La crisis financiera internacional está amenazando seriamente las cuentas de los equipos brasileños, que sufren las consecuencias de la fuerte volatilidad del tipo de cambio, acumulan problemas para pagar salarios y se quejan de la falta de ofertas desde Europa.
Aunque cada vez exportan más jugadores
“Con esta crisis, en este período normalmente habríamos recibido por lo menos sondeos oficiales y no hemos tenido ninguna oferta por ningún jugador. Nos incomoda, puesto que tenemos que vender a una estrella para equilibrar las cosas”, admitió en una rueda de prensa el presidente electo del Cruzeiro, Zezé Perrella.
En su nómina de estrellas en venta, el club de Belo Horizonte tiene a los centrocampistas Ramires, Wágner y Guilherme, aunque el directivo se mostró preocupado porque la merma del poder de compra de los clubes europeos puede menguar, además del número de transferencias, el valor pagado por cada traspaso.
El presidente del Santos, Marcelo Teixeira, recientemente coincidió con el análisis y manifestó que los clubes extranjeros “no están tan agresivos” para comprar jugadores brasileños, como en los primeros meses del año, cuando se han marcado cifras récord de “exportación” de jugadores.
Más de mil jugadores emigraron
Hasta el mes de noviembre, según cuentas de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), los clubes locales han traspasado a 1.176 jugadores hacia ligas extranjeras.
“Tenemos que ver qué va a pasar en el mercado. En el aspecto financiero, esta crisis no es tan buena, pero por otro lado, nos ayuda a mantener los buenos jugadores”, concluyó el directivo del Santos.
Las cuentas de muchos clubes dependen de la negociación de jugadores, sobre todo ahora, que sus finanzas se han desequilibrado por culpa del deterioro del tipo de cambio, lo que es clave puesto que los ingresos de los clubes se contabilizan en reales y algunos gastos, en dólares.
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