De los 33,5 millones de españoles convocados, 10,7 optaron por el SI. 2,4 millones por el NO y 840 mil españoles lo hicieron en blanco. Más de 19 millones de españoles decidieron no acudir a las urnas. La cifra más alta de todas las consultas electorales producidas en España desde la recuperación de la democracia y la segunda más baja de las consultas europeas, en su historia, después del referendum sobre el tratado de Niza ocurrido en Irlanda.
19 millones de españoles no votaron
Ayer, en España, 33.562.825 españoles estaban convocados a participar en un
referendum para ratificar la “Constitución Europea”. No había dudas sobre el
resultado y la victoria del SI, habida cuenta del apoyo a esta opción de los
principales partidos políticos españoles.
La
participación clave de la jornada.
El interés de la
jornada se cifraba en la respuesta de los españoles hacia una convocatoria que,
amén de innecesaria dado el ordenamiento jurídico español que establece la
competencia del parlamento para aprobar los tratados internacionales, había sido
criticada por su precipitación ante el prácticamente nulo conocimiento que los
ciudadanos tienen del texto “constitucional”. Sin embargo, por parte del
gobierno se había planteado la consulta en términos de una
necesaria profundización en la participación democrática de los españoles.
Días atrás el gobierno español había cifrado la esperanza de participación en el
35 % del censo electoral.
Según la práctica mayoría de los analistas
políticos, en los diferentes medios, que ayer siguieron la jornada electoral y
el posterior escrutinio, dicho análisis estaba “trucado” con el fin de presentar
como éxito cualquier dato superior al “oficialmente” esperado. Así, el partido
popular, principal grupo de oposición, manifestaba en plena jornada
electoral que una participación por debajo del 50 % había de ser
considerada como un fracaso.
19 millones de
españoles no votaron.
Al margen de estrategias de
comunicación, la realidad y la verdad de lo sucedido ayer en España lo muestran
con claridad las cifras y los resultados. Todos los analistas consideran el
carácter casi plebiscitario que este referendum tenía para el presidente
Zapatero y su gobierno. Especialmente para su política exterior. Una política
exterior presentada bajo el lema de “volver a Europa” en contraposición a la que
se tildaba de marcada orientación americanista del anterior gobierno del partido
popular. A pesar de la muy “simplista” crítica política del actual gobierno
sobre lo sucedido en España durante los últimos años, no resiste el más
sencillo de los análisis, los datos de la consulta permiten observar que
sin el apoyo del principal partido de la oposición otros muy distintos hubieran
sido los resultados del referendum.
Zapatero gobierna sin mayoría
suficiente y obtiene su estabilidad gracias al apoyo de formaciones que han
solicitado el NO al tratado, como ERC en Cataluña e IU en el conjunto de España.
10,7 millones de españoles dijeron SI, solo
el 32 % del electorado.
De los 33,5 millones de españoles
convocados, 10,7 optaron por el SI. 2,4 millones por el NO y 840
mil españoles lo hicieron en blanco. Más de 19 millones de españoles
decidieron no acudir a las urnas. La cifra más alta de todas las consultas
electorales producidas en España desde la recuperación de la democracia y la
segunda más baja de las consultas europeas, en su historia, después del
referendum sobre el tratado de Niza ocurrido en Irlanda.
Sólo
el 32 % de los españoles, que podían hacerlo, ha apoyado la ratificación por
España del tratado constitucional europeo. Frente a un 67,4 que ha preferido
otras opciones. El 76, 7 por ciento de los que votaron dijo SI, el 17,2 dijo NO.
Aproximadamente el 6 % votó en blanco, cifra esta última muy superior a la de
otras consultas.
Particularmente significativos son los resultados de
Cataluña y el País Vasco, donde la participación fue sensiblemente inferior al
resto de España (el 40 en Cataluña y el 38 % en el Pais Vasco) y el voto
negativo muy por encima de la media nacional. El 28 % en Cataluña y el 33 % en
las provincias vascas. En Ceuta y Melilla sólo votaron el 28 y el 27 %
respectivamente.
Los datos de participación, lo sucedido en Cataluña, en
el Pais vasco y también en Ceuta y Melilla es seguro que ocupará en los próximos
dias al gobierno español y a los partidos políticos. En Europa, más allá de las
declaraciones retóricas y políticamente correctas, el experimento español
avanza, con seguridad incertidumbre y preocupaciones.
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