Política

Mercosur: Un bloque dispar y en plena crisis

El Mercosur cumplió 10 años hace unos días, en medio de una crisis interna. La disputa de la hegemonía entre Brasil y Argentina, y los continuos roces comerciales han debilitado al pacto.

Opinión: Juan Meriches R.
“El Mercosur anda mal” y su futuro es “incierto”, afirmó Danilo Astori, el
futuro ministro de Economía de Uruguay designado por el presidente electo Tabaré
Vázquez. Y ese diagnóstico se repite incansablemente entre los expertos de la
región.

El Mercosur cumplió 10 años hace unos días, en medio de una
crisis interna y duras disputas entre los dos ejes del bloque: Argentina y
Brasil, que no llegan a acuerdos que permitan integrar en un mercado común sus
economías dispares, y ya se comienzan a escuchar voces que sugieren restringir
el bloque a un área de libre comercio.

El 17 de diciembre de 1994 los
cuatro miembros plenos del bloque firmaron la declaración de Ouro Preto, que es
la base institucional del bloque, formalizando la decisión de convertir su
acuerdo de libre comercio en una unión aduanera, que supone compartir una
política comercial y aranceles comunes.

Sin embargo, 10 años después de
este hito la unión aduanera sigue siendo sumamente imperfecta, con miles de
excepciones al arancel externo común.

“Los cimientos del Mercosur hoy son
de extraordinaria debilidad, empezando por sus instituciones (…) No puedo
aspirar a tener un Parlamento del Mercosur cuando ni siquiera está funcionando
la zona de libre comercio”, comentó Astori.

Los constantes roces entre
los dos ejes del bloque: Argentina y Brasil también empañaron el décimo
aniversario.

Con el fin de proteger a su industria, Argentina aplicó este
año trabas a la importación de electrodomésticos desde Brasil, país que a su vez
amenazó con tomar medidas similares contra productos argentinos.

El
gobierno de Kirchner reclama que se apliquen salvaguardas para evitar daños a la
industria provocados por desfases comerciales, una medida que Brasil se opuso a
incluir en las normas del Mercosur, aunque aceptó hacer negociaciones
bilaterales por este asunto.

Pero otra asimetría, institucional, ha sido
el blanco de Chile: la discriminación hacia los miembros asociados.

Con
la reciente incorporación de Ecuador, Colombia y Venezuela al status de miembros
asociado, que ya tienen Chile, Bolivia y Perú, resurgieron críticas a la
marginación de éstos de algunas instituciones y mecanismos del Mercosur, que son
exclusivos de sus miembros plenos, limitando la integración de los
demás.

De hecho, el Presidente Ricardo Lagos lamentó en la última reunión
del bloque la exclusión del país del Tribunal de Solución de Controversias y del
Parlamento del Mercosur.

Este año termina con el lanzamiento en Cuzco de
la Comunidad Sudamericana de Naciones, que une los bloques del Mercosur y la
Comunidad Andina.

¿Qué gana Chile? A pesar del abultado déficit comercial
que Chile mantiene con los países del Mercosur, el director de Asuntos
Económicos para América Latina de la Direcon, Andrés Rebolledo, aseguró que hay
dos fenómenos que permiten compensar de alguna manera este problema.

El
primero es que el Mercosur es el mercado más receptivo que tienen los productos
manufacturados chilenos. Y el segundo es el fenómeno de la inversión chilena en
Mercosur, que representa nada menos que el 50% del total de lo que el país ha
colocado en el exterior.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

No se encontraron resultados

Menú