…Y este Gobierno sigue haciendo de cuenta que aquí no ha pasado nada.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Miércoles, 10 de junio 2026

…Y este Gobierno sigue haciendo de cuenta que aquí no ha pasado nada.
Editorial
El Gobierno marroquí no permitirá entrar al Sáhara a la delegación española de políticos, miembros de organizaciones no gubernamentales (ONG) y medios de comunicación que el domingo fue expulsada de la ciudad saharaui. Sí, dijo, aceptará una delegación del Congreso español que cuente con representantes de todos los grupos parlamentarios.
Esta delegación española viajó a El Aiun con el objetivo de supervisar el respeto por los derechos humanos en el Sahara Occidental y pudo comprobar en sus carnes que el régimen alauí tiene un bonito discurso “for export” sobre el cuidado de los aspectos humanitarios que utiliza para maquillar la sistemática represión que aplica a propios y extraños.
Podría parecer una mera anécdota pero hay que recalcar que ésta es la segunda expulsión de ciudadanos españoles en lo que va del año, y ocurre, como la anterior en Cuba, en paises con los cuales el que Gobierno de Rodríguez Zapatero dice mantener “pleno diálogo”.
Es una vergüenza que el Gobierno socialista a esta altura no haya emitido una contundente protesta diplomática y que no se haya decidido a aceptar la autodeterminación del pueblo saharui proponiendo que se celebre el un referéndum auspiciado por la ONU.
Hasta la llegada de Zapatero al poder, España se había mantenido respetuosa de las resoluciones de las Naciones Unidas y había apoyado el Plan Baker II, que es la hoja de ruta más conveniente para zanjar el conflicto puesto que permite hacerlo bajo la vigilancia de la ONU.
Desde esta perspectiva, Marruecos está obligado a abandonar sus métodos represivos y a tomar la iniciativa en lo que se refiere a los procesos de democratización abandonando sus insostenibles pretensiones soberanas.
Por su parte, la política exterior española de Zapatero debe dejar de cometer siempre los mismos errores y procurar una solución negociada que incluya también a Argelia y Mauritania y dé paso al referéndum. En otras palabras, más realismo y menos ademanes protocolares.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A