Pese a las notables ausencias, que marcaron sobre todo los momentos iniciales de la Cumbre, el evento ha concluido con el compromiso de los participantes de hacer operativos los acuerdos alcanzados. Los principales, las iniciativas de apoyo a la educación y la creación de la Secretaría General Iberoamericana.
LA PRÓXIMA CUMBRE IBEROAMERICANA TENDRÁ LUGAR EN SALAMANCA EN 2005
La Declaración de San José es el documento emanado de la XIV Cumbre
Iberoamericana celebrada este fin de semana en San José (Costa Rica). Sus
principios, ratificados por los mandatarios de los 21 países participantes, han
sido el compromiso con el multilateralismo, el derecho internacional, los
principios de la Carta de la ONU y la cooperación con América Latina.
La
apuesta por el multilateralismo se buscará a través de una “reforma amplia e
integral de las Naciones Unidas, buscando la eficiencia, la transparencia,
representatividad y democratización”. Este fortalecimiento se logra mediante el
perfeccionamiento y actualización de la ONU que otorgue a sus distintos órganos
la capacidad para cumplir con el papel que les corresponde en la prevención de
amenazas, la salvaguardia de la paz y la seguridad internacional y la
cooperación para el desarrollo económico y social.
La Declaración de la
Cumbre insiste en el principio de respeto a la soberanía y la igualdad jurídica
de los Estados, la no intervención y la prohibición de la amenaza del uso de la
fuerza en las relaciones internacionales. También incluye el respeto a la
integridad territorial, la solución pacífica de las controversias y la
protección y promoción de los derechos humanos. Insiste en un sistema
multilateral de comercio “con mayor equidad” y el éxito de la ronda comercial de
desarrollo de Doha (Qatar), de noviembre de 2001.
Apoyo a la educación
La cumbre, que ha tenido
como tema central “Educar para progresar”, ha servido también para que los
Estados se comprometan a fortalecer los sistemas educativos. Con ese fin,
promoverán en los distintos foros multilaterales el examen y la adopción de
mecanismos financieros innovadores.
Entre ellos se encuentra la
inversión de un porcentaje, que no se detalla, de los servicios de la deuda
exterior en los sistemas educativos “u otras iniciativas que permitan gestionar
recursos financieros que constituyan fondos adicionales al presupuesto de
educación”.
Por otro lado, se ha dado carta de naturaleza a la
Secretaria General Iberoamericana, que dará apoyo institucional al sistema de
cumbres, y cuyo primer titular se elegirá para un mandato de cuatro años en la
reunión de ministros de Exteriores que se celebrará en Portugal en el primer
semestre de 2005. Para este cargo se baraja el nombre del presidente del Banco
Interamericano de Desarrollo (BID), Enrique Iglesias.
Los países
latinoamericanos piden en otro documento a España y Portugal que trasladen a la
Unión Europea su “preocupación y oposición” a las subvenciones a la producción y
exportación de productos agrícolas e agroindustriales vigentes en los países
importadores.
Esta petición es para que la tomen en consideración en las
negociaciones de la Ronda comercial de Doha, por considerar que esas
subvenciones “afectan seriamente a las economías de los países productores de
América Latina”.
El papel de España
El presidente del Gobierno español, Jose Luis Rodríguez Zapatero, se
comprometió al término de la Cumbre a relanzar e impulsar las citas
iberoamericanas. España será el próximo año anfitrión de la XV Cumbre
Iberoamericana en Salamanca, la segunda ocasión en que España acoge un encuentro
de este tipo después del celebrado en Madrid en 1992.
Zapatero reconoció
que la próxima cita en Salamanca “tiene una gran importancia” porque será la
primera vez que la Cumbre cuente con la Secretaría General Iberoamericana, cuyos
estatutos han sido aprobados en San José. Este organismo tendrá su sede en
Madrid y será financiada en un 80% por España, mientras que el otro 20% correrá
a cargo del resto de los países que integran la comunidad iberoamericana.
Además, la cita de Salamanca será también importante porque el próximo año se
festeja el 30 aniversario del reinado de Don Juan Carlos.
Además, del
encuentro ha nacido el compromiso de España de canjear la deuda externa por
programas de educación, para lo cual el Gobierno se ha comprometido a convocar
una reunión internacional con los países acreedores para que se estudie y se
ponga en marcha esta propuesta. Zapatero anunció este compromiso, aunque no
especificó a que países se convocará ni el monto que destinará el Gobierno
español a tal fin, a pesar de que aseguró que ya se había hecho un cálculo al
respecto.
La delegación española en la Cumbre, encabezada por el Rey,
también contó con la participación de un grupo de parlamentarios españoles de
ambas cámaras, entre los que estaban Luis Fraga, senador del PP, Josep Antoni
Duran i Lleida, presidente de la Comisión de Exteriores, Delia Blanco, diputada
del PSOE, Iñaki Anasagasti (PNV), y Segundo Bru (PSOE), entre otros.
El Rey clausuró la Cumbre
El Rey
Juan Carlos pronunció el discurso de clausura de la Cumbre Iberoamericana, en el
que destacó el éxito del evento. Señaló que éste ha servido para “escuchar y
discutir propuestas y planteamientos de gran interés, que nos corresponde a
todos intentar convertir en proyectos concretos para su eventual aprobación en
nuestra próxima cita del año 2005 en Salamanca”.
También repasó los
logros alcanzados en los catorce años de historia de las cumbres y los retos
futuros, entre los que destacó la necesidad de “concentrar nuestra atención”
para explicar a la sociedad iberoamericana “los objetivos de las Cumbres y de
nuestra Comunidad Iberoamericana, y en conseguir su complicidad”.
Además, se mostró convencido de que se logrará imbuir a la sociedad de
los objetivos de las Cumbres con el apoyo que el secretario general
iberoamericano “nos pueda brindar en esta importante tarea”.
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