El ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Angel Moratinos, ultimó ayer en El Cairo los detalles de la Cumbre Euromediterránea de Barcelona del 27 y 28 de noviembre, en la que la presencia árabe es aún incierta.
Sólo vendrían el rey Abdalá II de Jordania y del presidente argelino, Abdelazi Buteflika
Moratinos fue recibido a primera hora de la mañana por el presidente de Egipto, Hosni Mubarak, al que transmitió la invitación del Rey Juan Carlos I y del presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, pero el mandatario egipcio aún no ha confirmado oficialmente su asistencia.
Según dijeron a EFE fuentes diplomáticas españolas, la presencia europea va a ser abundante y de alto nivel, lo mismo que la de Turquía, pero entre los árabes sólo está confirmada la asistencia del rey Abdalá II de Jordania y del presidente argelino, Abdelaziz Buteflika, además del secretario general de la Liga Arabe, Amro Musa.
Moratinos no quiso entrar en los detalles -ni sobre los invitados ni sobre el borrador final- de una cumbre que calificó de “histórica”, no sólo porque reunirá a árabes e israelíes en un foro neutral sino porque dará luz a un “código de conducta” común para combatir el terrorismo.
En una rueda de prensa, el ministro minimizó las discrepancias que puede haber sobre la definición del terrorismo entre europeos y árabes -la diferencia entre “terrorismo” y “resistencia” es una de las más sensibles en el mundo árabe-, y recordó que lo que importa no son tanto las palabras como luchar contra un fenómeno que sufren las dos orillas del Mediterráneo.
Moratinos añadió que además del código de conducta contra el terrorismo, “impensable hace sólo diez años”, la cumbre de Barcelona también abordará fenómenos muy concretos y actuales como la inmigración y la cooperación económica.
Explicó que además de una declaración “muy política” de los jefes de Estado y Gobierno, habrá un “plan de acción” de cinco años sobre los temas mencionados (seguridad, terrorismo, cooperación económica, emigración) con obligaciones concretas para todos los Estados.
El titular de la diplomacia española también se reunió con el secretario general de la Liga Arabe, quien le puso al día sobre la iniciativa también histórica de la organización panárabe de celebrar una “reunión de reconciliación” de las distintas facciones iraquíes, que estos días tiene lugar en la capital egipcia.
Su tercer interlocutor durante esta intensa mañana de trabajo fue el ministro egipcio de Exteriores, Ahmed Abul Gheith, con quien Moratinos tenía previsto celebrar un almuerzo de trabajo antes de regresar a España.
El ministro recordó que esta es la quinta visita que realiza a Egipto, “lo que demuestra la intensidad de las relaciones bilaterales”, y como en todas las anteriores, el conflicto palestino-israelí ocupó buena parte de su agenda.
Al menos en esta ocasión Moratinos traía un mensaje optimista, como es la participación europea en la fuerza policial que vigilará el paso fronterizo de Rafah, en la frontera entre la franja palestina de Gaza y Egipto.
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