El presidente del Gobierno Español ha dado el respaldo del Gobierno a la toma en consideración del Estatuto catalán. José Luis Zapatero dejó claro que “Cataluña tiene identidad nacional” y que eso es compatible con el artículo 2 de la Constitución. Por su parte, Mariano Rajoy afirmó que este pleno del Congreso “es parte del precio que el jefe del Gobierno debe pagar para que le aprueben los Presupuestos y le permitan seguir gobernando.
SE ROMPE EN ESPAÑA EL CONSENSO CONSTITUCIONAL QUE HIZO POSIBLE UNA TRANSICIÓN DEMOCRÁTICA EJEMPLAR
Mariano Rajoy arrancó su discurso con una referencia al de Zapatero: “Entonces, señor presidente, si todo va tan bien por que hay que cambiar la Constitución y los Estatutos, por qué. Esa es la respuesta que cualquier persona espera del presidente del Gobierno”. Y recordó el papel de Zapatero como impulsor del texto: “Alguien se comprometió a que este Estatuto sería admitido tal y como viniera, excuso decir que no he sido yo, alguien ha estado alentando los excesos en el texto, alguien ha convertido la reforma en un lance de agravios excesivos, y alguien condena como anticatalanista y antidemócrata a todo el que no esté de acuerdo con el texto y con el señor Rodríguez Zapatero”.
Tras ello, el líder del PP destacó las “afirmaciones gratuitas” escuchadas del presidente. La primera: “España estará más unida si antes la desunimos”. Y la segunda que “los sentimientos justifican la ilegalidad”. Para Mariano Rajoy “el corolario es que si hacemos la vista gorda, todo puede parecer constitucional”. Dicho esto, Rajoy dijo que las palabras de Zapatero le han dejado “la intranquilizadora impresión de que esta mas preocupado por que el Estatuto no fracase, por salvar la cara”.
Según Rajoy, “cuando se agita el agua, el agua no se está quieta, pero la culpa no es del agua sino de quien la mueve. No tiene culpa quien discrepa”. De todas formas, Rajoy se propuso “no dañar sentimientos”. Eso sí, advirtió que eso no significa “llegar al extremo de no estorbar el paso del Estatuto, eso no sería respeto sino indolencia, no voy a pasar por ciego ni mudo”.
Retomando el argumento de que la crítica del PP no es anticatalanista, Rajoy pidió “que nadie me interprete como que soy insensible con el sentido identitario, me importan los sentimientos e intereses pero me preocupo de todos los catalanes no sólo de los nacionalistas”.
Rajoy ofrece a Zapatero tres salidas
Mariano Rajoy, ofreció al presidente del Gobierno tres posibles salidas para la reforma del Estatuto de Cataluña: Devolverlo al Parlamento catalán para redactarlo nuevamente en los márgenes de la Carta Magna; tramitarlo en Cortes como una reforma de la Constitución para garantizar un referéndum que afecte a todos los españoles o, como tercera opción, llevar a la práctica el pacto que llevó a La Moncloa el pasado mes de enero, en el que se planteaba que cualquier propuesta que afectara al modelo de Estado conllevase, obligatoriamente, el acuerdo previo de los dos grandes partidos y su aprobación por dos tercios de las Cámaras.
“Si no acepta ninguna de estas propuestas, hemos de entender que no existe voluntad de acuerdo, al menos de acuerdo dentro de la ley, que es el único terreno en el que estamos dispuestos a movernos –argumentó–. En este caso, por primera vez en la historia de nuestra democracia puede ocurrir que un Estatuto de Autonomía se apruebe de espaldas al consenso constitucional. Si yo estuviera en el lugar del señor Rodríguez Zapatero, lo pensaría despacio antes de dar ese salto al vacío”.
Rajoy arremetió duramente contra el jefe del Ejecutivo y aseveró que José Luis Rodríguez Zapatero quiere que la propuesta estatutaria siga adelante porque se juega el gobierno y porque busca “hermanarse” con el líder de ERC, Josep Lluis Carod Rovira y “sabe Dios con quién, señores del PNV, y no me refiero a ustedes”, dijo en velada alusión a Batasuna y a Arnaldo Otegui.
El líder del PP, Mariano Rajoy, insistió en que el Estatuto catalán es «una de las constituciones más extensas, pormenorizadas y metomentodo que se han visto en toda la historia del Derecho Constitucional» y añadió que «lo que pide la razón» es «devolverlo para que lo corrijan sus autores de acuerdo con la ley».
Rajoy destacó que «ojalá esta sinrazón pudiera corregirse con unos cuantos retoques. No es así», y matizó que «la distancia entre el Estatuto y la Constitución es tan abismal que cualquier acomodo resulta imposible» y añadió que «por muchos parches que se le pongan, seguirá siendo inconstitucional». «Esto es como pretender hacerle la permanente a un puercoespín», apostilló.
Zapatero recalca que Cataluña tiene “identidad nacional” y cree “impecable” la fórmula estatutaria
El presidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, aseguró en el Pleno del Congreso de los Diputados, que Cataluña “tiene identidad nacional” y que ello es “perfectamente compatible con el artículo 2 de la Constitución”. En este sentido, expuso que el artículo 1.2 del ´Estatuto expone que Cataluña ejercerá su autogobierno mediante instituciones propias, constituida como comunidad autónoma de acuerdo con la Carta Magna. “La fórmula es impecable –recalcó–. Cataluña es una Comunidad Autónoma con autogobierno de acuerdo con la Constitución y su Estatuto”.
En su intervención durante el debate de admisión a trámite del proyecto de reforma del Estatuto de Autonomía de Cataluña, Zapatero aseguró que subía a la tribuna “pensando en España” para apoyar la toma en consideración del texto. Resaltó que el de hoy es un debate sobre la fuerza de la “democracia” y el valor de la Constitución Española, negando que fuera un debate de reforma de la Carta Magna. Aseguró que su proyecto parte de que los desafíos exigen reformas “decididas”.
“Cuando el Estado está políticamente descentralizado, es lógico que muchos de los cambios se manifiesten como iniciativas de reformas estatutarias”, señaló. “Vamos a afrontarlo desde la acreditada madurez de las fuerzas políticas y la solidez de las instituciones democráticas –señaló–. Es mi convencimiento”.
El presidente evocó los tres principios a los que debe atenerse la reforma: libertad (que cada ciudadano viva su identidad sin imposiciones), igualdad (disfrute de derechos básicos independientemente de donde se viva) y solidaridad (respeto a la cohesión social de todas las Comunidades Autónomas).
Competencia y Financiación
En cuanto a la distribución competencial, el presidente dijo que la propuesta replantea las categorías generales relativas a competencias y desmenuza “de manera extraordinariamente prolija”, lo que se conoce como “blindaje”, apreciando, en este tema, “excesos”.
También dijo que debe perseguirse mayor nitidez en las competencias compartidas. En materia de justicia, compartió la necesidad de cambios, pero recalcó la reserva de la normativa estatal.
En cuanto a la bilateralidad, dijo que el ´Estatut´ crea un órgano ´ad hoc´ muy favorable pero que deberá ser corregido “en algunos aspectos para evitar imposiciones”. “Bilateralidad, sí para lo que afecte directamente a Cataluña, para mejorar la cooperación entre Administraciones, pero junto a un sistema multilateral”, resaltó.
En cuanto a la financiación, avisó de que el proyecto debe contener en esta materia “algo más que principios”, pero que no debe fijar “un modelo con grado de concreción tal que resulte por sí solo aplicable”. Así, destacó que debe conciliarse con el artículo 157.3 de la Constitución, ateniéndose a lo siguientes principios: tronco común con sistema fiscal y que las comunidades autónomas puedan disponer de más responsabilidad sobre los impuestos pagados por sus ciudadanos.
También avisó de que, sin perjuicio de que un numero elevado de impuestos del Estado puedan ser compartidos éste debe tener impuestos propios, particularmente los que afectan a la unidad de mercado. En cuarto lugar, citó la solidaridad con independencia de la capacidad fiscal.
El presidente también advirtió de que España no se debilita cuando reconoce el autogobierno y la identidad de sus pueblos y se preguntó por qué “alimentar el temor” y “quién y por qué” quiere sembrar “miedo al debate democrático”. “El Gobierno confía plenamente en la España de las autonomías y no teme ni al debate ni a las reformas”, resaltó, avisando de que sería “contrario a la cohesión de España” responder con “un portazo” a la demanda de Cataluña. Así, apostó por un “sí a la reforma y a su plena adecuación a la Constitución”, señaló. Manifestó por último que “nadie debe quedar al margen” del proceso porque todos son “necesarios”. “Una Cataluña fuerte hace fuerte a España”, concluyó.
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