El organismo internacional cuestionó la capacidad del gobierno brasilero para poner un tope al incremento de la violencia urbana. Según el informe, la tasa de violencia en Brasil es de 30 y hasta 40 veces superior a la de Inglaterra, Alemania y Japón
Seguridad Pública
Según un informe publicado por Amnistía Internacional, -organismo dedicado a los derechos humanos con sede en Londres- el gobierno del presidente Luiz Inacio Lula Da Silva está incurriendo en una incapacidad tal en materia de seguridad pública, que ha “transformado a las grandes ciudades de Brasil en feudos violentos” controlados por bandas de traficantes, escuadrones de la muerte y milicias paramilitares.
El reporte, manifiesta que es la población más pobre de Brasil la que sufre a diario el fuego cruzado entre la policía y los bandidos, y continuamente son las “víctimas de balas perdidas”, toques de queda informales de la policía y la extorsión de milicias y las bandas de traficantes.
Para Amnistía Internacional, la violencia en las ciudades más importantes de Brasil, responde a la negligencia y ausencia del Estado en cuanto a seguridad pública. “Las ciudades de Río de Janeiro y Sao Paulo llegaron a un impasse trágico. Las bandas de criminales se apresuraron a llenar el vacío dejado por el estado, promoviendo una especie de balcanización en estas ciudades, que están siendo repartidas en diversos feudos violentos”.
El informe sostuvo que los actos de violencia lograron paralizar a dos de las ciudades más importantes de Brasil. Primero, fue Sao Paulo en mayo del 2006, cuando bandas como el Primer Comando de la Capital (PCC) lanzó una serie de ataques sobre la policía, estaciones policiales, quemó buses y mató a guardias carcelarios. La reacción policial dejó también decenas de muertos. Luego, fue Río de Janeiro donde en diciembre último, los traficantes también mataron a 19 personas.
“Los acontecimientos del 2006 amplificaron de forma dramática el debate sobre la seguridad pública. Después de muchos años en que eso fue considerado (un tema) de baja prioridad, ningún político puede ignorar más la gravedad de la situación en las ciudades brasileñas (…) La última andanada de ataques en Sao Paulo y Río dejó claro el precio que se esta pagando por la falta de voluntad de los gobiernos sucesivos en asumir la responsabilidad de Estado por la seguridad de todos los ciudadanos brasileños, sean ricos o pobres´´, añadió Amnistía.
Tim Cahill, del departamento de Brasil en Amnistía Internacional, sostuvo que “la clase de operaciones que siguen produciéndose, actualmente no han ofrecido realmente la clase de seguridad que la comunidad necesita” A la vez que reconoció que sólo la policía de Río de Janeiro en 2006 había matado a 1.000 personas en operativos de seguridad, de los cuales la mitad fue justificada como “acciones en defensa propia de los agentes”.
Finalmente, el documento señala que Brasil tiene la cuarta mayor tasa de homicidios en el mundo con un promedio de 27 muertes por cada 100,000 habitantes cada año, es decir 30 a 40 veces más que la tasa de homicidios en países como Inglaterra, Alemania y Japón, indicó el reporte.
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