Política

Firmar el CAFTA afianza al comercio y a la democracia

“La realidad económica que se vive en el siglo XXI exige que los países de América ya no enfoquemos nuestras respectivas posiciones competitivas como protagonistas independientes. Para competir en el mercado internacional, necesitamos aplicar un mayor nivel de integración, cooperación y competitividad con nuestra región.”

Libre Comercio
El mes pasado los presidentes de Centroamérica y la República Dominicana visitaron varios estados como parte de una gira nacional con el propósito de promover la aprobación del Tratado de Libre Comercio de Centroamérica (CAFTA) por parte del Congreso.

El tratado reduciría las barreras arancelarias entre Estados Unidos y Costa Rica, Guatemala, Honduras, Nicaragua, la República Dominicana y El Salvador. La visita de los presidentes destaca la importancia que el CAFTA le brindaría al futuro de estas frágiles democracias. Estos presidentes comprenden que CAFTA tiene como propósito afianzar la democracia, generar prosperidad y hacer que el hemisferio occidental esté más protegido. CAFTA también ayudará a fortalecer estas democracias incipientes al aumentar las oportunidades económicas y familiarizarlas con los principios básicos de las sociedades autónomas y estables. Con estas herramientas, estos mercados mejorarían competitivamente para Estados Unidos, y rápidamente pasarían a convertirse en grandes mercados.

Además, una mayor integración de nuestro hemisferio significa un alza de empleos y más prosperidad aquí en nuestro país. La realidad económica que se vive en el siglo XXI exige que los países de América ya no enfoquemos nuestras respectivas posiciones competitivas como protagonistas independientes. Para competir en el mercado internacional, necesitamos aplicar un mayor nivel de integración, cooperación y competitividad con nuestra región. En años recientes, hemos alcanzado muchos logros en el hemisferio occidental. Ahora, el comercio bilateral con el Canadá y México supera el comercio con la Unión Europea y el Japón, combinados, gracias al Tratado de Libre Comercio de Norteamérica (NAFTA).

Desde que éste se efectuó en el año 1993, el crecimiento económico de Estados Unidos ha sido del 44 por ciento, el de Canadá del 46 por ciento y el de México del 36 por ciento. Sin NAFTA, nuestros países nunca habrían logrado un crecimiento económico de tal magnitud. CAFTA ofrece una oportunidad de llevar ese logro un paso más allá; crearía el segundo mercado más importante de exportaciones para los Estados Unidos en América Latina, después de México. Éstos son grandes mercados de crecimiento para los Estados Unidos. Las exportaciones estadounidenses a los países de la región ascendieron a $16,000 millones de dólares el año pasado, casi el doble que hace una década, y las inversiones de Estados Unidos en la región fueron de más de $4,000 millones. CAFTA crea condiciones equitativas en una relación existente. Ya que 80 por ciento de las importaciones de miembros del CAFTA ya ingresan a los Estados Unidos libres de impuestos, CAFTA iguala las condiciones y otorga a los industriales, agricultores y empresas de servicios de los Estados Unidos mayor acceso a este valioso mercado.

Con la aprobación de CAFTA, más de 80 por ciento de las exportaciones de productos industriales y para el consumidor de Estados Unidos serán exoneradas de impuestos arancelarios inmediatamente. En términos estratégicos, CAFTA integrará aun más este hemisferio para que, como grupo, todos los países miembros del CAFTA puedan competir en el mercado internacional, particularmente en Europa y Asia. De igual manera, esto afianzaría Estados Unidos como el principal proveedor de los países de CAFTA en un momento en que China hace avances serios. Pero como los Presidentes Centroamericanos saben, el CAFTA es sumamente importante por motivos que van más allá de los económicos. Por medio de las reformas económicas y políticas, los pueblos de Centroamérica han dejado atrás los tiempos de guerra civil y caos.

Sus líderes, elegidos democráticamente, nos han respaldado en la guerra contra el terrorismo. Ahora, estas democracias incipientes buscan el apoyo de los Estados Unidos. Tres países han asumido la delantera valientemente al autorizar CAFTA. Ahora nos esperan y muchos otros nos observan. Esta es una oportunidad extraordinaria para promover los principios de libre mercado y democracia en nuestra región.

La aprobación de CAFTA enviaría un mensaje enérgico sobre nuestro compromiso a abrir mercados nuevos para los negocios estadounidenses y estabilizar los mercados regionales, lo que resultará en más prosperidad para todos.

El autor es Secretario de Comercio de EEUU

Fuente: Diario de las Américas

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