Política

Aumenta a 46 el número de víctimas de la masacre por motivos electorales en Filipinas

Con el hallazgo de 24 cuerpos aumenta a 46 el número de víctimas registradas en la masacre por motivos electorales en la provincia de Filipina de Manguidanao. Casi la mitad de ellas son periodistas y otros empleados de medios de comunicación.

Se decreta el estado de emergencia

El portavoz de la Policía Nacional Filipina, Leonardo Espina, anunció este martes el hallazgo de los 24 nuevos cuerpos, que se suman a los 22 encontrados el lunes. Muchas de las víctimas de los asesinatos, ocurridos en la provincia de Maguindanao, eran mujeres del poderoso clan de los Mangudadatu, según informa Europa Press. “Existe una necesidad urgente de prevenir y evitar que se produzcan otros incidentes de violencia incontrolada”, subrayó el secretario de Prensa, Cerge Remonde, al anunciar que se imponía el estado de emergencia en las provincias de Maguindanao y la vecina Sultan Kudarat, así como en la cercana ciudad de Cotabato. El estado de emergencia, que por el momento tiene carácter indefinido, da al Ejército y la Policía amplios poderes para detener.
 
Las órdenes fueron emitidas mientras los soldados, utilizando palas y sus manos desnudas, excavaban las tumbas recién cubiertas en una colina de Maguindanao para recuperar los cuerpos de las víctimas de la masacre. Según el comandante de la Policía regional, Josefino Cataluna, se han encontrados 17 cuerpos tan sólo en una tumba en una localidad rural aislada. “Fueron apilados unos encima de otros y parece como si hubieran sido enterrados apresuradamente”, explicó a los periodistas en el lugar de los hechos, según la cadena ABS-CBN.
 
Un fotógrafo de Reuters en lugar pudo ver que muchos de los cuerpos presentaban heridas de bala y machetes. Algunos de los hombres muertos tenían las manos atadas en la espalda y una de las mujeres estaba embarazada. “Esta atrocidad deja una profunda herida en nuestra psiquis nacional”, reconoció el ex senador Ralph Recto. “Es es como si todos y cada uno de nosotros hubiéramos sido apuñalados”, añadió. Por su parte, la presidenta filipina, Gloria Macapagal Arroyo, ha ordenado el envío adicional de tropas a la región y destituido al jefe de la Policía provincial de Maguindanao. “No se escatimará ningún esfuerzo para hacer justicia a las víctimas y responsabilizar a los autores dentro de los límites de la ley”, aseguró.
 
El día más sangriento de la historia del periodismo
 
La Federación Internacional de Periodistas (IFJ) informado de datos del Sindicatos Nacional de Periodistas de Filipinas (NUJP) según los cuales el número de informadores víctimas de esta masacre es de 12 y el de otros profesionales de los medios de ocho, según recoge Europa Press. Un portavoz de Reporteros Sin Fronteras (RSF) declaró en París que “nunca en la historia del periodismo los medios de comunicación sufrieron una pérdida de vidas tal en un solo día”. RSF denunció que “la violencia frenética de matones que trabajan para políticos ha culminado en un baño de sangre incomprensible”.
 
La IFJ denuncia que, con la presidenta Gloria Macapagal Arroyo, Filipinas se ha convertido en el lugar más peligroso del mundo para ejercer el periodismo. En sus ocho años de mandato al menos 74 periodistas han sido asesinados pero el Gobierno no ha actuado para frenar la impunidad y sólo ha habido cuatro condenas, según informa la dicha organización.
 
Masacre para evitar una candidatura
 
Los Mangudadatus, acompañados por abogados y periodistas, se dirigían a presentar la candidatura de uno de ellos a las elecciones del próximo mayo. Ningún hombre estaba presente, ya que creían que las mujeres no serían atacadas por sus rivales. Sin embargo, el convoy fue detenido por unos cien hombres armados, que se llevaron al grupo y les atacaron con fusiles M-16 y machetes, según informa Europa Press. Entre los muertos figura Genalyn Tiamzon-Mangudadatu, cuyo marido Esmael quería presentarse a gobernador de la provincia contra Datu Andal Ampatuan, el jefe de otra poderosa familia local.
 
Ampatuan, un aliado de la presidenta Arroyo, ha sido elegido gobernador de Maguindanao en tres ocasiones, mientras que uno de sus hijos es el gobernador de la Región Autónoma Musulmana de Mindanao, un área que cubre seis provincias. La localidad cercana al lugar de la masacre lleva el nombre de su familia. Ninguno de los Ampatuans ha hecho ningún comentario a los medios locales ni extranjeros sobre lo ocurrido, pero el consejero presidencial Jesus Dureza declaró a la televisión que la familia está dispuesta a responder a cualquier pregunta. Por el momento no se ha hecho ninguna detención.
 

El secretario de Interior, Ronaldo Puno, aseguró que la investigación estará concluida en un par de días y se harán arrestos. “No hay ninguna vaca sagrada”, declaró a la televisión, añadiendo que tanto los Ampatuans como los Mangudadatus son aliados del Gobierno. “Tenemos información sobre algunos nombres específicos, no sólo los que ordenaron esto, sino también los que lo cometieron”, precisó. Por su parte, Esmael Mangudadatu explicó a la radio que cuatro personas consiguieron escapar de la masacre y se encuentran en estos momentos bajo su protección. “Saldrán en el momento adecuado, están seguros con nosotros”, afirmó.

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