La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de las Naciones Unidas está pronosticando que la región crecerá el 4,7% en 2007. Los países que más crecerán son la Argentina (7,5%), Venezuela, Panamá y la República Dominicana (7%) y Perú y Uruguay (6%). El Banco Mundial (BM), a su vez, pronostica un crecimiento más moderado -pero todavía bueno- del 4,2%. Dice que la Argentina crecerá el 5,6%; Brasil, el 3,4%, y México, el 3,5%.
Andrés Oppenheimer
Como muchos de ustedes, me alegré con los últimos titulares que señalan que se proyecta otro buen año para las economías latinoamericanas en 2007. Pero, a riesgo de parecer un aguafiestas, me temo que estos pronósticos pueden dar lugar a un falso optimismo en muchos países de la región.
Casi todas las proyecciones señalan que América latina crecerá más del 4%. Será el quinto año consecutivo de crecimiento económico regional y el mayor período de estabilidad económica en dos décadas.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) de las Naciones Unidas está pronosticando que la región crecerá el 4,7% en 2007. Los países que más crecerán son la Argentina (7,5%), Venezuela, Panamá y la República Dominicana (7%) y Perú y Uruguay (6%). El Banco Mundial (BM), a su vez, pronostica un crecimiento más moderado -pero todavía bueno- del 4,2%. Dice que la Argentina crecerá el 5,6%; Brasil, el 3,4%, y México, el 3,5%.
A nivel mundial, los países en desarrollo crecerán a una tasa de más del doble que las economías maduras de Estados Unidos y Europa, dice el BM. Contrariamente a la creencia en muchos países latinoamericanos, la globalización está ayudando a los países en desarrollo más que a nadie, agrega.
“Los países en desarrollo, que hace apenas dos décadas suministraban el 14% de importaciones de manufacturas de los países ricos, ahora proveen el 40%, y en 2030 probablemente suministren más del 65% , dice el BM.
Sin embargo, si uno lee más allá de los primeros párrafos de estos reportes, el panorama no es tan rosado.
El crecimiento latinoamericano se debe principalmente a factores externos, como los altos precios de las materias primas, la fuerte demanda de Estados Unidos y China, las bajas tasas de interés internacionales y el nivel récord de remesas familiares enviadas por los latinoamericanos que viven en Estados Unidos. Y estos factores externos no durarán para siempre.
Las Naciones Unidas y el BM prevén una disminución en la actividad económica mundial, que tendrá un impacto en la región. ¿Qué puede hacer América latina para mantener sus tasas de crecimiento altas por décadas, como China y la India?
La mayoría de economistas internacionales coinciden en que, como primera medida, los países latinoamericanos deberían dejar de engañarse a sí mismos pensando que han crecido en los últimos años por la brillantez de sus decisiones internas o -en algunos casos- por sus posturas contra la globalización.
Oportunidad de oro
De hecho, ha ocurrido exactamente lo contrario: América latina está creciendo a tasas más bajas que todas las demás regiones en desarrollo precisamente porque no ha aprovechado las oportunidades de la globalización como otras regiones, afirman.
Según el BM, el mundo en desarrollo crecerá a un promedio del 6,4% en 2007. Mientras América latina crecerá el 4,2% el año próximo, China crecerá el 9,6%; la India, el 7,7%; la ex Europa del Este, el 5,7%, y Africa Subsahariana, el 5,3%.
En segundo lugar, América latina debería aprovechar su actual estabilidad económica como una oportunidad de oro para invertir en educación, ciencia y tecnología, cosa de añadir valor agregado a sus exportaciones y reducir su dependencia de los precios de las materias primas. Aunque parece difícil de creer, mientras China hizo obligatorio el inglés en todas las escuelas públicas a partir del tercer grado, México, la Argentina y la mayoría de América latina empiezan a enseñar inglés cuatro años después, en séptimo grado.
En tercer lugar, los países latinoamericanos deberían crear un mejor clima de negocios y reducir la burocracia estatal para atraer más inversiones. Sorprendentemente, mientras en China se requieren 13 trámites legales para abrir un negocio, en la Argentina se necesitan 15, en Venezuela 16 y en Brasil 17.
Mi opinión: no les estoy restando crédito a muchos países latinoamericanos por mantener bajas tasas de inflación y, en el caso de Brasil, Chile y Perú, mantener una estabilidad económica que está reduciendo la pobreza. Pero me temo que las proyecciones optimistas crearán un peligroso estado de complacencia en las elites de la región.
En lugar de celebrar las proyecciones optimistas, deberíamos preguntarnos por qué América latina no está creciendo tanto como China, la India, la ex Europa del Este y los países africanos, los cuales se insertaron más entusiastamente en la economía global. Ojalá más líderes latinoamericanos se hagan esta pregunta en 2007. Mientras tanto, ¡Felices fiestas!
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Fuente: Nuevo Herald (EEUU)
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