La principal dificultad se centra en las “reticencias semánticas” que algunos países árabes, y sobre todo Siria, han puesto a la hora de hablar de terroristas ya que quieren que se diferencie a los combatientes o activistas que cometen este tipo de actos “en legítima defensa para la liberación nacional contra una fuerza ocupante”. En la cumbre se intentará definir la cooperación en la lucha antiterrorista.
Fuerte oposición de países musulmanes de cara a la Cumbre Mediterránea de Barcelona
El Gobierno constata a cuatro días para la Cumbre Euromediterránea de Barcelona que hay “serias dificultades” para cerrar con los países árabes el Código de Conducta contra el Terrorismo que se quiere aprobar, según indicaron fuentes gubernamentales.
La principal dificultad se centra en las “reticencias semánticas” que algunos países árabes, y sobre todo Siria, han puesto a la hora de hablar de terroristas ya que quieren que se diferencie a los combatientes o activistas que cometen este tipo de actos “en legítima defensa para la liberación nacional contra una fuerza ocupante”. En esta última definición podrían incluirse, por tanto, las facciones palestinas o la milicia chií libanesa de Hezbolá que realizan acciones terroristas contra Israel.
Damasco ha mantenido una posición tradicional de apoyo a grupos radicales de la región, sobre todo libaneses y palestinos, y en los últimos meses se encuentra en una posición difícil por su presunta vinculación en los atentados terroristas cometidos en Líbano y por permitir, según Washington, la entrada de terroristas yihadistas en Irak a través de su frontera.
Tanto España como el resto de países de la Unión Europea se oponen a que se incluyan “cualquier salvedad u objeción” al término terrorista dentro de este Código de Conducta. Llegado el caso, la UE preferiría un fracaso en este punto antes que incluir modificaciones de este calibre en el texto.
Este Código de Conducta es una de las medidas más importantes que los copatrocinadores de esta Cumbre –España y Reino Unido– quieren adoptar en Barcelona ya que, de concretarse, tendría la firma y respaldo de Israel y sus vecinos árabes.
El ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Miguel Ángel Moratinos, se refirió a este asunto a finales de octubre e indicó que un texto de estas características permitirá “avanzar de manera conjunta y unánime para erradicar esa plaga”.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR