Política

Un detenido en Cuba por el asesinato del sacerdote español Mariano Arroyo

EP / EDE.- Una persona permanece detenida en instalaciones de la Policía “castrista” tras haber confesado su responsabilidad en el asesinato del sacerdote español Mariano Arroyo. El Arzobispado de Cuba indicó que también se encuentran arrestados sus cómplices y que continúa la investigación sobre la muerte violenta de otro cura español, Eduardo de la Fuente.

AMÉRICA / Confesó ante la Policía de la dictadura

El arzobispo de La Habana, el cardenal Jaime Ortega, ha confirmado que agentes de la dictadura “castrista” han detenido a una persona acusada del asesinato del sacerdote español Mariano Arroyo. De acuerdo con la fuente, el arrestado ya ha confesado su responsabilidad en el crimen.


En un comunicado de prensa, Ortega indica que también fueron arrestados sus posibles cómplices y aseguró que además de “las pruebas vinculantes” contra ese sujeto que no ha sido identificado, “las autoridades policiales cuentan ya con la confesión del mencionado responsable”.


Ahora, explicó, continúa abierta la investigación sobre el asesinato de otro sacerdote español asesinado en la isla en febrero pasado, Eduardo de la Fuente Serrano, de 61 años. “Sobre este crimen al menos una persona detenida ha confesado su culpabilidad y responsabilidad”, añadió.


El cadáver de Mariano Arroyo será repatriado a España después de que se celebre su funeral en la Catedral de La Habana. Arroyo, párroco del Santuario Nacional de Nuestra Señora de Regla, apareció en la mañana del lunes (hora local) apuñalado y quemado en el municipio de Regla, en las afueras de La Habana.


Tras esos dos asesinatos, el Arzobispado de Cuba recordó que “la Iglesia es consciente del estupor, la inquietud y las preguntas que se hacen muchos fieles católicos ante hechos tan inusuales como estos”. Indicó que “la Iglesia está en condiciones de expresar firmemente su rechazo a cualquier intento de vincular un caso con otro, o a darle un matiz religioso o político ajeno totalmente a la realidad del hecho criminal en sí mismo”.


Por último, el Arzobispado traslada su solidaridad con las víctimas, sus familiares y aseguró esperar que “hechos tan inhumanos no se repitan” en Cuba. “Como cristianos, no podemos dejar de elevar una súplica a Dios para que propicie el arrepentimiento de los criminales y manifieste su misericordia con quienes obraron de modo tan inmisericorde”, concluye el cardenal Jaime Ortega.

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