Condoleezza Rice aseguró ayer en Kabul que los problemas de Afganistán comenzaron en 1989 cuando, tras la retirada de la URSS, Estados Unidos descuidó su relación. Ahora está dispuesta a entonar el mea culpa para que no vuelva a ocurrir.
ELECCIONES EN SEPTIEMBRE
Encuentro oficial entre la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza
Rice, y el presidente afgano, Hamid Karzai, se saldó ayer con el “compromiso a
largo plazo” de Estados Unidos para con Afganistán. Y es que, según Rice,
Estados Unidos ha aprendido “por las malas” una sabia lección: que no tiene que
abandonar Afganistán a su suerte. Precisamente para no tropezar dos veces con la
misma piedra será que Washington estará más pendiente a partir de ahora de
vigilar de cerca el proceso democrático que, poco a poco, está abrazando
Afganistán después de la guerra.
Esta era la primera visita a la capital,
Kabul, de la secretaria de Estado estadounidense, quien entonó el mea culpa por
no prestar atención a Afganistán tras la retirada soviética en 1989. Según Rice,
en esta fecha está el origen de todos los males del país que, a partir de
entonces se sumió en la guerra civil, permitiendo el acceso al poder de los
talibán y, posteriormente, dando lugar a que Osama Bin Laden hiciera de
Afganistán el escondite de Al Qaeda. Más aún, Rice incluso relacionó los
dramáticos atentados del 11-S en Nueva York con el descuido por parte de Estados
Unidos hacia un país que necesitaba de su atención. Según Rice, “en muchos
aspectos el 11-S fue una tragedia conjunta para el pueblo afgano y el
estadounidense que partió de aquel período (desde 1989)”.
Ahora las cosas
han cambiado mucho y Condoleezza Rice calificó al pueblo afgano de “gran aliado”
y alabo a su presidente, Hamid Karzai, por su “extraordinario liderazgo”. El
giro, desde luego, ha sido muy importante: “Este país fue una vez fuente de
terrorismo. Ahora es un firme combatiente contra el terrorismo”, destacó la jefa
de la diplomacia estadounidense.
Elecciones en
septiembre
Y para constatar el proceso democrático que está
viviendo el país, ambos líderes aprovecharon su rueda de prensa conjunta para
confirmar que las elecciones legislativas afganas se celebrarán el próximo mes
de septiembre, si bien no se arriesgaron a facilitar una fecha más concreta. Por
recomendación de la Comisión Electoral, los comicios, que se anunciaron hace
seis meses, se retrasarán hasta a septiembre.
Según el jefe de la
Comisión Electoral Conjunta, “las elecciones no podrán celebrarse en el mes de
saur (del calendario zoroástrico afgano, entre el 22 de abril y el 21 de mayo),
por lo que se ha propuesto el mes de septiembre”. La fecha se ha elegido
teniendo en cuenta que julio es demasiado pronto para hacer los preparativos y
agosto es el mes en el que cambia el mando de la Fuerza Internacional de
Asistencia a la Seguridad (ISAF), esencial para garantizar la seguridad durante
el proceso.
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