No por esperada la noticia de la muerte del rais ha sido menos impresionante la reacción internacional. Desde todos los ámbitos se ha destacado su papel en los procesos de paz de Oriente Medio, aunque también ha habido algunos reproches.
REACCIONES
Después de que esta madrugada se hiciese pública la muerte del líder palestino,
el Gobierno español, a través de un comunicado del Ministerio de Asuntos
Exteriores, expresó también su solidaridad con el pueblo y autoridades
palestinas y reafirma su compromiso con la causa “de la paz y la estabilidad” en
toda la región. En el texto, recuerda que Arafat fue el artífice de la causa
nacional palestina, además de un infatigable luchador por el reconocimiento de
los derechos de su pueblo.
También El Rey Don Juan Carlos, en nombre de
toda su familia, envió un telegrama al presidente del Consejo Legislativo
Palestino, Rauhi Fatuh, expresando su pésame por el fallecimiento de Arafat, con
quien Don Juan Carlos había mantenido numerosos encuentros a lo largo de los
años, el último de ellos en mayo de 2000, cuando el líder palestino visitó
Madrid para tratar los avances en el proceso de paz.
Un camino difícil hacia la paz
El ministro de
Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, que será quien represente a España
en los funerales de Estado de El Cairo, subrayó que la Historia juzgará a Arafat
“con inteligencia y justicia”, y tras recordar su relación personal con él,
instó a la comunidad internacional a “trabajar para que su legado de paz pueda
seguir animando el espíritu del pueblo palestino”.
En declaraciones en
TVE recogidas por Europa Press, el jefe de la Diplomacia española admitió que
“no va a ser fácil el camino” hacia la paz, pero recalcó que con el nombramiento
de un nuevo liderazgo “hay una oportunidad nueva y lo que hace falta es no
desaprovecharla”. En concreto, afirmó que la Hoja de ruta, el plan de paz
elaborado por el Cuarteto (la UE, Estados Unidos, la ONU y Rusia), que se ha
considerado moribunda, “ahora hay que resucitarla”.
En su opinión, la
llave para la paz no está únicamente en Washington, sino que “el baúl de Oriente
Medio necesita muchas llaves que hay que usar de manera conjunta y lo que hace
falta es voluntad política de todos, israelíes, palestinos, norteamericanos,
europeos y del mundo árabe. Es el quinteto fundamental para hacer avanzar la paz
en Oriente Próximo”.
En este sentido, confió en que con la nueva
dirección palestina haya “capacidad de interlocución”, dado que ni Estados
Unidos ni Israel aceptaban a Arafat como socio para las conversaciones, pero
advirtió a los que consideraban al rais un obstáculo para la paz de que el nuevo
liderazgo tendrá “mucha dificultad en rebajar lo que era la posición tradicional
palestina sobre el estatuto definitivo de los territorios”.
Las condolencias del PP
El presidente del
Partido Popular, Mariano Rajoy, también expresó sus condolencias enviando un
telegrama al primer ministro de la Autoridad Nacional Palestina en el que
expresaba su pésame y le trasmitía sus deseos de paz.
Por su parte, el
portavoz del PP en la Comisión de Exteriores en el Congreso, Gustavo de
Arístegui, expresó su temor a que los sucesores de Arafat “no tengan autoridad
moral para imponer a los radicales un acuerdo con Israel”, pero confió en que el
presidente de EEUU, George W. Bush, se implique más en la solución del problema
y “dé un golpe en la mesa” para que se aplique la llamada hoja de ruta y se
acabe con el conflicto.
Además, Eduardo Zaplana, dijo, en rueda de
prensa en el Congreso del dirigente fallecido que representó las aspiraciones de
los palestinos para lograr un Estado independiente y fue su legítimo
representante. Zaplana quiso recordar los esfuerzos realizados en busca de la
paz en la zona y confió en que el sustituto de Arafat tenga la legitimidad
necesaria para negociar con Israel.
Recordó también las “muy buenas
relaciones” que Arafat tuvo con el Gobierno de España y con los Gobiernos del PP
y, en concreto, con el presidente Aznar. Por lo demás, Zaplana esperó que España
siga haciendo los esfuerzos necesarios para avanzar, en la medida de lo posible,
hacia la paz que todos desean para el futuro inmediato.
La comunidad internacional
El presidente de
Estados Unidos, George W. Bush, expresó este jueves su pésame y afirmó que la
muerte de Yasser Arafat es un momento significativo en la historia palestina y
urgió a toda la gente en la región y en el mundo a hacer juntos progresos hacia
esos objetivos y hacia el objetivo último de la paz.
Otros presidentes
como el alemán, Horst Koehler; el británico, Tony Blair; o el ruso, Vladimir
Putin enviaron telegramas de condolencia y mostraron su apoyo al pueblo
palestino para “realizar pasos decididos en el camino de la paz y las reformas”,
como afirmó Koehler. Para Blair, la lucha por la paz debe ser “la mayor
prioridad del mundo”, mientras que Putin calificó al rais de Putin “prestigiosa
figura internacional que dedicó su vida a una causa justa”.
Naciones
Unidas, el Vaticano, la Unión Europea o el Parlamento Europeo fueron otras
instituciones que, a través de sus representantes, mostraron su dolor por la
muerte de Arafat y confiaron en “encontrar el camino de la paz”.
Las palabras más duras
Pero quizá las palabras
más duras sobre Arafat han sido las que le ha dedicado Simón Peres, el dirigente
de la oposición laborista israelí, que compartió premio Nobel de la Paz en 1994
con Yasser Arafat, que afirmó ayer que el presidente palestino cometió “un error
deplorable al ir por la vía del terrorismo”.
“Estos últimos años ha
querido ser popular, pero un dirigente a veces debe saber ir a contra corriente
de su opinión pública”, añadió Peres, uno de los artífices de los acuerdos de
autonomía suscritos en 1993 entre Israel y la Organización para la Liberación de
Palestina (OLP), dirigida por Yasser Arafat.
Señaló, en cambio, que
“Arafat recorrió parte del camino al reconocer a Israel en las fronteras de
1967”, sin lo cual, dijo, “nada hubiera sido posible” y vaticinó unas
negociaciones difíciles para los sustitutos del rais.
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