América, Economía y Sociedad

Los drones de Amazon: No se puede parar el progreso

El fundador de Amazon, Jeff Bezos, desató toda una vorágine mediática después de anunciar por sorpresa el domingo por la tarde en la televisión que Amazon empezaría “pronto” a usar aviones no tripulados (o drones) para el reparto de paquetería.

Por un lado, el clamor fue tal que Ud. podría pensar que Bezos había pedido armar esos drones con misiles Hellfire. Pero por otro lado, hubo algunos vítores, aunque en su mayoría fueron un montón de “Sí, nosotros ya lo dijimos”. ¿Cuál es entonces la situación?

En primer lugar, Bezos dejó claro que nada de esto sucedería hasta que la Administración Federal de Aviación (FAA) pueda decidir, redactar e implementar un grupo completo de normas de seguridad para el uso de pequeños vehículos que podrían transportar un paquete de menos de dos kilos y medio, dentro de un radio de unos 15 kilómetros y en un plazo de 30 minutos tras su pedido. Es algo que no va suceder mañana. Evidentemente, hay numerosas normas que se necesitan antes de poder garantizar la seguridad y el reparto apropiado del espacio aéreo a baja altitud sobre y alrededor de áreas pobladas.

Se añade a esa preocupación el que Bezos quiera usar plataformas autónomas dirigidas con GPS en lugar de aeronaves pilotadas de forma remota, que son las que utilizan actualmente las fuerzas armadas. Amazon simplemente introduciría las coordenadas para el envío y haría despegar un pequeño avión no tripulado con su carga de libros o aparatos electrónicos desde uno de los centros de distribución de la compañía. Éste aterrizaría delante de su casa, soltaría la caja y volvería volando a su base.

Más allá de las cuestiones de seguridad, la histeria de quienes “se oponen a los aviones no tripulados” es un poco ridícula. Sí, se trata de una tecnología nueva y, sí, hará falta un poco de tiempo para disponer de un conjunto de reglas eficaces para gobernarlos, pero esto no es el fin de la civilización tal y como la conocemos.

En un detallado informe acerca del uso de aviones no tripulados sobre el territorio nacional, la Fundación Heritage explica las cuestiones legales al respecto. Y la conclusión es: las leyes y normas de registro privado legal están bien establecidas. Todas son de posible aplicación, incluso para las nuevas tecnologías. Las autoridades judiciales se guiarán por esas reglas (en realidad quieren condenas que se cumplan, no sólo arrestos) y si surgen lagunas, el sistema de revisión judicial adoptará las resoluciones que tapen esas brechas.

Las peticiones de “licencias de caza” para derribar drones, las apasionadas lamentaciones, el crujir de dientes, así como los temores al “ascenso de las máquinas” son totalmente innecesarios, ridículos y un verdadero despilfarro de energía. Dejemos que la FAA haga su trabajo en cuanto a la seguridad, dejemos luego que los tribunales hagan el suyo respecto a las inevitables lagunas legales y la República sobrevivirá. La tecnología siempre ha avanzado y continuará haciéndolo. Bezos se mostró reacio a precisar el cúando para su sistema de reparto con aviones no tripulados, pero tenga la seguridad de que eso está muy cerca de suceder.

Hoy en día todo esto es ciencia ficción, pero está claro que no se trata de una fantasía. Las fantasías simplemente no pueden suceder. En cambio, la ciencia ficción es algo que no podemos hacer hoy pero que puede que seamos capaces de hacer en el futuro, además en un futuro mucho más cercano del que probablemente pensemos en estos momentos.

El progreso se acerca. En vez de tratar de luchar contra él, trabajemos juntos para que vaya por el buen camino.

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