Política

La democracia cristiana defiende los derechos humanos en la Comisión de Ginebra

La Internacional de Partidos Demócratas Cristianos y Populares (IDC) como el Partido Demócrata Cristiano de Cuba (PDC) han sido pioneros y promotores de la defensa de los derechos humanos en todo el mundo y especialmente en nuestro caso cubano, toda vez que los propios principios del humanismo cristiano nos obligan a denunciar y cambiar toda situación de burla y abusos contra la dignidad plena de la persona humana.

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Otra vez -la 61-la Comisión de Derechos Humanos de la ONU habrá de reunirse en
Ginebra para revisar la situación de los derechos humanos, tanto en el orden
temático como en referencia a países específicos. La Internacional de Partidos
Demócratas Cristianos y Populares (IDC) como el Partido Demócrata Cristiano de
Cuba (PDC) han sido pioneros y promotores de la defensa de los derechos humanos
en todo el mundo y especialmente en nuestro caso cubano, toda vez que los
propios principios del humanismo cristiano nos obligan a denunciar y cambiar
toda situación de burla y abusos contra la dignidad plena de la persona humana.
Ya lo vio bien claro Jacques Maritain.

La Comisión de Derechos Humanos
del PDC ha realizado una admirable y precisa investigación durante muchos años
que ha llamado la atención de los especialistas en la materia y a funcionarios
de la ONU. Esta tarea ha sido llevada a cabo con seriedad, en el dato y el
comentario, por Amaya Altuna, Siro del Castillo y Andrés Hernández
principalmente.

El régimen cubano tiene encarcelados cerca de 70
prisioneros de conciencia, adoptados por Amnistía Internacional, “lo cual
representa la cifra más alta del mundo por millón de habitantes”.

Ante
esta situación la IDC acaba de reunir su propia Comisión de Derechos Humanos en
Bruselas. Entre los 28 delegados que asistieron, el PDC estuvo representado por
nuestro itinerante Presidente Marcelino Miyares Sotolongo y el activista Marcos
Villamil Arévalo.

En denuncias que llevará a Ginebra la IDC figuran la
decisión norteamericana de limitar los viajes y las remesas de los cubanos que
ayudan a familiares y activistas que luchan por la plenitud de los derechos
humanos en Cuba, la terrible situación de los prisioneros políticos, con la
presencia de Blanca González, madre de un preso que ha sufrido heroicamente las
bestialidades del régimen carcelario castrista y la incansable Ana María Cervone
que presentará una ponencia de condena contra la prostitución infantil. Tampoco
se ocultará la situación de algunos presos en los propios Estados Unidos.


Toda la “legalidad socialista de Cuba” es una fuente increíble de
discriminación en el orden económico, penal social, docente, político,
procesal… Es inconcebible que un régimen que pretendió desde el principio -en
su propaganda efectiva solamente-presentarse ante todo el mundo como luchador
del derecho, la justicia, la reivindicación social y demás virtudes
democráticas, no ha dejado de violar reiteradamente ninguno de los 30 artículos
de la Declaración Universal de los Derecho Humanos de 10 de diciembre de 1948 y
todos los documentos complementarios que se han venido aprobando en otros
ámbitos.

Lo triste del caso es que todavía las Naciones Unidas no han
logrado que la comisión ginebrina tenga verdadero poder para obligar a los
países a poner remedio efectivo a las infracciones de todo tipo. Lo que debiera
ser un tribunal con facultades para tomar y aplicar medidas efectivas es un foro
internacional en que los propios violadores a veces son jueces prejuiciados y
elegidos para incluso presidir el Comité, dilatar o acortar las sesiones según
sus intereses.

Con todo hay que proseguir. La presencia denunciante es
indispensable. La tenacidad logra condenas. Y la prensa divulga siempre algo de
las barbaridades que se cometen en todo el mundo, aún en los países considerados
democráticos.

Hay hechos tan notorios que no pueden ocultarse por más
prestidigitación diabólica de personas o grupos siniestros. Hay oposiciones
valientes, heroicas, que resisten, exponen y se imponen con la fuerza moral que
da el hecho y el derecho. Se hace historia y la historia es fuente de futuro. La
persistencia es motor de cambios.

No se puede ver un crimen sin
condenarlo. La abstención nos puede hacer cómplices. Por eso la IDC y el PDC
estarán de nuevo este año en Ginebra como fiscales contra toda burla de los
derechos humanos.

La pirámide jurídica del Estado de Derecho no nace de
la Constitución Nacional, que es, sin duda, la base legal positiva fundamental,
ya que sus raíces están en los derechos naturales de la persona humana. De ahí
la importancia de respetar los Derechos Humanos -y sus deberes paralelos-del ser
creado por Dios, inteligente y libre, es decir responsable de sus acciones y
omisiones.

Fuente: Diario de las
Américas

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