Tildado de conservador, por haber defendido los valores humanos y la condición humana frente a ideas y prácticas que amenazan e incluso ya atentan, contra la dignidad, contra la naturaleza humana, contra la vida, contra la libertad, contra la solidaridad. Pero, ¿qué es lo que quiso conservar?
Oswaldo José Payá
Un hombre de Dios y por eso de su tiempo, de nuestra historia. Defensor de los
pobres y de la paz.
Tildado de conservador, por haber defendido los
valores humanos y la condición humana frente a ideas y prácticas que amenazan e
incluso ya atentan, contra la dignidad, contra la naturaleza humana, contra la
vida, contra la libertad, contra la solidaridad. Ha defendido a todos los
hombres y mujeres y a cada uno de éstos, en momentos en que doctrinas y
prácticas desenfrenadas, bajo diferentes apariencias, intentan alterar o
desfigurar al ser humano en su cuerpo y en su alma. Lo hacen a nombre de una
falsa libertad mientras en realidad desintegran la persona y la esclavizan, a
nombre del progreso, mientras en realidad se desorienta la auténtica vocación
humana, imponiendo la deshumanización.
El papa Juan Pablo II llamó al
diálogo entre todos los hombres y mujeres, de todas las culturas y experiencias
para que se reconozcan hermanos. ¿Qué es lo que quiso conservar?
• La
vida como don de Dios, que hoy tantos se creen autorizados a suprimir antes y
después del nacimiento, ya sea en hospitales o con guerras o propagando la
pobreza con el egoísmo y la injusticia.
• La libertad, que se realiza en
el amor que nos hace mejores y más humanos.
• La familia, fuente de la
verdadera felicidad y humanismo.
• Los derechos humanos y el derecho a
ser humano.
Por eso, con su enseñanza y su testimonio de vida, se
enfrentó contra los fundamentalismos. Contra los fundamentalismos religiosos que
pretenden, en nombre de Dios, excluir a otros seres humanos y niegan el amor que
es la esencia misma de Dios y la condición de hijos de Dios que tenemos todos
los seres humanos, llegando hasta el terror y el crimen.
Contra los
fundamentalismos ideológicos, raciales o de poder, que a nombre de la justicia o
de nacionalismos, oprimen a los pueblos, instalan totalitarismos y niegan los
derechos fundamentales, llegando, como el comunismo y el fascismo, a exterminar
a decenas de millones de seres humanos.
Contra el fundamentalismo
mercantil, que a nombre de la libertad económica y de mercado, que son derechos,
pretende tratar como objetos de compraventa todo lo material y todo lo humano,
llegando a deshumanizar las relaciones dentro de las comunidades y entre los
pueblos y deformando el sentido humano de estos derechos al anular las
dimensiones de la solidaridad y la justicia.
Contra el fundamentalismo
secular, que puede estar o no unido al ateísmo, y que a nombre de una supuesta
libertad individual y autonomía trata de silenciar la voz de los creyentes y de
desvincular la vida de las familias y los pueblos de la fe y de esta manera
construye una trampa moral que termina esclavizando la persona, desfigurando el
cuerpo y el alma, justificando y legalizando la acción de matar al prójimo
cuando más indefenso y en desventaja está. En este sentido este Papa defendió el
derecho de los humanos a seguir siendo humanos.
Seguimos escuchando su
voz profética y por eso denunciamos y anunciamos al mundo: lo que hay que
ofrecer a los pobres, a los que sufren por cualquier causa y a los que están en
desventaja no es muerte, sino amor. En este tiempo de confusión, desenfreno y
violencia, con su testimonio, con su enseñanza inspirada en el Espíritu Santo y
también con su sufrimiento, el papa Juan Pablo II, el obispo Wojtyla, el padre
Karol, ha anunciado la esperanza para todos, recordándonos, que todos somos
hijos de Dios.
El Movimiento Cristiano Liberación no es confesional, pero
sus miembros, escuchamos de él, por primera vez, una enseñanza nueva para
nuestro tiempo, un mensaje de liberación que levantaba la voz de la esperanza
frente a todas la formas de opresión, sin parcialidades, ni exclusiones. Su
mensaje es un mensaje de liberación en el amor y no en el odio, por el camino de
la paz y no de la violencia, reconociendo en cada ser humano, inclusive en los
que nos persiguen, a un hermano, a nuestro prójimo.
El nos dijo: ¡No
tengan miedo! ¡Los cubanos deben ser los protagonistas de su historia!
Esa ha sido nuestra inspiración para luchar por la verdadera liberación.
Damos gracias a Dios, por habernos dado a este maestro, profeta y pastor por
todos estos años.
¡No tengan miedo en abrir las puertas de sus corazones
a Jesucristo!, clamaba.
Ojalá que todos lo escucharan.
La Habana
A nombre del Movimiento Cristiano Liberación: Oswaldo José Payá
Sardiñas, Ofelia Acevedo Maura, Andrés Rodríguez Tejeda, Antonio Rafael
Rodríguez Vázquez, Ernesto Martini Fonseca, Juan Felipe Medina, Minervo Lázaro
Shil Siret, María Elena Rodríguez Abreu, Roberto Valdivia Hernández, Flabio
Labrador Freige, Roger Curbelo Marrero, Nivaldo Díaz Castellón, Evelio Osmel
Rodríguez Díaz
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