Pensamiento y Cultura, Política

Lea mis labios: nada de nueva amnistía

Ann Hart Coulter
Por el lado positivo, si la propuesta de amnistía del Presidente Bush para inmigrantes ilegales termina perjudicando a los Republicanos y perdemos el Congreso este noviembre, tal vez los Demócratas le deroguen y tengamos a Cheney como presidente.

Bush al menos ha abandonado sus infernales referencias a americanos holgazanes cuando habla de inmigrantes ilegales. En su discurso de la noche del lunes, en lugar de 47 menciones a “trabajos que los americanos no hacen”, Bush sólo se refirió una vez a “trabajos que los americanos no están haciendo” – que asumo que significa algo distinto a la vigilancia fronteriza y la recogida de información en la CIA. Para que conste, me presento voluntaria ahora mismo para limpiar los apartamentos de otras personas si no tengo que pagar impuestos sobre lo que gano.

Asimismo, alguien tendría que decirle de una vez a Bush que la idea de que América es “una nación de inmigrantes” es estúpida. Todas las naciones son “naciones de inmigrantes” – como señaló brillantemente Peter Brimelow en su artículo de 1992 en National Review acerca de la inmigración, que no dejó títere con cabeza.

De la locución “nación de inmigrantes”, Brimelow dice:

Ningún debate de política de inmigración en Estados Unidos llega muy lejos sin que alguien haga esta útil cita. En calidad de inmigrante en persona, siempre hago una pausa respetuosa. Nunca sabes a qué atenerte. Tal vez es lo que se les enseña a cantar en las escuelas hoy día, una especie de Juramento a la Bandera multicultural… ¿Realmente creen que otras naciones aparecieron sobre el terreno por generación espontánea?

Brimelow recorría a continuación las influencias migratorias de los romanos, los sajones, los vikingos, los normandos y los celtas, solamente en Gran Bretaña.

En lugar de una moratoria sobre la inmigración nueva, me conformaría con una moratoria del uso de la expresión “Somos una nación de inmigrantes”. Añada la prohibición sobre “La diversidad es nuestra fuerza”, y tiene mi voto de por vida.

Bush también ha aprendido aparentemente que la palabra “amnistía” no sale bien parada en las encuestas. La noche del lunes denunciaba furiosamente la idea de amnistía justo antes de proponer su propio programa de amnistía. La diferencia entre el programa de amnistía de Bush y “la amnistía” es: concederemos la amnistía exclusivamente a la gente que lleve muchos años violando la ley – no solamente unos cuantos meses. (Es el mismo programa que permite permanecer en el Senado a Ted Kennedy).

Bush llama a esto “el punto medio racional”, porque reconoce la diferencia entre “un inmigrante ilegal que cruzó la frontera, y alguien que ha trabajado aquí durante muchos años”. Sí, la diferencia es: uno de ellos lleva más tiempo vulnerando la ley. Si nuestro sistema de justicia criminal utilizase esa lógica, un solo asesinato conllevaría la pena de muerte, mientras que los asesinos en serie quedarían en libertad condicional.

Bush afirmaba que la única alternativa que queda – asumo que esto es “el punto medio racional” – es “un programa de deportaciones en masa”. ¿De veras? ¿La única alternativa a legalizar a defraudadores fiscales es “un programa de arrestos en masa de defraudadores fiscales”?

Esta es la lógica de los radicales pro-aborto (alias “el Partido Demócrata”): o levanta toda restricción sobre el aborto o… ¡toda mujer de América quedará embarazada de su padre y morirá en un aborto clandestino!

¿Esas son sus dos únicas respuestas? ¿Necesita más tiempo?

¿Qué tal la propuesta hecha en la página web de Brimelow, Vdare.com, de que se diga a los inmigrantes ilegales que disponen de dos meses para abandonar el país voluntariamente y su vulneración de nuestras leyes de inmigración no se sostendrá en su contra cuando soliciten la ciudadanía desde sus países de origen – o no irse y quedar vetados de por vida de la ciudadanía norteamericana?

¿O qué hay de simplemente no conceder tarjetas verdes a los inmigrantes ilegales – como propone Bush – y deportarlos cuando los atrapemos?

En lugar de elegir inmigrantes según la longevidad de su violación de la ley, otra idea es elegir a los inmigrantes que queramos, por ejemplo, aquellos que hablen inglés o que tengan habilidades especiales. (Y por “habilidades especiales” no me refiero a dar a luz al bebé de las noticias en una sala de urgencias del extrarradio).

¿Por qué no utilizar la inmigración del modo en que los equipos de deporte utilizan el proceso de selección – para mejorar nuestro banquillo? Podríamos elegir nuestra parte de los ingenieros del mundo, los médicos, los científicos, uh… tíos buenos latinos echando un pitillo sin camiseta entre serie y serie de musculación del gimnasio. O, ya sabe, lo que sea…

Como dice Peter Brimelow en su libro Alien Nation: Common Sense About America´s Immigration Disaster, ¿por qué no elegir a los inmigrantes que son mejores que nosotros?

Bush piensa que no es justo favorecer a la gente con habilidades especiales – una política evidenciada por su elección de Harriet Miers.

Qué tal esto: no es justo querer salir con alguien simplemente porque esa persona sea atractiva y tenga una personalidad agradable, ¡porque discrimina a la gente que es fea y tiene malas habilidades sociales! Esa es nuestra política de inmigración.

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Ann Hart Coulter es licenciada en Derecho, columnista y autora de cuatro bestseller, todos aparecidos en la lista de ventas del New York Times, el último durante 7 semanas consecutivas. Se licenció cum laude en Cornell en 1984, y recibió su J.D. en la Facultad de Derecho de Michigan, donde fue editora del The Michigan Law Review. Se precia de ser extremadamente sarcástica y una feroz crítica del progresismo. Fue corresponsal de Human Events y aparece en los programas más influyentes, como Hannity and Colmes, The O´Reilly Factor, American Morning with Paula Zahn, Crossfire, The Today Show, Real Time o Politically Incorrect with Bill Maher y The Daily Show with Jon Stewart. Coulter también aparece en FahrenHYPE 9/11, la película de refutación de la cinta de Michael Moore Fahrenheit 9/11.

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