En un discurso que Chávez pronunció en cadena nacional de radio y televisión, convocó a sus seguidores a votar en masa, consciente de que una abstención récord permitirá a la oposición cantar victoria y le creará problemas en el plano internacional.
La abstención podría ser entre 55% y 71% según las encuestadoras
En un discurso que Chávez pronunció en cadena nacional de radio y televisión, convocó a sus seguidores a votar en masa, consciente de que una abstención récord permitirá a la oposición cantar victoria y le creará problemas en el plano internacional.
El presidente Hugo Chávez tiene asegurado llenar la Asamblea Nacional con sus candidatos en las elecciones legislativas del domingo en Venezuela, tras la deserción de la oposición, pero enfrentará a un adversario invisible difícil de derrotar: la abstención.
Por eso, el mandatario pidió a sus partidarios que protagonicen “un contragolpe electoral” y les instó a desplegarse “todos como en el 12 de abril y como en el 13 de abril” (cuando manifestaciones a su favor y tropas leales lo devolvieron al poder luego de un golpe de Estado que lo derrocó durante 47 horas en 2002).
Antes de la retirada de la oposición, la abstención era estimada por las encuestadoras entre 55% y 71%, mientras que en los últimos comicios parlamentarios de julio de 2000 fue de 47%. Sectores opositores confían en que la abstención supere el 80%.
“Si fuese así, podrían cobrarla como una victoria suya, y en todo caso, como una derrota del gobierno, de Chávez y de sus partidarios, con todos los efectos internos, y, sobre todo, en el exterior”, escribió el director del diario Últimas Noticias, cercano al gobierno, el analista Eleazar Díaz Rangel.
Los cinco principales partidos opositores decidieron entre el martes y el jueves retirar sus candidatos. Estos son el socialdemócrata Acción Democrática, el democratacristiano COPEI, los de centroderecha Proyecto Venezuela y Primero Justicia, y el regional Un Nuevo Tiempo (UNT) del Estado Zulia (oeste).
Las únicas formaciones opositoras que participarán en los comicios son el Movimiento al Socialismo (MAS) y La Causa Radical (LCR), las dos de centroizquierda, entre otros partidos regionales.
La oposición, que actualmente cuenta con 79 diputados de 165, perderá su representación en la nueva Asamblea unicameral de 167 bancas (dos más por el aumento de la población), que será casi enteramente chavista y tendrá un mandato de 5 años.
“Quienes creemos en la democracia lamentamos profundamente el paso dado por esos sectores de la oposición, pero al mismo tiempo creemos que es el punto de partida para una oposición distinta, venezolana, nacional, no con sede en Washington”, dijo ayer el vicepresidente venezolano, José Vicente Rangel.
Los partidos de oposición pidieron la postergación de las elecciones legislativas y apoyaron una propuesta del gobernador de Zulia, Manuel Rosales, de que se cree una comisión de alto nivel para resolver la crisis de confianza en el sistema electoral.
Chávez tachó de “cobarde” y “fascista” al gobernador Rosales, quien transformó al Estado Zulia (3,2 millones de habitantes) en trinchera opositora y es otro posible candidato a enfrentarlo en 2006.
Con la situación tal como se presenta, Hugo Chávez consolidará mañana su control institucional del Estado venezolano, proceso iniciado inmediatamente después de asumir la presidencia en 1999.
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