Será acusado, inicialmente, por la ejecución de 150 personas en la localidad de Dujail en 1982. El balance de muertos en esta masacre está lejos de los miles de kurdos que murieron gaseados en Halabja en 1988 y de los miles de chiíes que fueron asesinados después de un levantamiento en 1991. Las autoridades dicen que es para acelerar la condena. El juicio se produce en momentos en que el pueblo iraquí espera los resultados del referéndum constitucional.
El primer caso es menor comparado con las atrocidades cometidas por el dictador
Las autoridades iraquíes han elegido un caso poco conocido para comenzar el proceso judicial contra Sadam Husein, ya que puede permitir la emisión de una condena rápida, y otorga a la mayoría chií –oprimida durante la dictadura de Husein, de confesión suní– un primer golpe contra el ex presidente derrocado.
Sin embargo, la decisión de comenzar con el juicio mañana, en la zona más vigilada de Bagdad, la Zona Verde, también entraña algunos riesgos. La cita, cuatro días después de la celebración del referéndum constitucional de ayer sábado, y el caso en sí mismo pueden aumentar los temores entre los árabes suníes de que los chiíes, que ahora controlan el Gobierno de Irak, están más interesados en saldar cuentas que en administrar justicia.
El juicio se centra en el papel de Husein y siete personas más en 1982 en una masacre en Dujail, una ciudad mayoritariamente chií situada 50 kilómetros al norte de Bagdad. Unas 150 personas fueron ejecutadas y al menos otras 1.500 encarceladas y torturadas, después de que se produjera un intento fallido de asesinato contra el ex dictador.
El balance de muertos en esta masacre está sin embargo lejos de los miles de kurdos que murieron gaseados en Halabja en 1988, de los miles de chiíes que fueron asesinados después de un levantamiento en 1991, o del incontable número de iraquíes cuyas vidas fueron arruinadas por el régimen de Sadam.
Parece que el equipo legal de Sadam pedirá un inmediato aplazamiento cuando comience el juicio el miércoles, con el argumento de que no se les ha permitido el acceso a documentos clave y que no han tenido suficiente tiempo para preparar una defensa.
El mismo Sadam ha desafiado la legitimidad del tribunal que lo juzgará. Los jueces fueron nombrados por iraquíes, durante el Gobierno interino creado por las autoridades estadounidense que invadieron Irak en marzo de 2003. Posiblemente el tribunal garantice un aplazamiento de unas semanas, después de los dos primeros días de juicio. Sin embargo, el Gobierno iraquí espera retomar el proceso pronto, y confía en que la condena envíe una clara señal a los árabes suníes de que Husein nunca volverá y les anime a integrarse en el nuevo Irak.
Las autoridades también se arriesgan a que el juicio traiga a la mente de todos los iraquíes la brutalidad del anterior régimen, mientras la incesante violencia reinante en el país hace que muchas personas añoren la relativa estabilidad de los 23 años de régimen de Sadam. Sin embargo, no está muy claro cómo será percibido el juicio en las ciudades y pueblos dominados por suníes.
Algunos líderes suníes sospechan que la decisión de comenzar el juicio pocos días después de la celebración del referéndum tiene el objetivo de que los chiíes se alcen con un triunfo en las elecciones parlamentarias que se celebrarán en diciembre.
“Sadam debería ser juzgado antes o después, pero juzgarlo después del referéndum es solo propaganda electoral”, aseguró un miembro de uno de los principales partidos suní, el Partido Islámico Iraquí, Alaa Mekki.
Muchos suníes ya están descontentos por el Tratado constitucional propuesto, al verlo como un intento de debilitar a su comunidad, impuesto por la mayoría de los musulmanes chíies y sus aliados kurdos, ambos grupos oprimidos por el régimen de Sadam Husein. Si el juicio no es percibido como justo, podría empeorar las tensiones entre confesiones.
Husein pide un abogado británico para su defensa
El equipo de la defensa del ex presidente iraquí Sadam Husein se ha puesto en contacto con el abogado británico Anthony Scrivener para que ayude en su defensa, argumentando que el tribunal que le juzgará no reúne las condiciones legales oportunas.
El juicio contra el ex dictador comenzará la proxima semana en un lugar que todavía permanece secreto. El juez Raed Juhi indicó que espera que el juicio contra el ex presidente iraquí pueda ser televisado.
El abogado de defensa de los Derechos Humanos, Geoffrey Bindman, indicó que si Srivener formara parte de la defensa ello ayudaría a evitar que el juicio “pareciera una farsa”. “Si no queremos que se convierta en una farsa es importante que abogados importantes y abogados buenos estén en la defensa para ayudar a que éste sea un proceso justo”. De momento no se ha confirmado su participación.
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