Política

El G-7 piden a los miembros de la OMC que lleguen a un acuerdo en Hong Kong

Los ministros de Finanzas de las siete naciones más ricas del mundo (G-7) pidieron ayer a los Estados miembros de la OMC que intenten llegar a un acuerdo en la próxima Cumbre ministerial de la organización, que tendrá lugar en Hong Kong del 13 al 18 de diciembre. Hasta el momento, el principal escollo de las negociaciones han sido los aspectos relacionados con los subsidios, las ayudas al cultivo y los aranceles agrícolas.

Las subvenciones y los aranceles representan un obstáculo para el avance de las negociaciones

Los ministros de Finanzas de las siete naciones más ricas del mundo (G-7) pidieron ayer a los Estados miembros de la OMC que intenten llegar a un acuerdo en la próxima Cumbre ministerial de la organización, que tendrá lugar en Hong Kong del 13 al 18 de diciembre.

El ministro británico del Tesoro, Gordon Brown, anfitrión del encuentro, resaltó la necesidad de que los Estados miembros obtengan un “resultado ambicioso” en la negociación de un nuevo marco para el comercio mundial de la Ronda de Doha, cuyo fin está previsto para finales de 2006.

“La Cumbre de Hong Kong representará una reunión clave y esta oportunidad debe ser aprovechada para avanzar en el paquete de medidas relacionadas con el desarrollo teniendo en cuenta la preocupación de los países en vías de desarrollo”, indicaron los ministros de Finanzas del G-7, formado por Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, Francia, Alemania, Italia y Japón, en un comunicado conjunto emitido




al fin de la reunión.

Hasta el momento, el principal escollo de las negociaciones, que se saldaron con un rotundo fracaso en la última Cumbre de la OMC en Hong Kong, han sido los aspectos relacionados con los subsidios, las ayudas al cultivo y los aranceles agrícolas.

Los países occidentales, principalmente Estados Unidos y la Unión Europea, utilizan este tipo de prácticas para preservar las actividades agrícolas de sus países, pero las subvenciones y los aranceles representan un obstáculo para la libre competencia con los productos de los países en vías de desarrollo.

Otras de las áreas conflictivas son el algodón, el comercio de productos industriales y los servicios. En este último apartados, los países occidentales reclaman una desregulación del intercambio de este tipo de actividades, mientras que India y China se muestran reticentes a la entrada de compañías de estas naciones en sus mercados.

A la reunión de hoy en Londres también asistieron los ministros de Finanzas de India, Brasil, China, Sudáfrica y Rusia –algunos de los miembros de la OMC con más peso– con objeto de avanzar en las conversaciones preparatorias de Hong Kong.

Según apuntó Brown, India hizo ofertas para mejorar el accesos en el mercado de los servicios, mientras que Brasil declaró que estaba dispuesto a hacer concesiones en las tarifas para el comercio de productos industriales y en los servicios si consideraba que el resto de países están dispuestos a hacer concesiones. “Tenemos un comunicado del ministro de Finanzas chino que pide nuevas propuestas para el futuro y creo que esto también es significativo”, agregó Brown.

El ministro de Finanzas de Brasil, Antonio Palocci, dictaminó no obstante que cualquier movimiento a favor de rebajar las tarifas para productos no agrícolas y servicios debería estar precedido por concesiones de Estados Unidos y la Unión Europea.

Los ministros de Finanzas del G-7 también trataron otros temas en su reunión, como el sistema de tipo de cambio de la moneda china, el yuan, la financiación de la Autoridad Palestina y los precios del petróleo.

PIDEN MÁS FLEXIBILIZACIÓN DEL TIPO DE CAMBIO

En concreto, el G-7 constató que una mayor flexibilización del yuan mejorará la estabilidad del sistema financiero global.

“Esperamos una mayor flexibilización del sistema chino de tipo de cambio que mejorará el funcionamiento y estabilidad de la economía y global y el sistema financiero internacional”, indicaron los ministros de Finanzas.

Además, señalaron que los excesos de volatilidad y los movimientos desordenados de los tipos de cambio son indeseables para el crecimiento económico. “Seguimos vigilando los mercados de divisas de cerca y cooperaremos de forma apropiada”, agregaron.

Los líderes del G-7 coincidieron en que crecimiento económico sigue siendo sólido y que lo continuará siendo, a pesar de los elevados precios del petróleo. “Los riesgos incluyen el proteccionismo, la posibilidad del incremento de las presiones inflacionistas y los desequilibrios mundiales, que han sido agrandados por los precios del petróleo”, concluye.

// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR

// EN PORTADA

// LO MÁS LEÍDO

// MÁS DEL AUTOR/A

Menú