La semana que pasó no fue benévola para con el Presidente argentino. Los festejos del 25 de Mayo no lograron satisfacer las expectativas del Gobierno.
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Jueves, 12 de marzo 2026
La semana que pasó no fue benévola para con el Presidente argentino. Los festejos del 25 de Mayo no lograron satisfacer las expectativas del Gobierno.
¿O el gobierno conspira contra sí mismo?
La Iglesia se ocupó de recalcarle que el contenido de la Homilía de Monseñor
Bergoglio también aludía a su persona, y las provincias empezaron a inquietarse
y demandar los fondos del régimen de coparticipación.
Como si esto fuese
poco, Roberto Lavagna regresó de la Cumbre de Guadalajara sin mayores novedades
y corroborando la premura en presentar la contrapropuesta a la deuda en default.
Al jefe de Estado no le es grato admitir que su poder sólo pesa puertas adentro.
Afuera, nunca creyeron que el 75% de quita pudiera mantenerse inalterable.
Además, si Alberto Fernández la confirmó, era dable esperar que sufriera algún
tipo de alteración. En un año de gestión, el jefe de Gabinete ha tenido más
desaciertos que Marcelo Bielsa al convocar el equipo para la
selección.
Se suma a la mala racha, el descenso en el índice de confianza
al Gobierno, un aumento en el costo de vida y en la canasta básica de alimentos
poco afable al momento. Los diferentes balances sobre el primer año de
administración kirchnerista marcaron grandes baches en el quehacer político, y
en el escenario siguen aflorando los mismos problemas que la ciudadanía
priorizaba 365 días atrás.
Si el Presidente insiste en mantener esa
suerte de aislacionismo en su estructura administrativa, seguirá sin poder
coordinar las conductas de los ministros. No es gratuito que, desde las
diferentes carteras, salgan declaraciones contradictorias e incluso opuestas a
lo que el mismísimo Mandatario, prometiera en las demagógicas alocuciones que lo
caracterizan.
Si bien, hay delitos que parecen haberse esfumado de
escena, (no tanto por la eficiencia de un plan sino más bien por el silencio en
torno a ellos), el círculo vicioso en el que se halla la Argentina, muestra
cómo, antes o después, todo regresa. No son novedosos los asaltos a restaurantes
ni lo es, la continuidad de los secuestros, aún cuando no hallen eco en la
prensa. También resurgieron los operativos comandos que saquen recaudaciones y
supermercados.
¿QUIÉN ES EL QUE CONSPIRA?
Pese a que, los
esfuerzos por mantener, lo suficientemente confundida a la ciudadanía, logran
algún efecto, la gente todavía ratifica interesantes síntomas de vida. A pocos,
satisfizo esa suerte de campaña desestabilizadora contra Juan Carlos Blumberg
por la cuál, de la noche a la mañana, éste se convertía en “discriminador” de
víctimas… Tampoco generó preocupación en la sociedad, los rumores de
conspiración – locro y tertulia mediante- en el seno de las FFAA. Ese circo,
protagonizado por el Ministro de Defensa, causó más risas que enigmas. De hecho,
el último domingo, más de 50 mil personas se convocaron para celebrar otro
aniversario del Ejército, confirmando de ese modo, que la gente en su conjunto,
mantiene incólume su relación con la Fuerza.
Para matizar esta compleja
pintura de la coyuntura nacional, el Ministro del Interior debió salir al cruce
de los dichos de Torcuato Di Tella. Pese a no ser necesario una ratificación del
menosprecio por la cultura que hace el Gobierno (dado el relevo de prueba, por
la confesión de parte) se enfatizó la sentencia nombrando a Nacha Guevara en el
Fondo Nacional de las Artes, un área medular de la Secretaría. Mientras tanto,
Gustavo Béliz declara estar satisfecho por el descenso de la ola delictiva
(¿Alguien sabe dónde vive el Ministro?) y en lo que a salud respecta, siguen los
paros en hospitales públicos y aumentan los casos de mala praxis… ¿Quién se hace
cargo del tema?…
Un año después del protocolar anuncio, por cadena
nacional, sobre los cambios en la Suprema Corte de Justicia, aún siguen dando
vuelta los pliegos de dos candidatos y nadie sabe quienes son, en cada caso, los
dos nombres restantes que presentaría el Ejecutivo para transparentar la
elección de magistrados.
La gripe, las encuestas, los balances por el
aniversario, Eduardo Duhalde, Felipe Sola y sus reclamos, ningún transversal en
el acto del Ejército y un séquito duhaldista en primera fila, deben ser parte de
las cuestiones que alteraron el ánimo del primer Mandatario. Otra razón no hay
-o no aparece definida-, para justificar que esta semana comenzara con una nueva
reivindicación de la violencia setentista. Al parecer, la ineptitud para manejar
el “aquí y ahora” torna inevitable, estancarse en los 70. Con un Estado
quebrado, no es fácil explicar cómo se hará para indemnizar a quienes estuvieron
exilados durante esa década… Pero todo cuanto se haga es poco para un gobierno
que no ha cesado de mostrar que tiene aún, el ejercicio del poder, como
herramienta.
Si no hay bienaventuranza ni elogio desde otros sectores, y
no surgen medidas efectivas que muestren resultados concretos a los problemas
harto conocidos, deben demostrar su posición de fuerza de alguna otra manera. El
modo escogido parece ser, el librar nuevamente, órdenes de detención de personal
militar involucrado en la causa conocida como Primer Cuerpo (simultáneamente con
la detención de tres generales y dos coroneles del Ejército) ¿Será que, en el
acto conmemorativo a los 194 años del Ejército, la gente ha aplaudió demasiado…?
EL tema que más ha rendido al Ejecutivo, desde su asunción, ha sido el
de la manipulación de los derechos humanos. No ha de asombrar que en ellos se
refugie en estos días Néstor Kirchner. Tiene cierta lógica este empecinamiento
en revivir los 70. En primer lugar, Kirchner ha sido alertado, en las últimas
horas, por miembros de la Iglesia acerca de la necesidad de mirar hacia delante.
Si el jefe de Estado ya cedió ante los acreedores, debe ceder ahora ante el
Fondo Monetario, calla ante los nuevos sondeos que no son gratos, no logra una
transversalidad real, colapsan los servicios públicos, desciende en
credibilidad, el aparato del Justicialismo se le resiente, debe fortalecerse, en
alguna suerte de espacio. Ceder ahora frente a la Iglesia, sería mostrarse
totalmente desvastado. La manera de ser, le impide asumir debilidades, de manera
que, vuelve a recrear los enemigos inexistentes. Así, otra vez, queda al
descubierto el carácter circular de la crisis argentina. Comenzando la ronda
estaban, un año atrás, justamente los uniformados…
ATRAPADO SIN SALIDA…
No hay una recta hacia la salida sino un rodar sobre lo mismo indefinidamente.
Sin embargo, y más allá de la crisis energética, hay más sombras que luces en el
corto plazo. Apenas se advierta que no hay quórum social para continuar
vilipendiando instituciones esenciales a la República Argentina, comenzarán a
aflorar los problemas que, pese a los intentos por silenciarlos, gravitan
complicando el escenario.
A saber: -Aquel 22% de los votos con que
Kirchner asumió a la Presidencia no pudieron ser reforzados con una gestión
concreta que sume a la hora de garantizar la gobernabilidad. Amén de ello,
Eduardo Duhalde le recuerda que, encima ese porcentaje, le fue prestado. Pensar
que puede fortalecerse descartando el apoyo de la provincia de Buenos Aires es
un dislate. Desde allí surgieron los piqueteros, desde allí se manejan los más
feroces punteros políticos. Y allí, Duhalde encontró a Felipe Solá para que hoy
asuma como una suerte de vocero…
-La oposición que no logra surgir con
una alternativa concreta desde el centro- derecha, le ha dado tiempo al
radicalismo para que se manifieste de alguna manera. Se expidió Raúl Alfonsín
contra la transversalidad y fue el comienzo de la oposición de la UCR en el
Congreso. Si se demora el envío de tropas a Haití, quedaremos aún, más lejos del
universo… Asimismo un frente Duhalde-Alfonsín remite a los vaivenes de diciembre
de 2001. Ambos personajes vienen madurando un proyecto parlamentarista desde
hace tiempo para la Argentina.
-En el Parlamento, las huestes duhaldistas
comienzan a endurecer su postura y las negociaciones se tornarán más complejas.
En rigor de verdad, Néstor Kirchner carece de consenso: esa búsqueda denodada en
Córdoba, por la foto con De La Sota y Reutemann no hace sino dar prueba
fehaciente de ello. Al unísono, las provincias se inquietan y la coparticipación
debe ser contemplada sin mucho prolegómeno antes que se conviertan en
hervideros.
-El entorno del Presidente se alborota sin asidero: Escándalo
en Canal 7, escándalo en los medios por los correveidile de Verbitsky y
compañía, conspiraciones inexistentes cuando en rigor de verdad el Gobierno está
conspirando contra el pueblo y contra sí mismo inexpugnablemente. Un ejemplo es
el nombramiento de Bettini para ocupar la Embajada en España. ¿Para qué jugar
con fuego? El material en contra del candidato es elocuente y extenso.
-La batalla Carrió-De Vido demostró hasta dónde es capaz de llegar el
Gobierno, para acallar voces que le molestan. Kirchner no cree en el disenso
sino en la fuerza.
-La inseguridad recrudece dejando sin asidero, una
política donde todo se remite a enunciados de planes sin contenido, y lejos de
cualquier empirismo.
-En lo económico, donde el Gobierno mostraba alguna
suerte de oxígeno, hay síntomas de asfixia. Decae el crecimiento industrial, y
avanza el gremialismo con amenazas de huelgas y reclamos. En Junio, es dable
esperar un incremento importante de conflictos laborales y medidas de lucha. Los
piqueteros no dejarán de sumarse, victoriosos ante la no- penalización de sus
protestas.
En este contexto no es mucho lo que puede esperarse. Siguen
moviendo piezas los mismos contrincantes y nada se ha alterado en el tablero
como para aseverar que puede haber cambio. No hay una lógica capaz de sustentar
una posibilidad de resurgimiento en el corto- mediano plazo. Desde ya que
tampoco, hoy día, la sociedad está decidida a abrirle una herida de muerte al
Ejecutivo. Más allá de la luna de miel, puede verse que aún subsiste una
convivencia amigable y complaciente. Ojo que, la demagogia y la idiosincrasia
argentina, no abandonan sus lazos, todavía…
Finalmente, la propaganda
oficial del Gobierno que ha copado todos los medios, enfatiza que faltan cosas
por hacer (no por deshacer) pero rescata que lo importante es que “sabemos donde
vamos”.
Ojalá algún día, tengan a bien informarnos…
GABRIELA
POUSA
(*)Lic. en Comunicación Social/Periodismo (Universidad del
Salvador) Master en Economía y Ciencias Políticas; Estudios en Sociología del
Poder (Oxford) Autora del libro “La Opinión Pública: un nuevo Factor de Poder”.
Se desempeña como Analista Política independiente. Prohibida su reproducción
total o parcial sin mencionar la fuente.
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