo que tienes tú, y tú estás dispuesto a intercambiar lo que
tú tienes por lo que yo tengo. Y esto redunda en un cambio mútuamente
beneficioso, siendo esa la base del intercambio en la economía de mercado. Pero
como decía Adam Smith la economía de mercado no es sólo un asunto de
intercambio, sino que también incorpora la producción, la creación de
instituciones que hacen posible y duradero el intercambio. Esto requiere una
confianza mutua y que si alguien me promete algo yo pueda creérmelo. Que si
usted me dice que se compromete a hacer algo, yo pueda creérmelo. Pues bien,
esto son cosas que suponen una dependencia directa de un determinado tipo de
comportamiento del otro, que es algo que acepto como parte de la ética de una
economía de mercado, de una economía capitalista.

A veces la gente comete
el error de pensar que la economía capitalista sólo florece a partir del afán de
lucro. La economía capitalista prospera, ante todo, a base del “etos”
capitalista, que incluye también el orgullo en la calidad de la producción,
orgullo que se siente por la capacidad de realizar lo que uno ha prometido. El
carácter de confianza es una faceta muy importante del “etos” capitalista y la
búsqueda de beneficios encaja en esa estructura más amplia.

Tal como la
economía de mercado funciona poniendo en sintonía a diferentes personas, pues el
Estado de bienestar hace exactamente lo mismo. Advierte que es posible que
algunas personas se adentren en una situación muy difícil, por causa de
enfermedad, pueden necesitar asistencia médica y aunque tengan un patrimonio
suficiente, quizá no puedan permitirse pagar los gastos, según el tipo de
enfermedad, o quizá se empobrezcan o pierdan el trabajo, o puede que tengan un
bajo nivel salarial u otro tipo de problemas, como discapacidades de toda suerte
que les impide tener una renta decente. Lo que entonces aporta el Estado es un
apoyo básico para que no caiga en ese agujero de la pobreza, no se hunda en la
pobreza. El Estado de bienestar impide que alguien llegue a un estado de
existencia que se podría calificar de vergonzoso en la sociedad
moderna.

Yo diría que los compromisos que tenemos como sociedad son: en
primer lugar, vivir en paz, vivir en libertad. Segundo, la necesidad de poder
confiar unos en otros, interdependientes. Y, tercero, el llegar a decisiones
basadas en el debate previo. Siguen de gran actualidad hoy por hoy y, cuando
examinamos algunos de los debates con que se enfrenta Europa, hemos de tener en
cuenta estos valores básicos que tan cruciales fueron en el inicio del
movimiento europeo.

Posteriormente el movimiento europeo desarrolló
muchas otras etapas y se convirtió en ese gran logro que es hoy en el mundo, y
debo decir que considero que la Unión Europea es uno de esos grandes logros del
Siglo XX. Es realmente notable que ya se ha llegado a esta Unión. Personalmente,
yo criticaría algunas de las prioridades de la Unión Europea, hoy por hoy, tal
como yo lo veo, pero eso no me impide que la admire. Hablo desde una gran
proximidad y también desde cierta distancia. He pasado la mitad de mi vida en
Europa, he tratado con europeos, incluso en mis dos matrimonios -mi esposa
actual es inglesa, la anterior como les decía era italiana-, pero también como
economista me bombardean continuamente con preguntas sobre Europa y claro uno
nunca puede sustraerse a ese planteamiento. Pero no soy europeo, no nací en
Europa, y tampoco soy europeo en estos momentos, vivo en Estados Unidos y soy
ciudadano súbdito de la India. Así, hablo un poquitín desde el exterior pero a
veces resulta útil hablar desde el exterior, puedes hacer comparaciones.
Ciertamente, una comparación entre Europa y EE.UU. es muy importante
actualmente, sobre todo cuando se debate el futuro del Estado de
bienestar.

Estas cosas las digo a guisa de antecedentes. Bien, ¿Cuál es
el problema? El Estado de bienestar ha alcanzado grandes logros, esto nadie lo
pone en tela de juicio, pero, a veces, se olvida cuanto han cambiado las cosas.
Observemos Europa. Prescindiendo de los años de la guerra, consideremos los
principios de los años veinte, treinta o incluso finales de los treinta, o
principios del período de posguerra, mediados los cuarenta. La expectativa de
vida en Europa era muy inferior de lo que es hoy el caso en África o Asia. La
incidencia de morbosidad, de enfermedades de todo tipo que desde entonces se han
eliminado radicalmente, fue muy alta, en esa época, incluso en Europa. Similar
es el caso de la pobreza.

Creo que debería ser realmente causa de
orgullo que la situación haya cambiado tantísimo en Europa desde entonces y el
Estado de bienestar ha tenido un papel importante en ello: la asistencia
sanitaria, las redes de seguridad social, los programas de alivio de la pobreza,
seguro de desempleo, planes de pensiones de algún tipo, quizás no excesivo, pero
si el derecho que tienen los ciudadanos de gozar de una existencia decente
también durante su jubilación.

Todo esto que forma parte del Estado de
bienestar no siempre reviste esta forma segregada, a veces todo queda integrado
como sucede en algunos países. El Reino Unido es un país donde está bastante
integrado. A veces todo viene muy desmenuzado como en el caso de Italia, donde
prácticamente no hay política nacional en la materia, hay una variedad de
seguros relacionados con el empleo, etc. y hay que analizar la suma de
todo.

Amartya Sen es Premio Nobel de Economía 1998. Catedrático de
Economía y Ética de la Universidad de Harvard. Este es un extracto de la
conferencia pronunciada en el “Círculo de Economía” de Barcelona en 1999
.


Fuente: La Factoria Web

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú