Política

Otra oportunidad para la liberalización del comercio mundial

Si no hay acuerdo esta semana, las negociaciones podrían retrasarse sine die ante la inminencia de las elecciones de EEUU y el relevo en la Comisión Europea

ENCUENTRO EN GINEBRA DE LA OMC
El 30 de julio es la fecha límite para que el Consejo General de la Organización
Mundial del Comercio alcance un acuerdo que salve la actual ronda de
negociaciones para la liberalización del comercio, más conocida como Ronda de
Doha para el Desarrollo.

Pero a punto de expirar el plazo, las
perspectivas no son demasiado optimistas, ya que no hay consenso sobre el
documento de trabajo presentado por la organización a los 147 países que
participan en las negociaciones. Éstas se reanudan esta semana en Ginebra, con
el fantasma siempre presente del fracaso registrado el pasado mes de septiembre
en el encuentro celebrado en Cancún.

El texto presentado la semana
pasada, sobre el que se articularán las negociaciones, ofrece un “equilibrio
mínimo” entre los grandes recortes a los subsidios a las exportaciones agrícolas
buscados por la Unión Europea (UE) y el nivel más bajo pretendido por otras
naciones, además de ofrecer a los países desarrollados más mercados abiertos
para sus bienes.

El director general de la OMC, Supachai Panitchpakdi,
ha advertido a los negociadores que deben dejar de “pedir la luna” y tratar de
encarrilar el proceso. Los analistas consideran que un nuevo fracaso anularía
algunos de los logros conseguidos en los últimos meses, como el compromiso de la
UE de eliminar sus subvenciones a la exportación si Estados Unidos y otros
siguen su ejemplo. Además, si no se alcanza un acuerdo, la inminencia de las
elecciones en Estados Unidos y el relevo en la Comisión Europea podrían retrasar
las negociaciones de una manera decisiva, incluso durante años.

Todo
esto aumenta la presión sobre los países en desarrollo, que salieron escaldados
de la anterior ronda Uruguay, pero que, pese a la creación del poderoso grupo
del G-20, liderado por Brasil y la India, no tienen todo el margen de maniobra
que desearían frente a dos gigantes como Estados Unidos o la Unión Europea.


Posturas enfrentadas

Los europeos
protegen 1.850 productos mediante contingentes arancelarios y reclaman
flexibilidad a la hora de elaborar listas de productos para los que no tendrían
que abrir tanto sus mercados como para el resto.

Brasil, en nombre del
G-20, pero también otros países en desarrollo han criticado particularmente el
trato desigual que da el primer borrador de acuerdo marco propuesto por el jefe
del grupo negociador de agricultura, el neozelandés Tim Groser, a los productos
protegidos de países desarrollados y en desarrollo.

Así mientras se
detallan ya allí los criterios que permitirán a los países industrializados
designar sus productos “sensibles”, a los países en vías de desarrollo se les
dice que tendrán que esperar a posteriores negociaciones para ver qué trato de
favor se les asigna.

Ayer se fijó la postura
europea


Avanzar en las negociaciones del Proceso de Doha para
lograr un acuerdo a finales de julio en el seno de la OMC. Este es el objetivo
de la Unión Europea de cara a la reunión que comienza hoy en Ginebra, en la que
se discutirá un acuerdo marco que establezca las pautas que deberá seguir la
liberalización comercial multilateral en los próximos años.

Los
ministros de Asuntos Exteriores de los Veinticinco prepararon ayer en Bruselas
la estrategia de la Unión Europea. La delegación española la encabezó el
secretario de Estado para Asuntos Europeos, Alberto Navarro, ya que el ministro
de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, está en una gira por Turquía,
Rusia y Egipto.

La Comisión Europea aseguró el pasado lunes que las
nuevas propuestas de la OMC sobre la eliminación de las subvenciones a la
exportación son una “buena base” para continuar los trabajos, aunque deberán
“ganar en claridad”.

Bruselas recibió hace una semana el texto que el
presidente del Consejo General de la OMC, Shotaro Oshima, envió a los 147 socios
de la organización mundial con nuevas propuestas para relanzar las negociaciones
del Proceso de Doha frustradas en Cancún, a dos semanas de que terminase el
plazo para llegar a un acuerdo entre los miembros.

En lo que respecta a
los productos industriales, una de las prioridades de Bruselas al constituir el
90 por ciento de las exportaciones mundiales, la CE abogó por una bajada de las
tarifas y objetó que la propuesta actual “es el equilibrio mínimo entre las
ambiciones que la UE quiere alcanzar y las posiciones de otros países”.


Con respecto al sector del algodón, la UE se mantuvo partidaria de que
se trate en el marco de las negociaciones agrícolas y no de manera individual,
como es la situación actual.

En lo que se refiere al comercio de
servicios, la CE expresó su deseo de “obtener fechas concretas a partir de las
cuales podrían tener mejores ofertas de la parte” de sus socios. Los miembros de
la OMC se reúnen a partir de hoy en Ginebra (Suiza) para responder a las
proposiciones actualmente sobre la mesa.

Otro punto en el orden del día
del lunes es el relativo a las perspectivas financieras de la UE a partir de
2007. Bruselas tendrá ocasión de presentar sus propuestas a los ministros y
podría haber un nuevo debate entre éstos últimos, quienes iniciaron las
discusiones formales el pasado 12 de julio.

En tercer y último lugar,
habrá cuestiones de política exterior como la crisis en Oriente Próximo y la
situación en Darfur (Sudán).

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