Política

Último asalto por el fondo de cohesión

El gobierno español espera no perder su participación en el Fondo de Cohesión. España, con la entrada de los socios del Este, tiene un PNB de 92%, lo que la dejaría fuera de las ayudas.

DEBATE DE PRESUPUESTOS
La presidencia holandesa de la Unión Europea ha iniciado hoy el debate sobre los presupuestos de la UE para el periodo 2007-2013. La intención de la presidencia de turno es establecer una exposición de sus planes, para que a finales de año queden establecidas las líneas prioritarias de las diferentes actuaciones, de modo que la negociaciones queden cerradas en 2005.

El gobierno de Países Bajos, y aunque como presidencia debe ser neutral, es uno de los más beligerantes a la hora de pedir austeridad. Como contribuyente neto a las arcas comunitarias, fue uno de los que el pasado mes de diciembre de 2003, junto con Francia, Reino Unido, Alemania y Suecia, pidieron a la Comisión que limitase los gastos al 1% del PNB de la UE.

Esta reunión es de vital importancia para España y el gobierno español es consciente de que en esta negociación se está jugando el futuro de las ayudas europeas que percibe. El objetivo primordial es evitar perder de manera drástica su participación en el Fondo de Cohesión, instrumento que sirve para financiar los proyectos de inversión de los estados miembros que tienen un PNB per capita inferior al 90% de la media comunitaria.

España, desde la entrada el pasado 1 de mayo de los nuevos socios comunitarios procedentes de Europa del Este, se ha caído de este grupo, algo preocupante si se tiene en cuenta que en el periodo 2000-2006 recibió 11.000 millones de euros del Fondo.

Otro de los grandes perjudicados en las nuevas propuestas sería Reino Unido, ya que las ofertas que pondrá sobre la mesa la comisaria de Presupuesto apuntarían a la necesidad de introducir correcciones para evitar que los británicos sigan percibiendo los 4.000 millones de euros del denominado “cheque británico”.

Efecto estadístico

El problema fundamental es que España está sólo dos puntos por encima del corte para recibir ayuda del Fondo, con un PNB que se sitúa en el 92%, lo que la coloca en una posición incómoda ya que, estadísticamente está fuera de las ayudas, pero tampoco ha alcanzado el nivel necesario para situarse en el grupo de las potencias económicas.

Por esta razón, el gobierno español ya ha anunciado que explotará todas la vías de negociación posibles e insiste en que “el sistema de recursos debería hacerse de manera redistributiva y progresiva”.

Por su parte, la Comisión Europea rechaza conceder ayudas transitorias a España por la pérdida del Fondo de Cohesión, según los proyectos de reglamento. No obstante, España sí podrá beneficiarse de mecanismos transitorios en otras de las ayudas europeas: los fondos estructurales, que se asignan por regiones.

Las ayudas regionales como solución

De momento, el ejecutivo comunitario ya ha anunciado que propondrá el próximo miércoles destinar 336.300 millones de euros para ayudas regionales en el periodo 2007-2013. Con este presupuesto pretende, sobre todo, impulsar la competitividad, la innovación, la creación de empleo y el impulso al potencial de crecimiento de la UE. Así, el 78% de estas ayudas se concentrará en el objetivo de convergencia, que incluye a las regiones cuyo producto interior bruto es inferior al 75% de la media comunitaria (el actual ´Objetivo 1´).

En principio, Andalucía, Galicia y Extremadura los conservarán. No obstante, Bruselas propone una ayuda para las regiones afectadas por el efecto estadístico de la ampliación, que en el caso español son Asturias y Murcia. Para ellas, propone una reducción progresiva de fondos que partiría en 2007 del 85% de las ayudas, hasta alcanzar en 2013 el 50%.

Tres objetivos básicos

El marco de la nueva arquitectura de la política de cohesión desde 2007, como ya se anunciaba en el Tercer Informe de la Cohesión, se centrará en tres objetivos: convergencia, competitividad y empleo, y cooperación territorial.

El objetivo de la convergencia concentrará prácticamente la totalidad de los recursos con el 78% de la partida de la cohesión, lo que significan 264.000 millones de euros. Los beneficiados serán las regiones cuyo PIB es inferior al 75% de la media comunitaria y que en el caso español incluye a siete regiones.

El siguiente objetivo, denominado de la competitividad y empleo, obtendrá el 18% de los recursos de la política regional lo que supondrá más de 57.000 millones de euros. Este dinero se centraría en proyectos relacionados con la innovación y la economía del conocimiento, el medio ambiente y la prevención de riesgos, y la accesibilidad y los servicios de interés económico general. En el caso de España, además de las referidas anteriormente también se beneficiarán de este objetivo otras como Cataluña, País Vasco o Navarra.

Por último, el nuevo programa Interreg será reemplazado por el objetivo de la cooperación territorial europea que tendrá derecho al 4% de los recursos o unos 13.000 millones de euros para lograr una integración armoniosa y equilibrada en el territorio de la Unión basada en la cooperación.

Entre las cuestiones que se esperan promover en el encuentro de esta semana destacan soluciones comunes para el desarrollo rural y urbano, el desarrollo de las relaciones económicas y la puesta en marcha de redes de pequeñas y medianas empresas.

Los reglamentos legislativos proponen también la creación de una iniciativa de vecindad de la que se podrán beneficiar especialmente las regiones ultraperiféricas (Canarias, Madeira, Azores, Guadalupe, Guayana, Martinica y Reunión), que a su vez dispondrán de un nuevo fondo de ayudas con cargo al objetivo de convergencia de 1.109 millones de euros para las siete regiones.

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