La evolución de la UE es muy diferente según el país del que estemos hablando. Así, hay países, como Francia, Alemania, Reino Unido, Bélgica y Holanda, en que este fenómeno empezó a tener lugar en la década de los cincuenta, y otros, como España en que los flujos de inmigración están comenzando a recibirse ahora.
Inmigración
Actualmente en la UE, aunque la inmigración es un fenómeno generalizado en todos
los países, la intensidad, los tipos, y la evolución de la misma es muy
diferente según el país del que estemos hablando. Así, hay países, como Francia,
Alemania, Reino Unido, Bélgica y Holanda, en que este fenómeno empezó a tener
lugar en la década de los cincuenta, y otros, como son España, Portugal, Grecia,
Irlanda e Italia, en que, aunque de manera muy intensa, los flujos de
inmigración están comenzando a recibirse ahora.
Los países pioneros en
inmigración, ya cuentan con la segunda e incluso la tercera generación de
inmigrantes, de manera que las principales vías de acceso a la residencia en
esos países que tienen los inmigrantes son la reagrupación familiar y el asilo,
en cambio, en los países que están empezando ahora a recibir inmigración, las
vías de acceso más importantes son las regularizaciones extraordinarias, los
permisos de trabajo iniciales, y los contingentes.
Entre los primeros
países, cada uno está optando por distintas políticas de inmigración en la
actualidad. Algunos países como Alemania, u Holanda, han cambiado el signo de
las políticas de inmigración que han mantenido siempre. Los últimos cambios en
las leyes de extranjería en estos países, se han centrado fundamentalmente en un
esfuerzo por frenar la inmigración ilegal aumentando el número de expulsiones, y
en un más difícil acceso al permiso para la reagrupación familiar (en el caso de
Holanda), aunque Alemania sigue teniendo un plan de integración en que se
organizan cursos de enseñanza del idioma, la cultura y el derecho alemán para
que los inmigrantes establecidos legalmente en el país, tengan una más fácil
integración social. Otros países mantienen sus políticas de apertura hacia la
inmigración, centrándose más en los medios para la regularización de los
inmigrantes ilegales, que en la expulsión de los mismos. De este modo,
encontramos el caso de Bélgica, en que los objetivos de la nueva Ley van
encaminados a la simplificación de trámites tanto para el acceso al empleo de
los inmigrantes, como para la naturalización de los mismos, para así facilitar
su integración, o el del Reino Unido, en que existe un Programa de Permisos de
Trabajo que tiene como objetivo cubrir las necesidades tanto de mano de obra
cualificada como de no cualificada que tiene el mercado laboral, y de este modo
facilitar la incorporación de los inmigrantes al mercado de trabajo. Por último
se encuentra el caso de Francia, país en que ha existido siempre un sistema de
regularización permanente, que, junto con las autorizaciones temporales de
trabajo, ha constituido la principal vía de acceso de los inmigrantes al mercado
laboral francés, pero que con el último cambio legal, se ha suprimido, y se han
endurecido las condiciones para el acceso al mercado laboral y para la
reagrupación familiar, aunque también se ha creado un programa de integración
que cuenta con 59 medidas, entre las que se incluye el “contrato de integración”
mediante el que se accede a cursos de enseñanza del idioma francés y su cultura,
todo esto dirigido a combatir la discriminación que puede sufrir el inmigrante.
Los países de Italia, España, Portugal, Irlanda, y Grecia, que están
recibiendo inmigrantes desde hace pocos años, han tenido que reaccionar
rápidamente ante unos masivos flujos de inmigración que entran en esos países
con la única intención de acceder a mejores condiciones de vida y trabajos que a
los que pueden acceder en sus países origen. Entre estos países se encuentran
Irlanda y España, que son países en los que el inmigrante encuentra unas
condiciones muy duras para acceder a los permisos de trabajo, al tener que
obtener inicialmente el informe negativo por parte de los servicios nacionales
de empleo que concluya que no existen nacionales europeos capacitados para
cubrir el puesto de trabajo ofertado; además en estos países las nuevas leyes se
centran en la disminución de la inmigración ilegal, y la expulsión de los
residentes ilegales que se hallen en el país. Por otro lado se encuentran
Italia, Grecia y Portugal, que son países más centrados en los programas de
integración no sólo laboral, sino también social de los inmigrantes (mediante
centros de información establecidos para ellos), que en las expulsiones de los
que se encuentren residiendo ilegalmente en ellos. Así, Italia ha creado las
Comisiones Locales, en las que se pretende una rápida integración laboral de los
inmigrantes, y mayor agilización en los trámites para la obtención de los
permisos de trabajo, ya que se pretende regularizar a 700.000 inmigrantes que se
encuentran residiendo irregularmente en el país, canalizándolos a un puesto de
trabajo que les permita la integración laboral. En Grecia tiene mucha
importancia el sistema de contingentes, que hace posible que la mayoría de
inmigrantes que entren en el país, puedan hacerlo accediendo a un puesto de
trabajo. Y en Portugal, también se pretende la fácil integración de los
inmigrantes, mediante la apertura de centros de información en que pueden
conocer sus derechos, y el acceso a las prestaciones sociales, además de la
lengua y cultura europea. En estos tres países se está además combatiendo el
empleo irregular de inmigrantes, aplicando grandes penas contra los empresarios
que lo realizan, para luchar contra la economía sumergida a la vez que proteger
las condiciones laborales que deben tener los inmigrantes.
Por último
existen otros países, como son Austria y Luxemburgo, en que, aunque la
inmigración no es un fenómeno que haya comenzado hace muchos años, sí ha
adquirido una importancia considerable, llegando a significar el 37% de la
población total en el caso de Luxemburgo, y el 9,4% en Austria. En estos países
se tiende a la regularización permanente de los inmigrantes, que no tienen
problemas a la hora de encontrar un trabajo en ellos. Los inmigrantes, en estos
países, no tienen problemas de integración, ya que además muchos de ellos han
adquirido ya la nacionalidad, como ocurre sobre todo en Austria.
Fuente:
EUMED
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