Las nuevas proyecciones de costo para los nuevos beneficios de prescripciones de drogas de Medicare son un poco más elevadas que las del año pasado. Los Demócratas están haciendo bulla, mientras que la administración de Bush dice que las proyecciones casi no han cambiado.
Políticas Públicas
Lo que está siendo ignorado es que el costo actual de estos nuevos beneficios es
muy probable que exceda todas estas proyecciones. Medicare y otros beneficios
tienen una historia de de gastar mas de lo que se les proyecta al principio.
Está en su naturaleza.
Cuando Medicare fue establecido en 1965, las
proyecciones oficiales del gobierno en cuanto a gastos hospitalarios—el
componente más grande del programa—alcanzaban tan solo $9 mil millones en 1990.
El gasto actual de Medicare en cuidados hospitalarios en ese mismo año fue de
$66 mil millones, o siete veces por encima de la proyección. Un resultado es que
el impuesto de Medicare ahora es casi el doble de lo que sus proponentes dijeron
que sería necesario (este fue aumentado más recientemente en 1994), y el
Congreso cada vez depende más en otras fuentes de ingresos para poder cumplir
con las obligaciones de Medicare. Hay tres razones principales por las cuales
podemos esperar que este nuevo beneficio costará más de lo que el gobierno
predice.
Razón 1: A los políticos no les
gusta revelar cuanto de su dinero están gastando.
Un
político que esconde el costo verdadero de su propuesta puede regalar más de sus
bienes sin que usted se de cuenta (o al menos sin que se de cuenta hasta que ya
sea muy tarde). Un estudio del 2002 publicado por el Journal of American
Planning Association examinó 258 proyectos de infraestructura y descubrió que
los políticos subestimaban costos 9 de cada 10 veces, y que los excesos de costo
tenían un promedio de 28 por ciento del costo proyectado.
“La
subestimación de costos no puede ser explicada por error”, concluyeron los
autores, “y parece ser explicada más que nada por desfiguraciones estratégicas,
en otras palabras, mentiras”. Una manera de subestimar costos es valiéndose de
asunciones económicas optimistas, las cuales tienen una larga historia con
Medicare. La administración del Presidente Lyndon Jonson fue acusada de esconder
los costos verdaderos de Medicare al haber utilizado escenarios económicos
demasiado favorables para sus predicciones. Hoy en día, los actuarios de
Medicare asumen que los costos de salud crecerán solo por un punto de porcentaje
más rápido que el PIB, aún cuando la brecha ha sido más que el doble de eso
históricamente.
Otra manera de subestimar costos es “inflando el
denominador”. En el 2003, el Congreso y el Presidente se pusieron de acuerdo
para crear un beneficio de drogas que costaba menos de $400 mil millones a lo
largo de 10 años. Mucho pensaron que esto significaba un promedio de $40 mil
millones por año. Pero empujando la fecha de inicio del beneficio hasta el 2006
ha esparcido efectivamente el costo de un estimado para ocho años a lo largo de
diez años, y esto ha hecho que el programa aparente ser más pequeño por un 20
por ciento.
También hay la forma que podríamos llamar “la manera
Nixoniana”. Durante cinco meses de debate legislativo, la administración de Bush
ocultó sus propias proyecciones de que la legislación en realidad costaría entre
$500 mil millones y $600 mil millones. Al mismo tiempo los principales oficiales
de la administración dijeron—en televisión y en los periódicos—que el programa
costaría solo $400 mil millones, uno de estos oficiales dijo que despediría el
actuario principal de Medicare si este salía al público con un estimado más
alto.
Razón 2: Las personas cambian su
comportamiento para maximizar sus beneficios.
Los gastos
de Medicare excedieron las proyecciones iniciales porque los ancianos
consumieron más servicios cuando pagaban menos por estos. Una vez que los
ciudadanos que pagan impuestos subsidian el consumo de prescripción de drogas de
los ancianos, los ancianos consumirán más drogas que las que consumían antes.
Muchos dejarán los programas de drogas que tienen para beneficiarse de
los nuevos beneficios de Medicare. La Oficina del Congreso para el Presupuesto
estima que de cada cuatro participantes en el nuevo programa, uno habría tenido
cobertura de drogas mediante agencias privadas de todas maneras.
El
Congreso estaba tan preocupado de que los empleadores arrojen a sus empleados al
nuevo programa que comenzará a sobornarlos para que no lo hagan—a un costo de
alrededor de $5 mil millones al año. El gasto real en subsidios para empleadores
probablemente será mayor, ya que muchos grupos de empleadores encontrarán
maneras de cualificar para el subsidio. Estos cambios en el comportamiento de
las personas resultarán en que los ciudadanos que pagan los impuestos terminen
pagando los costos que la otra persona ya estaba pagando voluntariamente.
Razón 3: El Congreso expande los beneficios
frecuentemente.
Las proyecciones de costo no pueden
predecir cambios futuros en legislación. Una vez que un programa existe, los
beneficiados presionan al Congreso para que expanda los beneficios. Los
beneficios de droga de Medicare es un resultado de la presión política de los
grupos beneficiados por Medicare, los cuales querían más subsidios. Lo mismo ha
ocurrido con el Seguro Social. Una vez que el beneficio de droga entre en
efecto, esperen escuchar a los ancianos pidiendo más subsidios para llenar el
infame “hueco de la rosquilla”.
Cuan grande será el costo del nuevo
beneficio de drogas de Medicare es imposible de predecir. Jagadeesh Gokhale del
Cato Institute y Joe Antos del American Enterprise Institute estiman que el
costo actual podría ser más del doble de lo que dicen las proyecciones actuales.
Puede que estén equivocados, pero si la historia sirve como guía, ellos
definitivamente tienen mucha probabilidad de estar en lo correcto.
Traducido por Gabriela Calderón para Cato Institute.
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