La secretaria de Estado, Condoleezza Rice, reiteró la preocupación de EEUU frente al gobierno del presidente Hugo Chávez. “Estamos preocupados por el comportamiento del régimen venezolano en lo que hace a su propia evolución interna, y a su adhesión a la Carta Democrática de la Organización de Estados Americanos.
EE.UU no reconoce, de momento, a las nuevas autoridades de Ecuador
Condoleezza Rice, de visita en Brasil, donde comenzó su gira por diversos países
de América Latina, afirmó que a su país le “preocupan las conductas” del régimen
venezolano.
Según el New York Times, funcionarios estadounidenses
afirmaron que un grupo de trabajo integrado por varias agencias gubernamentales
desarrolla una nueva estrategia hacia Caracas, con una línea más dura.
Entre las medidas consideradas se incluye un aumento del apoyo
estadounidense a grupos opositores en Venezuela, y pedirle a los países vecinos
que tomen distancia de Chávez, que el año próximo podría ser reelecto por otro
mandato de seis años.
“Lo que está ocurriendo es que se dan cuenta de que
esto (la relación con Caracas) se está deteriorando rápidamente y requerirá más
atención”, dijo el funcionario del Congreso. “La política actual de mirar hacia
otro lado no está funcionando”, agregó.
Relaciones conflitivas desde la llegada de
Chávez
Venezuela y Estados Unidos han tenido relaciones
conflictivas desde la llegada de Chávez al poder en 1999. El presidente
venezolano acusó en reiteradas ocasiones a los funcionarios militares
acreditados en Caracas de involucrarse en un golpe de Estado que lo desplazó del
poder por 48 horas en abril de 2002.
Chávez dio por terminado este fin de
semana un programa militar conjunto con Estados Unidos que llevaba 35 años,
estableció nuevos acuerdos energéticos con China, se reunió recientemente con el
presidente iraní Mohammad Jatami y convocó a la creación de una milicia para
defender Venezuela de agresiones externas.
También acusó a Washington de
querer asesinarlo para controlar el petróleo de Venezuela, quinto exportador
mundial de crudo, que destina 1,5 millones de barriles diarios a Estados Unidos.
Funcionarios estadounidenses le reconocieron al New York Times que las
vastas reservas petroleras venezolanas y los altos precios del crudo han
eliminado la necesidad de préstamos estadounidenses y cualquier otra ayuda
financiera que Washington podría utilizar como factor de negociación con
Caracas.
Como es uno de los cuatro principales proveedores de petróleo
de Estados Unidos, “no es posible desdeñarlo”, dijo el funcionario del Congreso
respecto a Chávez. “Está sentado sobre una fuente de energía crucial para
nosotros”.
Dudas sobre la legalidad del
gobierno ecuatoriano
El gobierno de EE.UU. no reconoció
hasta el momento a las nuevas autoridades de Ecuador, señaló la secretaria de
Estado, Condoleezza Rice.
La secretaria de Estado norteamericana llegó
este martes a Brasil en el marco de una gira Latinoamericana. La agenda de la
reunión incluirá el tema de la estabilidad democrática en la región, la
conformación del Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) y la reforma del
Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU).
“No hemos dado todavía
ese paso”, dijo Rice cuando se le preguntó si la administración Bush “reconoce
el nuevo régimen” encabezado por el presidente Alfredo Palacio, que se instaló
en Quito tras la destitución del ex presidente Lucio Gutiérrez la semana
pasada.
Rice explicó que la preocupación de Estados Unidos no es que
partidos de izquierda, centro o derecha ganen las elecciones y asuman el poder,
o que haya cualquier otro “cambio de gobierno”, como ha pasado en los últimos
años en el Cono Sur, donde hubo un avance de los partidos de
izquierda.
“Podemos trabajar con gobiernos de todo el espectro político.
Ese no es el problema. Estamos preocupados por que se preserven los procesos
constitucionales”, dijo Rice, al comentar la crisis en Ecuador.
La
funcionaria admitió que lo ocurrido en Ecuador es “perturbador”, pero rechazó la
idea de que haya una “tendencia” en América Latina a que los presidentes electos
no puedan terminar sus períodos constitucionales.
“Antes que nada, yo no
diría que esto es una tendencia. Diría que hay hechos que son ciertamente
perturbadores. Pero estas son, en algunos casos, obviamente democracias
frágiles, y las democracias frágiles están sujetas a ser desestabilizadas por
las dificultades que justamente han estado experimentando”, señaló.
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