Aunque los gobiernos israelí y palestino siguen haciendo esfuerzos por sacar adelante el proceso de paz, no reina el mismo ambiente entre la población israelí, que se muestra mayoritariamente a favor de que el Estado fomente la emigración de la población árabe a otros países de la zona.
Según un reciente estudio del centro Madar
Aunque el proceso de paz entre Israel y Palestina vive un momento amable, debido
a los esfuerzos de sus respectivos gobiernos, no parece que este sentimiento sea
el que inunda a la población israelí. De hecho, la mayoría de los judíos
israelíes no están muy de acuerdo con el hecho de seguir compartiendo país con
la población árabe. Hasta tal punto, que los israelíes creen que el Estado
debería propiciar la emigración de esta parte de la ciudadanía, que constituye
el 18% de la población de Israel, siendo la minoría más grande del
país.
Esta es la cruda realidad que se plasma en el último estudio
realizado por el Instituto Dahaf a petición del Centro Palestino para Estudios
en Israel Madar. Hasta el 42% de los israelíes consultados coincide en pensar
que su Gobierno debería favorecer la emigración de los árabes-israelíes fuera de
sus fronteras. Por el contrario, el 40% de los encuestados no creen que esta sea
una buena solución y rechaza esta medida.
Esta creencia no sólo reina
entre la población israelí, sino que muchos miembros de la derecha más radical
de Israel ya la han defendido en numerosas ocasiones. Entre otros, el político
de origen ruso Avigdor Liberman ha sugerido que la salida de árabes a otros
países de la zona e incluso a territorios palestinos bajo la autoridad de la
ANP. Es por esta razón, que los resultados de la encuesta no resultan
sorprendentes para el presidente del departamento de investigaciones de Madar,
Assad Ghanem. Máxime si se tiene en cuenta que en estudios anteriores se
obtuvieron las mismas conclusiones.
El problema es que este sentiemiento
va creciendo con el paso del tiempo. “En los años 90, la posición de los judíos
israelíes era menos extrema, pero esta tónica ha cambiado desde que comenzó la
Intifada”, en septiembre de 2000, explicó Ghanem.
Problemas para la paz
Los resultados obtenidos
en cuanto al apoyo de los israelíes al proceso de paz con los palestinos tampoco
son demasiado alentadores. El 34% de los encuestados se muestra a favor de
apoyar el acuerdo que supone la retirada israelí a las fronteras anteriores a
1967, mientras que una mayoría del 65% se muestra contraria.
Aunque
numerosos sondeos han revelado que al menos el 60% de los israelíes están a
favor del establecimiento de un Estado palestino, la mayoría de los colonos
judíos no especifica sus fronteras cuando son preguntados al respecto. Según
Assad Ghanem, “sólo una minoría de los israelíes tiene la intención de aceptar
el Estado del que hablan los palestinos”.
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