La incertidumbre política de Irán, Irak y Venezuela hará que el precio siga subiendo este año
En este entorno de aceleración de la demanda, cualquier alteración en el suministro de crudo podía
provocar serios desajustes en los mercados, y así ocurrió el 31 de agosto, cuando el paso del huracán ´Katrina´ por Estados Unidos averió importantes refinerías del Golfo de México y provocó un encarecimiento récord en los mercados.
El máximo histórico de barril de crudo de Texas ´sweet light´ en los 22 años de existencia del Nymex se registró el 31 de agosto. El barril de crudo alcanzó aquel día los 70,80 dólares, aún por debajo del máximo de todos los tiempos, de 90 dólares, alcanzado en 1980.
Este fuerte encarecimiento tuvo un reflejo inmediato en los resultados macroeconómicos de las grandes economías en los meses de septiembre y octubre. El aumento mensual del Índice de Precios de Consumo (IPC) de Estados Unidos fue el mayor en varias décadas y los principales bancos centrales adoptaron decisiones monetarias con la vista puesta en el petróleo.
Junto a esto, la certidumbre de que el fuerte crecimiento de los países no se detendrá a corto plazo empujó a las petroleras a una mayor diversificación y a la búsqueda de fuentes alternativas de energía, mientras regresaba el debate sobre la necesidad de responder al futuro agotamiento del crecimiento en la producción de crudo, el llamado ´peak oil´.
Según las últimas previsiones, la demanda de crudo de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) en 2005 se situó en 28,8 millones de barriles al día, 600.000 más que el año pasado.
El consumo de crudo aumentó en las regiones del mundo más desarrolladas. En la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), la demanda aumentó en 400.000 barriles al día, ligeramente por encima que en 2005, mientras que China mantuvo su rendimiento y consumió alrededor de la quinta parte del crudo. En el caso de los países en desarrollo, el incremento fue de 700.000 barriles al día.
El barril de Brent de Mar del Norte cotiza en los últimos días en torno a los 58 dólares, frente a los cerca de 40 dólares con los que comenzó el año, lo que supone un encarecimiento durante 2005 cercano al 45%. El barril de Brent de Mar del Norte cuesta hoy cerca de 60 dólares, un 33% más que a comienzos de año.



















