Los Jefes de Estado y Gobierno de la UE intentarán cerrar en una cumbre europea la crisis institucional desatada por la composición del futuro Ejecutivo comunitario, tras la dimisión del comisario designado para Justicia e Interior, Rocco Buttiglione.
HOY Y MAÑANA
El empeño del futuro presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao
Barroso, de mantener hasta el final al conservador Buttiglione en la cartera de
Justicia e Interior fue el principal escollo que impidió la investidura del
nuevo Ejecutivo comunitario, cuyo comienzo de mandato estaba previsto para el 1
de noviembre.
Aunque la dimisión de Buttiglione allana el camino hacia
una Comisión que cuente con el respaldo de la Eurocámara, tanto el Grupo Popular
Europeo como el Socialista advirtieron de la necesidad de más modificaciones en
la composición del futuro Ejecutivo de la UE.
El Partido Popular Europeo
(PPE) no está dispuesto a aceptar que la única víctima de la crisis sea uno de
los suyos, como advirtió en un comunicado el presidente de esta formación, Hans
Gert Poettering, quien recordó que hacen falta “más cambios” en las áreas de
responsabilidad de la futura Comisión Europea.
En particular, el PPE
presenta objeciones a la designación como comisarios del socialista húngaro
Laszlo Kovacs (Energía), la liberal holandesa Nelie Kroes (Competencia) y la
liberal letona Ingrida Udre (Fiscalidad), por considerar que “carecen de la
necesaria competencia o habilidad”.
El Partido Socialista Europeo
comparte con los populares las “grandes reservas” a la candidatura de Kroes y de
Udre y se opone también a la designación de la liberal danesa Marian Ficher Boel
(Agricultura).
Se da por supuesto que Barroso deberá prescindir de los
candidatos que despiertan más oposición, aunque ya advirtió de que los cambios
que realice en su equipo serán limitados.
Letonia sustituye a su comisario
El primer
cambio que se ha concretado es el de la comisaria letona Ingrida Udre, que será
sustituida en la nueva lista por Andris Piebalgs, ex ministro de Finanzas, ex
embajador ante la UE y jefe de gabinete de la que fuera la primera comisaria
letona, Sandra Kalniete. El Gobierno italiano, por su parte, sigue sin presentar
un sustituto a Buttiglione, y crecen las especulaciones sobre un eventual cambio
del húngaro Laszlo Kovacz (Energía).
Tras la dimisión presentada el
pasado sábado por el comisario designado Rocco Buttliglione, que hasta el
momento no tiene sustituto, la segunda cabeza en rodar ha sido la de la letona
Ingrida Udre. Este cambio se debe a la petición expresa realizada por el
presidente designado de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso. El
portugués remitió ayer por la tarde una carta al Gobierno letón para solicitar
un nuevo candidato, con el argumento de que no hay más solución para lograr el
apoyo del Parlamento Europeo, ante el fracaso cosechado la semana pasada.
De momento, se da por sentado que ocupará la cartera de Presupuesto,
para la que estaba designada Udre, aunque Pielbags podría ser adscrito a una
nueva responsabilidad en el baile de cambios que debe proponer el presidente
Barroso para contentar al Parlamento Europeo. Precisamente, uno de estos bailes
podría afectar también al húngaro Laszlo Kovacz. Criticado por los populares en
la Eurocámara debido a sus escasos conocimientos sobre la cartera de Energía, a
la que fue adscrito, la solución planteada es “el cambio de cartera”. Según
fuentes de este país, “no se habla de su cambio porque no quieren que vuelva a
la política nacional”.
España y la integración de
los inmigrantes
Por otra parte, está previsto que España lleve al
Consejo Europeo de finales de esta semana su deseo de que la UE amplíe la
financiación para integrar en Europa a los inmigrantes, según ha indicado el
ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos.
Este asunto y la
implementación de la Agenda de Lisboa serán abordados también por los jefes de
Estado y de Gobierno. Por lo que respecta a la creación del espacio de libertad,
seguridad y justicia común, el Consejo Europeo analizará la Agenda de La Haya
que acordaron el pasado los ministros europeos de Interior y Justicia como
continuación del Programa de Tampere, firmado hace cinco años.
Respecto
a los flujos de inmigración, el Gobierno español desea “un compromiso financiero
de la UE en la integración de los inmigrantes” en los distintos Estados
miembros, algo en lo que España, por su situación geográfica, está especialmente
afectada. “España desearía contar con financiación y esperamos que se pueda
alcanzar en un futuro intermedio”, indicó Moratinos.
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