Después de tener que ser postergadas hasta en cuatro ocasiones, por motivos que van desde la violencia callejera hasta los problemas logísticos, los haitianos celebrarán mañana martes día 7 sus primeras elecciones presidenciales y legislativas desde que fuera derrocado el ex presidente Jean-Bertrand Aristide en febrero de 2004.
El pequeño país encabeza la lista de los países más corruptos de su continente
Después de tener que ser postergadas hasta en cuatro ocasiones, por motivos que van desde la violencia callejera hasta los problemas logísticos, los haitianos celebrarán el próximo martes día 7 sus primeras elecciones presidenciales y legislativas desde que fuera derrocado el ex presidente Jean-Bertrand Aristide en febrero de 2004.
Con 8,3 millones de habitantes, se estima que el 80% de los haitianos, que tienen una esperanza de vida de poco más de 50 años, se encuentran en paro. Para aquellos que consiguen un empleo, el salario promedio es de 1,07 dólares diarios.
A la pobreza endémica se suma el caos político, teniendo en cuenta que la corrupción es otro de los muchos males que asola la isla. Según el informe anual de Transparencia Internacional, el pequeño país caribeño encabeza la lista de los países más corruptos de su continente, y ocupa el quinto lugar a nivel mundial.
En este contexto llegan unos comicios que se han hecho esperar durante meses. Una fuerte concurrencia a las urnas y la instalación de un Gobierno legítimo podrían aumentar la estabilidad y alentar a los países ricos a donar más dinero para la ayuda al desarrollo.
Sin embargo, con 33 candidatos a la Presidencia, entre los que se encuentran desde un ex presidente hasta un ex comandante rebelde, y decenas de partidos tratando de capturar posiciones en el futuro Parlamento que contará con 129 escaños, es muy difícil que alguien pueda obtener un mandato para formar un Gobierno unido.
“Si no frenamos la decadencia de las instituciones y no respaldamos un gobierno legítimo, podemos llegar a una situación en la cual podría registrarse un colapso total”, declaró a la AP el chileno Juan Gabriel Valdés, enviado especial de Naciones Unidas a Haití. “La comunidad internacional no puede permitir que esto ocurra”, agregó.
Tanto el Gobierno interino, dirigido por el primer ministro Gérard Latortue, como la misión de la ONU en el país, la MINUSTAH, han querido tranquilizar a los electores y han asegurado que se desarrollarán en un clima de seguridad.
“Durante las elecciones mostraremos una gran firmeza frente a los que vengan a perturbar la buena marcha del escrutinio, las unidades que estarán sobre el terreno no están para jugar con su trabajo, que consiste en garantizar la seguridad de la población en un periodo tan especial”, explicó el jefe del Ejecutivo a los medios de comunicación, en una rueda de prensa celebrada el viernes.
Latortue, que indicó que los ciudadanos estarán autorizados a utilizar sus vehículos el día de la cita con las urnas, precisó que las fuerzas del orden colocarán puestos de control junto a los centros de voto.
Por su parte, el jefe de la misión de Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH) indicó a Radio Haití que 7.400 soldados y 2.000 policías de la ONU serán movilizados de cara a garantizar la seguridad el día de los comicios.
“Hemos preparado un plan de protección que nos permitirá asegurar no sólo la seguridad y la logística de las elecciones sino también el control riguroso y firme de la situación con una fuerza de intervención rápida frente a toda situación de provocación”, explicó Valdés.
Fuente: Agencias, Agms
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