Economía y Sociedad, Europa

¿Por qué Austria tiene tan poco paro?

Tener una tasa de paro del 5% y un desempleo juvenil del 9,3% es todo un éxito para los vientos que corre en Europa. Austria puede sacar pecho con estas cifras, similares a las de Alemania.

El desempleo en Austria ha sido uno de los más bajos en Europa durante toda la última década, y el paro juvenil apenas ha aumentado en los años de la crisis. Varios países han vuelto sus ojos al modelo austriaco en busca de soluciones. Según distintos análisis, el éxito se debe por un lado a la popularidad y la calidad de la formación profesional; por otro, a la abundante oferta de cursos de aprendizaje en la empresa (apprenticeships), un ejemplo de sinergia entre el sector privado y el público. Además, existe una coordinación bastante eficaz entre los distintos agentes sociales a través de organismos federales de representación de los empleadores y los trabajadores, junto con un sector sindical también unificado.
El bajo paro juvenil muestra el éxito de la FP austriaca, que muchos atribuyen al modelo de formación dual

Entente entre empresarios y sindicatos
En conjunto, este esfuerzo de cooperación voluntaria se conoce como el Sozialpartner (acuerdo de colaboración social). Su manifestación política es la Comisión Paritaria, un ente creado para discutir la legislación laboral, si bien la ley no lo exige, y en el que están representados tanto los empresarios y sindicatos como el gobierno federal. Los acuerdos se toman por amplia mayoría, lo que fomenta una visión constructiva y evita la excesiva politización.
Otra razón del bajo desempleo en Austria es la flexibilidad en la contratación y el despido, que se compensa con una generosa red de ayudas públicas para encontrar trabajo, y de subsidios al desempleo.
No obstante, el mercado laboral austriaco también tiene sus problemas. Uno de ellos es la desigual tasa de paro entre los mejor y peor educados, por un lado, y entre los nacionales y los de origen extranjero por otro, en ambos casos mayor –en términos relativos– que la de la OCDE.

Por otro lado, a pesar del bajo desempleo, el envejecimiento demográfico (la tasa de fertilidad es de 1,4, una de las más bajas de Europa) hace que el número de trabajadores por cada pensionista (3,4) sea menor al de la OCDE.

Además, el paro aumentó en 2014 respecto al año anterior, mientras descendía ligeramente en la Eurozona.
La nota más significativa de la educación austriaca es el alto porcentaje de estudiantes que se decanta por la formación profesional media

Un sistema educativo volcado en la Formación Profesional
La nota más significativa de la educación austriaca es el alto porcentaje de estudiantes que se decanta por la formación profesional media. Si en la OCDE solo un 30% de los jóvenes entre 25 y 34 años se ha quedado en este nivel como titulación máxima, en Austria la cifra llega al 60%. En cambio, en esta misma franja de edad los que alcanzan un título terciario (universidad o similar) son solo el 21%, la mitad que en la OCDE.
El abandono prematuro de los estudios (al terminar la etapa obligatoria, que en Austria incluye un primer año de post-secundaria) apenas llega al 8%. De entre los que continúan, tres de cada cuatro lo hace en un programa de FP, y solo uno en el itinerario que prepara para la universidad.
La puntuación de los alumnos austriacos en la prueba PISA (a los 15 años) no es excelente: en matemáticas están ligeramente por encima de la media, pero en lectura algo por debajo. Los resultados globales son inferiores a los que obtienen otros países con un gasto por estudiante similar (de los más altos de la OCDE).

Además, la diferencia por estrato socio-económico y entre extranjeros y alumnos nacionales es sensiblemente mayor que la media, y no se ha conseguido reducir en los últimos años. Por otro lado, Austria ha sido el país donde más ha crecido en la última década la brecha entre chicos y chicas en matemáticas.

Algunos han criticado que la temprana separación por capacidades en el sistema austriaco impide a muchos alumnos, sobre todo de colectivos desaventajados, llegar más alto; de esta forma, la FP se convierte en el destino natural para las clases bajas, mientras que la universidad sigue siendo un coto para las élites. Para paliar este problema, a principios de los 90 se pusieron en marcha lasFachhochschulen (Universidades de Ciencias Aplicadas), que ofrecen estudios superiores de formación profesional. No obstante, aunque han ido aumentando sus alumnos, todavía no consiguen atraer a una proporción significativa de los estudiantes.
La flexibilidad en la contratación y el despido se compensa con una generosa red de ayudas públicas
Con todo, el bajo paro juvenil muestra el éxito de la FP austriaca, que muchos atribuyen al modelo de formación dual. La figura del aprendiz está completamente arraigada tanto en el sistema educativo como en el mundo empresarial. Más del 55% de los aprendices obtienen un puesto de trabajo en la empresa donde han realizado las prácticas. Además de la oferta que nace naturalmente de la empresa, el Estado ofrece a los estudiantes de FP un compromiso para encontrarles plaza en alguna compañía, a la que subvenciona con el equivalente de un sueldo reducido.

Cooperación entre agentes sociales
Esta coordinación entre el sector privado y el público en el campo de los aprendices es una manifestación delSozialpartner o acuerdo de colaboración social. El mundo empresarial está representado fundamentalmente por dos organismos (“cámaras”) federales: la WKÖ, que agrupa a la industria y a los servicios, y la LKÖ para la agricultura. La afiliación a ambas es obligatoria para los empresarios de los respectivos sectores. Por su parte, en la BAK (Cámara del Trabajo) están inscritos automáticamente todos los asalariados del país. Este órgano defiende sus intereses y los de los consumidores. Aunque la ley regula la existencia de estos tres organismos, su gestión es completamente independiente. Por último, los sindicatos se agrupan bajo el paraguas de la ÖGB para participar en la el Sozialpartner.
La influencia de estos cuatro actores en la vida política del país es grande. Además de participar junto con miembros del gobierno en la Comisión Paritaria (el ejecutivo está obligado a consultar con ellos la legislación del mercado de trabajo), cada uno tiene la capacidad de promover proyectos de ley. Por otro lado, sus miembros suelen ser invitados a participar en las comisiones parlamentarias, e incluso nominan a algunos candidatos para ser “jueces ayudantes” (lay judges) en pleitos laborales.
La Comisión Paritaria cuenta con su propio órgano de investigación. Sus informes, realizados por profesionales con prestigio, son tomados muy en cuenta para diseñar los programas en la FP. De esta forma, se asegura que la oferta educativa esté relacionada con la demanda profesional.

En conjunto, el Sozialpartner, con sus mecanismos concretos de participación, fomenta una colaboración positiva y no partidista entre los agentes sociales. Esta voluntad de cooperar, unida a una FP de calidad y al fuerte tejido industrial del país, explican la baja tasa de paro en Austria y el éxito de la formación dual. 

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