En una clara muestra de unidad, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, y su homólogo surcoreano, Roh Moo-hyun, declararon ayer que una Corea del Norte armada ´no será tolerada´, y acordaron que el problema deberá resolverse a través de la vía pacífica y diplomática.
Impedirá el envío de un reactor hasta que haya un verdadero compromiso de desarme
Del mismo modo, Bush afirmó que Estados Unidos no escuchará la petición de Corea del Norte de recibir un reactor nuclear de agua ligera antes de desarmarse, lo que está suponiendo un serio obstáculo en las conversaciones.
´Consideraremos la petición del reactor de agua ligera en el momento oportuno´, indicó Bush. ´El momento oportuno será después de que hayan desmantelado realmente sus armas nucleares (y) su programa´, añadió.
Los dos líderes hicieron estas declaraciones en una conferencia de prensa en Gyeongju, la antigua capital de Corea. Unos 40 manifestantes, de los que algunos portaban pancartas que decían ´Fuera Bush´, protestaban por la visita del presidente y por los planes de Estados Unidos de trasladar su principal base en Corea del Sur a una ciudad en las afueras de Seúl.
Bush y Roh se reunieron antes de una cumbre de comercio y economía que mantendrán 21 países, entre los que se incluirán los cinco Estados que están negociando con Corea del Norte sobre su desarme nuclear –Japón, Corea del Sur, China, Rusia y Estados Unidos–.
Roh calificó su quinta reunión con Bush como ´constructiva´. Éste indicó que la segunda fase de la quinta ronda de conversaciones multilaterales se acometerá tan pronto como sea posible.
´Reiteramos que una Corea del Norte armada no será tolerada y reafirmamos que la cuestión deberá ser resuelta a través de cauces pacíficos y diplomáticos´, afirmó Roh a través de un traductor.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR