Política

Analistas miran con preocupación el crecimiento de una nueva coalición anti-norteamericana

Hay quienes están muy preocupados al ver crecer con fuerza una nueva coalición anti-norteamericana en América Latina con la participación de tres presidentes; Hugo Chávez en Venezuela, Fidel Castro en Cuba, y “Lula” da Silva en Brasil. Otros bailan al son de la nueva revolución, o por lo menos culpan a Estados Unidos por el deterioro en las relaciones hemisféricas.

Encabezada por Chávez, Lula y el dictador Fidel Castro
Hay quienes están muy preocupados al ver crecer con fuerza una nueva coalición
anti-norteamericana en América Latina con la participación de tres presidentes;
Hugo Chávez en Venezuela, Fidel Castro en Cuba, y “Lula” da Silva en Brasil.
Otros bailan al son de la nueva revolución, o por lo menos culpan a Estados
Unidos por el deterioro en las relaciones hemisféricas.

Lo más
importante, sin embargo, es que por fin académicos, escritores y políticos
comienzan a debatir las relaciones entre los países de América. Ya hay quienes
ponen sus opiniones en sitios del internet y activistas que llenan direcciones
electrónicas con sus posiciones a favor, o en contra de, Chávez. Mucho de los
que dicen es basura. Pero hay cosas importantes.

Incluyamos en este
último grupo el artículo de Jessica Leight, una investigadora en el Council on
Hemispheric Affairs, un grupo de estudiosos en Washington, D.C., que admiten
tener tendencias izquierdistas. Mucho de lo que dice Leight son hechos concretos
a los que agrega alguno que otro dato equivocado, y opiniones moldeadas por sus
creencias políticas.

A pesar de estas fallas, es importante que el
gobierno y aquellos interesados en el tema – aunque no estemos de acuerdo –
debemos oír lo que Leight. Y también algun que otro funcionario norteamericano
que comparte alguna de sus preocupaciones. La premisa de Leight es coherente.
Después de haber ganado el referéndum el año pasado y con bolsillos repletos de
petrodólares, es casi seguro que Chávez vuelva a ganar las elecciones del 2006 a
la vez que “eleva su perfil internacional para colocarse . . . como un estadista
a nivel hemisférico, capaz de crear una fuerza en contra de Washington, que
aunque todavía tiene mucho poder en la zona, su influencia va en declive”.


Es posible que Leight exagere un poco, pero por lo menos así se ve
Chávez y eso es como los que lo respaldan quieren verlo. Para ellos Chávez es un
Castro rico y joven. El petróleo fortalece su posición. Por supuesto que Leight
critica la política estadounidense en la zona, pero considera que “el gran
perdedor en la pelea entre Estados Unidos y Chávez es el Subsecretario de
Estados para Asuntos Hemisféricos, Roger Noriega” de quien dice es un “ideólogo
miope que insiste que los vínculos de Chávez con Castro deben llevar a Estados
Unidos a marginarlo o eliminarlo”. Dice que esta es la razón por la cual la
política de Washington es un desastre.

Por supuesto, que Leight detalla
los 100,000 Kalashnikovs y 40 helicópteros que Chávez comprara a Rusia pero da
más importancia a la compra anunciada por los presidentes de Brasil y Venezuela
de dos docenas de aviones de ataque de fabricación carioca. En esto Leight se
adelanta a los hechos. Hay un anuncio del acuerdo, pero la compra no se ha
concretado. Sin embargo, Washington si se preocupa por una nueva carrera
armamentista en la zona y la posibilidad que dichas armas terminen en manos de
la guerrilla colombiana.

Leight da muchos otros detalles de cosas que
Chávez ha hecho para acercarse a enemigos de Estados Unidos y para diversificar
la dependencia venezolana del mercado estadounidense. Explica que quiere
distanciarse de Estados Unidos y que el petróleo le permite ser un nuevo Fidel
con dinero.

En su artículo, Leight dice que países como Chile, Colombia,
y El Salvador, aliados de Estados Unidos son “lame botas de Washington”. Ahí
pierde seriedad Leight y se ve que lo que escribe es una poema épico a su héroe
– Hugo Chávez Frías.

Aún así sería irresponsable decir que lo que
publica Leight es propaganda barata aún cuando ella manipula datos y omite
aquellos que perjudican su punto de vista, como la habilidad de Chávez de meter
la pata en asuntos delicados.

Sin embargo, hay funcionarios
norteamericanos que no están satisfechos con la política del gobierno hacia
América Latina. Hay quienes dicen que se parece a lo que hizo Estados Unidos
frente a Salvador Allende en 1973, aunque ahora no han puesto a la CIA a
trabajar.

En resumen, hay funcionarios que creen que la política
norteamericana en la región esta pasada de moda y utiliza tácticas viejas que ya
no funcionan. Dicen que no es posible que Washington esté más preocupado por
Chávez que países vecinos. Estamos de acuerdo. Pero, por lo menos, ya ha
comenzado el debate. Ahora sólo queda por ver lo que falta para que Estados
Unidos tenga una política coherente que no le de rienda suelta a Chávez en el
continente.

Fuente: Diario de las Américas

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