El autor sostiene que la incertidumbre, uno de los peores enemigos que tienen las bolsas, parece haberse adueñado de la española desde hace más de un año.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Jueves, 23 de abril 2026

El autor sostiene que la incertidumbre, uno de los peores enemigos que tienen las bolsas, parece haberse adueñado de la española desde hace más de un año.
Jesus Carrillo
Los expertos han coincidido siempre, todavía coinciden, en que las bolsas de valores siempre se anticipan a la realidad económica, sea ésta del signo que sea, positiva o negativa. También se dice que el lapso de anticipación suele variar entre nueve y doce meses.
Debe ser así, porque, por ejemplo, la bolsa española perdió prácticamente un 50 por ciento de su valor, la mitad, en el 2008. Recuerden que el Ibex 35 llegó a subir hasta los 16.000 puntos, para empezar a perder terreno desde esa altura y retroceder a marchas forzadas, por mucho que por aquellas fechas José Luis Rodríguez Zapatero, Presidente del Gobierno él, y Pedro Solbes, vicepresidente segundo del Gobierno y ministro de Economía y Finanzas, se hartaran hasta la saciedad de afirmar en público que no había crisis económica, que la situación no era nada preocupante y que ni por asomo podría entrar España en recesión…
Y el Banco de España, callado ante estas afirmaciones. Y no por falta de información al respecto, que lógicamente la tenía, sino quizá por prudencia o por no enmendarle la plana a Zapatero, sobre todo en época de elecciones.
Bueno, pues parece que la Bolsa española, el resto de los mercados de valores también, ha pasado de la incertidumbre a la certeza, pues en lo que va del año 2009 se ha dejado ya el 20 por ciento de su capitalización por el camino. Y no olvidemos que de la incertidumbre a la certeza hay un paso, sí. Pero de la certeza al pánico tan sólo hay otro paso.
¿Qué quiere decir esto? Pues, sencillamente, que no se están haciendo las cosas bien. Que no se están tomando las medidas necesarias. Que no son efectivas, que no funcionan. Que con medidas populistas no se arregla la situación. Que se está perdiendo la actividad. Que hay que afrontar la realidad de manera firme, decidida y eficiente.
El Gobierno no puede ser paternalista en tiempos de crisis y ofrecer sólo bonitas palabras y buena voluntad para que todo mejore. Porque así no va a mejorar nada. Al contrario. El Gobierno debe tomar medidas eficaces contra la crisis. Cuanto antes, mejor. Y mucho mejor aún si esas medidas son consensuadas con quieres saben cómo actuar en tiempos de crisis, sean de la ideología que sean y pertenezcan al partido que pertenezcan.
El Gobierno de Zapatero ha tardado muchos meses en aceptar la existencia de la crisis económica, quizá demasiados, y que España está en recesión. Eso ha costado ya muy caro y nos puede costar aún más caro en el futuro. Nos puede pasar una factura tan elevada, tan cara, que no podamos pagarla y que, sin lugar a dudas, nos va a obligar a salir de la crisis mucho más tarde que a otros países de la Unión Europea.
Y mucho ojo a la hora de invertir en Bolsa durante estos meses, al menos hasta que el panorama esté un poco más despejado. No sería malo operar con cierta rapidez, con el fin de no quedar pillados en valores que, por muy buenos que a priori puedan parecer, no están exentos de proporcionar grandes sustos.
No hay que olvidar nunca aquellas palabras de José de la Vega, judío él, que escribió el primer tratado sobre Bolsa española en el siglo XVII, y que afirmaba: “Una inversión a largo plazo es una inversión a corto que ha salido mal”.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A