Sucede que en Venezuela desde que asumió Chávez la propiedad ya no es privada sino que es social.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
Viernes, 09 de octubre 2026

Sucede que en Venezuela desde que asumió Chávez la propiedad ya no es privada sino que es social.
Editorial
En una entrevista que radiografía con elocuencia la realidad venezolana, la abogada opositora, Virginia Contreras, describía los padecimientos que está provocando la revolución bolivariana: “Cada vez que oigo a Chávez hablar de que se respeta la propiedad privada; cada vez que escucho al vicepresidente Rangel pretender pontificar por encima del bien y del mal, simplemente le pido a Dios que, así como uno tiene la paciencia para escucharlos, porque hay que hacerlo para no dejar a la imaginación la realidad del país, otros tengan la posibilidad de hacerlo, para que terminen de convencerse de que el socialismo del siglo XXI no es un juego y que está representado por la ausencia total de libertades y por la violación permanente del Estado de Derecho. Si eso es comunismo o no es comunismo, es otro problema, pero de lo que sí estoy segura es de que democracia no es”.
Contreras se refiere aunque no lo menciona a un modelo de dictadura propio del subdesarrollo inspirado en la Cuba de Castro, el Zimbabwe de Mugabe, el Perú de Alan García o la Nicaragua de Daniel Ortega. Esos monumentales fracasos son los inspiran al ex golpista Hugo Chávez a pisotear los últimos vestigios constitucionales a favor de la instauración de un nuevo colectivismo socialista. Si Venezuela ya había probado las mieles del populismo gracias a los dos partidos principales del país, Acción Democrática y COPEI, ahora le queda por sufrir una reforma agraria de corte leninista a manos de un demagogo nacionalista.
Sucede que en Venezuela desde que asumió Chávez la propiedad ya no es privada sino que es social. Y si el Gobierno considera que ciertas propiedades rurales son ociosas y no se hallan produciendo como es debido, se las debe expropiar y otorgar a los campesinos para que las trabajen. Leninismo básico que verá la luz durante el 2006 en la expropiación de 1,5 millón de hectáreas rurales. Cómo resumió el analista colombiano Hernán Echevarría Olózaga, “si desvestimos intelctualmente a nuestros líderes, encontraríamos que la mayoría comparte aquella frase de Proudhon: “La propiedad es un robo”.
Lo más preocupante es que las ideas de Chávez comienzan a tomar vigor en toda Iberoamérica. En España, la ministra de Vivienda, María Antonia Trujillo, propuso disponer coactivamente de pisos desocupados para otorgarlos en alquiler. En Bolivia y Argentina, las compañías de petróleo y gas como Repsol YPF, British Petroleum y Exxon Mobil Corp., que solían buscar en Sudamérica suministros estables, son ahora el blanco de una ola poderosa de sentir nacionalista, en momentos particularmente inconvenientes. Escuchemos a Chávez: ´´Entonces hay que recuperar el poder nacional, la soberanía para manejar nuestros recursos´´.
En Ecuador, manifestantes de dos ricas provincias petroleras tomaron pozos, dinamitaron oleoductos y provocaron destrozos durante protestas en agosto que obligaron a las autoridades a declarar el estado de emergencia. En Bolivia, el indígena aymara Evo Morales, amigo de Chávez, ha surgido como favorito para ganar la presidencia en los comicios generales de diciembre en base a una plataforma intransigente contra las empresas transnacionales.
En otras partes de la región se registraron signos de un mayor control gubernamental. Argentina acordó crear una nueva empresa energética estatal en el 2004, revirtiendo la política de privatización de la década pasada. Perú aprobó una ley para asegurarse el 25% de las regalías del ducto de gas natural de Camisea, que será canalizado entre las comunidades pobres.
El futuro es aún más alarmante. Nicaragua, Bolivia y México tienen, según las matemáticas electorales, grandes posibilidades de probar próximamente la receta chavista del desarrollo. Que no es otra que el regreso del Estado confiscador, interventor y regulador, infestado de corrupción, que habla y defiende a los pobres, aunque a la larga, los termine multiplicando.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR
// EN PORTADA
// LO MÁS LEÍDO
// MÁS DEL AUTOR/A