Política

La UE emite hoy su informe sobre la adhesión de Turquía

Hoy se presentará la recomendación para comenzar a negociar la incorporación de Turquía a la UE. Se trata de una decisión difícil por las características del país.

CON UN COSTE DE 20.000 MILLONES
La Comisión Europea recomendará hoy el comienzo de las negociaciones para la
adhesión de Turquía a la Unión Europea, pero con un control más riguroso que el
de otros candidatos dada la especial situación de este país de mayoría musulmana
en la frontera con Oriente Medio.

Además, un estudio realizado por el
Centro de Estudios Políticos Europeos (CEPS) cifra el coste del ingreso de
Truquía como miembro de la UE en unos 20.000 millones de dólares y considera que
haría falta un periodo de negociación de, por lo menos, 10 años, debido a las
“características especiales del país”.

El futuro comisario europeo
encargado de la Ampliación, el finlandés Olli Rehn, presenta hoy la
recomendación de ampliación, que irá acompañada de una propuesta de mecanismo de
control bastante rígido para poder evaluar los compromisos de Turquía en el
terreno de los derechos humanos, los derechos de las minorías y la democracia.


A este respecto, la Comisión Europea ya ha presentado un borrador de la
decisión en el que se recomienda que los países de la UE comiencen las
negociaciones con Turquía por estimar que este país “cumple suficientemente los
criterios políticos”.

Una decisión
difícil


Tanto la Comisión como los líderes de los 25 países de la
UE se enfrentan a una decisión que provoca polémica en no pocos sectores del
viejo continente a pesar de que el país fue declarado oficialmente candidato a
la Unión en 1999 por los propios jefes de Estado europeos.

Los
principales inconvenientes que plantea esta ampliación son la mayoría musulmana
de la población, que sólo una mínima parte de su territorio se encuentra en el
continente europeo, que sería el segundo país de la UE en población después de
Alemania y, como indica el informe del CEPS, su entrada implica destinarle una
parte considerable del presupuesto europeo para ayudarle a alcanzar el nivel
económico de los 25, en detrimento de otras regiones.

Sin embargo, el
país turco ha realizado grandes avances en algunos ámbitos como también indica
el trabajo del CEPS. El informe adopta una perspectiva a largo plazo, analizando
aquellas áreas en las que la UE y Turquía pueden comenzar a cooperar durante el
proceso de negociaciones.

Áreas de
cooperación

Esta cooperación variaría según el ámbito, con una
“pertenencia virtual” en política exterior y de seguridad, donde los intereses
de ambas partes son convergentes, un refuerzo de la unión aduanera y una
cooperación estrecha en justicia y asuntos de interior.

En el ámbito
político hay dos áreas principales que, según el estudio de CEPS, centrarán el
proceso de negociación: la plena aplicación de las reformas democráticas que ha
ido aprobando Turquía en los últimos tres años y la cooperación entre este país
y la UE en ámbitos como la política exterior y de seguridad.

Sin
embargo, todavía queda mucho por hacer en la aplicación de estas reformas,
especialmente las referidas al sistema judicial y a la protección de minorías,
al tiempo que son necesarias más reformas legislativas para evitar la tortura y
el maltrato por parte de la policía y los centros penitenciarios.

A
pesar de esto, elCEPS estima que, dado el rápido ritmo de reformas de los
últimos tres años, es previsible que los cambios legislativos restantes se
alcancen en un plazo relativamente corto de tiempo.

Los beneficios económicos

En lo económico, el
estudio de CEPS recomienda a la UE que tenga en cuenta la “salud” económica, y
no la riqueza de las arcas del país. Comparada con la UE, Turquía sigue siendo
muy pobre, pero también más dinámica, por lo que su adhesión podría ser similar,
en términos económicos, a las de España, Grecia y algunos de los países de
Europa central y oriental. En definitiva, CEPS estima que las perspectivas de
crecimiento de Turquía son muy optimistas y que este país iniciará un período de
convergencia para reducir la brecha entre su PIB per cápita y la media
comunitaria.

En este contexto, CEPS señala que no pueden separarse los
ámbitos político y económico, pues el crecimiento económico y una mayor
prosperidad disiparán las tensiones políticas y reforzarán el proceso
democrático, mientras que una mayor democratización aumentará la confianza de
los inversores en Turquía.

Un
ejemplo

Por otro lado, la “situación geográfica y el potencial
económico, militar y de seguridad” contribuirían a que el país “ayude a la
estabilidad regional e internacional”. Además, su posición estratégica entre
Europa y Asia “ayudaría a garantizar un mejor acceso a las fuentes de suministro
de energía de la UE”.

Además, y con un panorama internacional
fuertemente dividido entre musulmanes y cristianos, el ejemplo de la entrada de
Turquía en la UE sería un “ejemplo de país con mayoría musulmana que abrace los
principios fundamentales de libertad, democracia, respeto de los derechos
humanos y el estado de derecho”.

El coste
económico


Respecto al coste que puede suponer esta operación, el
informe del CEPS considera que la cantidad es “perfectamente asumible”, ya que
los 20.000 antes indicados suponen un 0,20% del PIB medio de la UE y de este
porcentaje, un 0,16% provendría de los fondos estructurales y el resto de la
política agrícola común.

Finalmente el CEPS reconoce que “las
negociaciones serán difíciles y largas” y hace una recomendación para que
durante los años que duren las conversaciones, la UE y Turquía cooperen en
beneficio mutuo, pero siempre con la adhesión plena como objetivo final.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú