Kirchner castiga con dureza las inversiones que han realizado las compañias españolas en Argentina. Amenaza con duras sanciones a quienes no acaten los dictados del gobierno. Para demostrar esto, acaba de anunciar un embargo millonario a la filial de Endesa.
La cruzada del Gobierno argentino contra las empresas concesionarias de
servicios públicos, especialmente las eléctricas, ha entrado en una segunda
fase.
Tras la imposición a estas compañías (y a Aguas Argentinas) de
varias multas a mediados de mes por cortes de suministros en la Capital Federal,
ahora se han comenzado a embargar sus cuentas.
Las dos empresas
afectadas son Edesur, filial de la española Endesa, y Edenor, subsidiaria de la
francesa Electricité de Francia.
Según publica el diario argentino La
Nación, el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) ha solicitado a la
Justicia que se interrumpa las vacaciones de verano (que acaban hoy) para poder
embargar a estas dos empresas el valor de las viejas multas impuestas con
anterioridad a las recibidas el 12 de enero. Se trata de la primera vez que se
obliga a realizar un receso en las vacaciones por un asunto de este tipo. El
juez de lo contencioso administrativo habría embargado a cada una de estas dos
distribuidoras eléctricas cuentas por valor de 500.000 pesos (36.868 euros), una
cantidad muy pequeña en relación con lo que adeudan por multas el conjunto de
las eléctricas, 85 millones de pesos (23 millones de euros). Negociaciones. En
estos momentos, Edenor y Edesur se encuentran en proceso de renegociación de sus
contratos. Ambos han recibido una propuesta similar a la de Edelap (filial del
grupo eléctrico estadounidense AES): un ajuste de las tarifas para los usuarios
industriales y comerciales a cambio de que retiren las denuncias interpuestas en
el tribunal del Banco Mundial (BM), Ciadi por la pesificación de las tarifas.
Edenor y Edesur han rechazado la oferta. El FMI.
Mientras el Gobierno
mantiene su particular pelea con las empresas concesionarias de servicios
públicos, el FMI sigue presionando.
La subdirectora del organismo, Anne
Krueger, en Davos (Suiza) asegura que el Gobierno de Kirchner no puede negarse a
un futuro ajuste de las tarifas. Hacía tiempo que Krueger, en otro tiempo el
azote de Argentina, no hablaba sobre el país austral. También se ha negado a
opinar sobre el canje de la deuda en suspensión de pagos.
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