Política

Oportunidades para América Latina

Después de muchos años, las perspectivas económicas para América latina son nuevamente prometedoras…Pero se requiere que más países de América latina forjen un consenso político perdurable en torno de políticas que faciliten el crecimiento y el aumento del empleo, elementos esenciales para reducir la pobreza.

Rodrigo Rato

Después de muchos años, las perspectivas económicas para América
latina son nuevamente prometedoras. La actividad económica de la región ha
cobrado impulso en 2004, respaldada inicialmente por el vigoroso crecimiento de
la demanda mundial y la solidez de los precios de los productos básicos y, en
los últimos meses, por el dinamismo del consumo privado y la inversión de las
empresas. Si bien en los países industriales el crecimiento se ha desacelerado
significativamente en los últimos meses, en América latina se ha mantenido a un
ritmo vigoroso. En general, se prevé que el cálculo del crecimiento de la región
en 2004 se situará en el 4,5%, la tasa más alta desde 1997.

Sin embargo,
a pesar de estos factores favorables, persisten dificultades. El desempleo y la
pobreza se mantienen en niveles demasiado altos y las disparidades entre el
ingreso de ricos y pobres son muy grandes. Desde que asumí el cargo de director
gerente del FMI, me ha alentado observar que las autoridades reconocen la
importancia de aplicar reformas sostenidas. Pero se requiere que más países de
América latina forjen un consenso político perdurable en torno de políticas que
faciliten el crecimiento y el aumento del empleo, elementos esenciales para
reducir
la pobreza.


Para mantener la actual recuperación, es necesario
hacer frente lo antes posible a varios desafíos importantes de política
económica. La deuda pública de muchos países latinoamericanos sigue siendo
demasiado alta. Pese a la reciente consolidación fiscal, el promedio de la deuda
pública de la región se sitúa alrededor del 55% del PBI, muy por encima del
nivel registrado a fines de los años noventa. Su disminución reduciría los
factores de vulnerabilidad existentes y ampliaría las posibilidades de aplicar
políticas fiscales anticíclicas que ayuden a amortiguar, en el futuro, el efecto
de una desaceleración de la economía. Los países deben
adoptar medidas de mayor envergadura para que la deuda pública sea más
sostenible, como, por ejemplo, ampliar la base impositiva, mejorar la estructura
de la deuda y fortalecer la gestión del gasto. La reforma de las pensiones
también es importante. Hay que reexaminar el tema de las prestaciones de
jubilación demasiado generosas, reducir los costos administrativos y limitar los
compromisos financieros indefinidos del gobierno con los sistemas de pensiones.
Es muy positivo que algunos países de la región ya estén encaminados en esta
dirección.

Asimismo, los gobiernos deben reducir el gasto en ámbitos no
esenciales, a fin de aumentar la inversión en infraestructura, salud y
educación. Si la inversión en estos ámbitos críticos es insuficiente, no sólo se
socavan las perspectivas de crecimiento, sino que también se dificulta aún más
la reducción de las desigualdades sociales en la región. El FMI ha trabajado
con varios países de la región para hallar mecanismos que permitan dar cabida a
un mayor volumen de inversión en infraestructura (por ejemplo, mediante la
asociación de los sectores público y privado) en el marco de los programas
respaldados por el FMI, si dicha inversión es compatible con la estabilidad
macroeconómica y la sostenibilidad de la deuda pública.

En los últimos
diez años, se registraron logros importantes en la reducción de la inflación;
muchos países han conseguido controlar las subidas excesivas de los precios.
Esto es un logro sin precedentes. El objetivo principal de la política monetaria
debe ser asegurar y afianzar estos avances. Muchos países han adoptado sistemas
basados en metas explícitas de inflación, que ofrecen un marco prometedor para
la aplicación de las políticas monetarias y cambiarias, y sientan las bases para
un crecimiento firme y estable en el futuro.

También deberán abordarse
cuestiones institucionales y estructurales de carácter más general para
contribuir a un aumento de la inversión a escala regional y a la asignación
eficiente de recursos que América latina necesita para alcanzar un crecimiento
sostenible y reducir
la pobreza.


Comercio exterior

A pesar de los
grandes esfuerzos desplegados en la última década para liberalizar el comercio
exterior, América latina sigue siendo mucho menos abierta que otras regiones de
rápido crecimiento. Las reformas para liberalizar aún más el comercio son
cruciales para estimular el crecimiento y reducir la vulnerabilidad. Las
principales ventajas provendrían del éxito de las negociaciones comerciales
multilaterales que den lugar a un mayor acceso a los mercados de las
exportaciones clave, como los productos agrícolas y textiles. No obstante, es
mucho lo que América latina puede hacer por su cuenta para reducir los
aranceles, limitar el uso de barreras no arancelarias y flexibilizar algunas de
las restricciones al comercio de servicios. Estas reformas también deberán
respaldarse con mejoras en la infraestructura y en la administración de puertos
y aduanas.

Mercado de trabajo

Las reformas del mercado de
trabajo, que en la mayoría de los países de América latina han sido limitadas,
cobrarán aún más importancia en el contexto de una mayor liberalización
comercial. La experiencia de varios países indica que estas reformas son
esenciales para aumentar la flexibilidad, la inversión privada y el crecimiento.
Los mecanismos institucionales que establecen altas indemnizaciones por despido
y restringen el empleo temporal se convierten en obstáculos importantes que
traban la contratación de nuevos trabajadores y la redistribución flexible de
los recursos. Los altos costos laborales indirectos también son un impedimento
para el empleo. Con el tiempo, las políticas que facilitan la contratación de
trabajadores acelerarán el crecimiento del empleo en el sector formal, lo cual
redundará en notables beneficios sociales, ya que los trabajadores tendrán
acceso a las protecciones del mercado laboral regulado que no existen en el
sector informal. También será necesaria una inversión adicional en educación y
formación, y una red de protección social adecuada para garantizar el acceso a
nuevas oportunidades y proteger a los trabajadores en sectores en crisis.


Sector financiero

Los sectores financieros de la región
tienen que dejar de ser fuentes de vulnerabilidad y convertirse en los cimientos
de la solidez económica, capaces de generar de forma sostenida el crédito que es
vital para apuntalar el crecimiento económico. También será necesario redoblar
esfuerzos para afianzar la regulación y supervisión bancarias, mejorar las
normas contables y de auditoría y examinar las leyes de quiebra, a fin de que
los prestamistas tengan más posibilidades de recuperar el valor de los préstamos
en dificultades. En términos más generales, al dar más credibilidad al Estado de
Derecho y a la exigibilidad de los contratos podrá mejorar el clima de inversión
para inversionistas nacionales y extranjeros. La creación de un entorno que
propicie una mayor inversión extranjera directa en la región será un elemento
importante de la estrategia para impulsar el crecimiento.

Con la
aplicación de este programa de reformas, América latina podrá afianzar los
logros económicos alcanzados en los últimos años. Si el crecimiento económico
puede mantenerse en su nivel actual a lo largo de los próximos diez años, el
ingreso real per cápita en 2015 será 40% más alto que hoy, lo cual constituirá
un notable cambio frente al estancamiento relativo de los últimos veinticinco
años. Pero creo que el ritmo de crecimiento puede acelerarse si se aplican
reformas de política económica decisivas y de gran alcance. Este crecimiento
contribuirá a aliviar las actuales tensiones sociales, mejorar el entorno
político y afianzar las bases de la democracia en la región. El FMI está dispuesto
a trabajar con todos los gobiernos para ayudarles a alcanzar estas metas.


El autor es el director gerente del Fondo Monetario Internacional.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

No se encontraron resultados

Menú