Democracia
Hezboláh – la organización que América no supo tratar allá por 1983 después de que hiciera saltar por los aires a los Marines en el Líbano – ejerce ahora su poder político posicionándose para tomar el control del sur del Líbano y partes del Valle de la Bekaa, además del nexo de Siria y la frontera norte de Israel. Y es en estos mismos territorios donde Hezboláh entrena hoy a los terroristas sirios y de al-Qaida que inundan diariamente Irak.
Nuestros enemigos se están consolidando, entrelazando y uniendo para nuestra destrucción, y Hezboláh ha emergido como una de las principales arterias que alimenta el terror y amenaza a Israel y a Occidente. Con la atención de la mayor parte de los americanos puesta en la insurgencia de Irak y la guerra política emprendida en los pasillos del Congreso norteamericano, el bombardeo y la invasión por parte de Hezboláh al norte de Israel la semana pasada pasó casi inadvertida.
Durante seis horas, proyectiles de mortero y misiles Katyusha caían a lo largo de toda la frontera libanesa israelí hasta Galilea, llevando a miles de israelíes de vuelta a sus refugios subterráneos a prueba de bomba. Cinco invasores de Hezboláh resultaron muertos y más de una docena de soldados del ejército israelí resultaron heridos. En la medida en que cualquier americano ni siquiera oyó de ello, fue despreciado sobretodo como otro estallido más del conflicto árabe israelí. La mayor parte de los americanos piensa en Hezboláh como problema nacional libanés, o problema de los israelíes. Éste es un error crítico y peligroso. Todo lo que hace Hezboláh está encaminado a perjudicar a Estados Unidos eventualmente.
El escenario quedó fijado con la reciente retirada unilateral de Gaza y la decisión americana impuesta de ceder el control de seguridad sobre la frontera de Rafah con Egipto, que los árabes vieron como debilidad despreciable. En pocas palabras, los jihadistas radicales perciben esta vulnerabilidad y atacan. Occidente necesita despertar ante lo que se nos viene encima.
Hezboláh es un peligro real para la región, puesto que es respaldado completamente por Irán, que está dedicado completamente a “borrar del mapa el estado judío de Israel”, como el presidente del terror iraní, Ahmadinejad, ha dicho no una sino dos veces en las últimas semanas. Irán ha construido ahora satélites espía rusos y misiles Shehab 3 de largo alcance, que pueden alcanzar Israel y a Europa con munición química, biológica o nuclear reales. Su población rebosa con decenas de miles de mártires terroristas suicida potenciales que pueden alimentar las filas de Hezboláh.
Además, Siria alberga el deseo de cobrarse venganza con Israel, por la vergüenza de haber perdido territorios en guerra sucesivas. También quiere meter el dedo en el ojo de Estados Unidos, que realiza acciones de contraterrorismo contra terroristas que utilizan Siria como base de operaciones. Bashar Assad se encuentra bajo enorme presión internacional a causa de la implicación siria en el asesinato de Rafik Hariri. Por lo tanto, Siria apoya a Hezboláh en sus ataques contra Israel. Assad cree que apoyando a Hezboláh en sus ataques contra Israel y a al Qaeda en Irak, puede ayudar a reunir el apoyo del mundo árabe y desviar la atención de la investigación del asesinato de Hariri.
Hezboláh recibe alrededor de 650 millones de dólares anualmente en efectivo procedentes de Irán. Saca otros 650 millones de dólares del monopolio de tarjetas telefónicas, y controla el tráfico de internet en el Líbano. Se rumorea que Hezboláh saca alrededor de 300 millones de dólares anualmente en tráfico de drogas en la región. Con todo lo mencionado, según fuentes fiables, tiene un colchón anual de 1,6 billones de dólares, más que suficiente para financiar el terrorismo y amasar un arsenal oculto de decenas de miles de misiles Katyusha y armas en búnkeres montañosos del Valle de la Bekaa. La OLP se armó con la asistencia soviética en los años 70, pero los israelíes lograron neutralizar gran parte de esta amenaza. Con tal desenfreno de surtido y dinero, Hezboláh puede armarse para otra generación de muerte.
Irán, Siria, Hamas, Hezboláh, la Jihad Islámica y al Qaeda sólo ven debilidad – una debilidad que se deriva de la vulnerabilidad de Israel tras la retirada de Gaza y el fiasco del paso fronterizo la semana pasada impuesto por Condi Rice y los arabistas del Departamento de Estado norteamericano. Ellos también están presionados al ver a activistas pacifistas tales como Cindy Sheehan o a los miembros del Congreso en pie de guerra exigiendo una salida pronta de Irak.
Detectando a Israel y Estados Unidos en retirada, golpean de modo natural, no sólo a causa de la perspectiva de fuerzas americanas abandonando la región, sino también a causa del posible cambio en el control partidista en la Knesset de Israel el próximo marzo. Hoy, ¿hará el mundo lo correcto a través de su mejor aliado y fuerza de defensa militar en Oriente Medio, especialmente Estados Unidos? Los terroristas examinan nuestra constancia y convicción, esperando su oportunidad de ataque.
Brigitte Gabriel es presentadora y ex coordinadora de producción de la ARD TV en Gaza, el West Bank y el sur del Líbano. Periodista libanesa, comenzó su carrera como presentadora de “World News”, el informativo de la noche centrado en Oriente Medio que se ve en Israel, Egipto, Siria, Jordania, Chipre y el Líbano.









