El liberal Donald Tusk obtuvo 35,82% de los votos, pero superó a su rival conservador Lech Kaczynski por sólo 2,5 puntos, a 33,29%. Las encuestas a la salida de los colegios electorales habían pronosticado una ventaja de más de 5 puntos. Debido a la falta de una mayoría absoluta deberán disputar una segunda vuelta el 23 de octubre.
Se prevé un duelo aún más encarnizado de lo que previeron las encuestas a pie de urna
Dos visiones de Polonia -una liberal y tolerante, representada por Donald Tusk, y otra conservadora y católica, encarnada por Lech Kaczynski- se enfrentarán en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales el próximo 23 de octubre.Los resultados casi definitivos de la primera vuelta anunciados este lunes por la mañana sugieren un duelo aún más encarnizado de lo que previeron las encuestas realizadas a boca de urna durante los comicios del domingo.
El liberal Donald Tusk obtuvo 35,82% de los votos, pero superó a su rival conservador Lech Kaczynski por sólo 2,5 puntos, a 33,29%. Las encuestas a la salida de los colegios electorales habían pronosticado una ventaja de más de 5 puntos. Debido a la falta de una mayoría absoluta deberán disputar una segunda vuelta el 23 de octubre.
Los otros diez candidatos a la presidencia fueron eliminados. Los mejor clasificados eran el populista Andrzej Lepper, con 15,56% de los votos, y el socialdemócrata Marek Borowski, con 10,19%.
De esta manera, los polacos confirmaron el neto vuelco hacia la derecha iniciado por su país durante las elecciones legislativas del 25 de septiembre, que sacaron del poder a la izquierda postcomunista.
Sin embargo, el combate fratricida dentro de la derecha refleja aspiraciones muy diferentes en una Polonia que todavía sufre un gran retraso después de décadas de economía comunista.
Donald Tusk, el presidente de la Plataforma Cívica (PO), es un liberal, pro-europeo, que apuesta fundamentalmente al desarrollo económico para resolver los problemas de Polonia, sobre todo su elevado desempleo.
Lech Kaczynski, partidario de un amplio programa social del Estado y euroescéptico, trata de atraer a los opositores al liberalismo. “La visión de una Polonia solidaria es para la mayoría de los polacos más atractiva que la de una experiencia liberal”, declaró el domingo.
Lech Kaczynski, de 56 años, representa al partido conservador católico Derecho y Justicia (PiS), presidido por su hermano gemelo Jaroslaw. El domingo, las grandes ciudades votaron masivamente por Tusk, mientras que el campo prefirió a Kaczynski.
Los poderes del presidente de la República, electo por cinco años, son mucho menos amplios que los del primer ministro. Prácticamente no tiene influencia sobre la política económica, aunque es el jefe de las fuerzas armadas y coordina la política exterior.
El presidente saliente, Aleksander Kwasniewski, de 50 años, un ex comunista transformado en socialdemócrata, no podía presentarse a un tercer período después de dos mandatos de cinco años.
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