El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas superó sus diferencias y deploró la represión de la junta militar de Myanmar (Birmania) de las manifestaciones favorables a la democracia en un comunicado acordado por los 15 países.
Es la primera vez que el Consejo adopta una medida contra Myanmar y supone un cambio de posición de China, quien hasta el momento usaba su poder de veto en el organismo para evitar esta condena.
Por primera vez desde la crisis
El comunicado también pidió la liberación cuanto antes de “todos los prisioneros políticos y los detenidos que quedan” y urgió al Gobierno de la antigua Birmania a que se prepare para un “diálogo genuino” con la líder de la oposición, la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.
Es la primera vez que el Consejo adopta cualquier tipo de medida contra Myanmar y supone un cambio de posición de China, que hasta ahora siempre había usado su poder de veto para evitar que el órgano de 15 naciones de la ONU criticase a la junta militar.
“El Consejo de Seguridad deplora el uso de la violencia contra manifestaciones pacíficas en Myanmar”, dijo el comunicado leído por el presidente del Consejo, Leslie Kojo Christian, de Ghana.
“El Consejo de Seguridad enfatiza la necesidad de que el Gobierno de Myanmar cree las condiciones necesarias para un diálogo genuino con Daw Aung San Suu Kyi y con todos los partidos y grupos étnicos concernidos, para alcanzar una reconciliación nacional inclusiva”, añadió.
La ONU ha dicho que su enviado especial, Ibrahim Gambari, saldrá este fin de semana a una gira asiática que se espera culmine con su segunda visita a Myanmar desde que comenzaron las manifestaciones.
La junta admite que 10 personas murieron en la represión de las manifestaciones del mes pasado que encabezaron los monjes budistas durante varios días para pedir la democracia, tras media década de mEl Consejo de Seguridad de la ONU superó sus diferencias el jueves y deploró la represión de la junta militar de Myanmar de las manifestaciones favorables a la democracia en un comunicado acordado por los 15 países.
El comunicado también pidió la liberación cuanto antes de “todos los prisioneros políticos y los detenidos que quedan” y urgió al Gobierno de la antigua Birmania a que se prepare para un “diálogo genuino” con la líder de la oposición, la Premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi.
Es la primera vez que el Consejo adopta cualquier tipo de medida contra Myanmar y supone un cambio de posición de China, que hasta ahora siempre había usado su poder de veto para evitar que el órgano de 15 naciones de la ONU criticase a la junta militar.
“El Consejo de Seguridad deplora el uso de la violencia contra manifestaciones pacíficas en Myanmar”, dijo el comunicado leído por el presidente del Consejo, Leslie Kojo Christian, de Ghana.
“El Consejo de Seguridad enfatiza la necesidad de que el Gobierno de Myanmar cree las condiciones necesarias para un diálogo genuino con Daw Aung San Suu Kyi y con todos los partidos y grupos étnicos concernidos, para alcanzar una reconciliación nacional inclusiva”, añadió.
La ONU ha dicho que su enviado especial, Ibrahim Gambari, saldrá este fin de semana a una gira asiática que se espera culmine con su segunda visita a Myanmar desde que comenzaron las manifestaciones.
La junta admite que 10 personas murieron en la represión de las manifestaciones del mes pasado que encabezaron los monjes budistas durante varios días para pedir la democracia, tras media década de mandato militar. Pero según la oposición y varios gobiernos occidentales fueron muchos más.
Fueron las mayores protestas desde que en 1988 un movimiento similar fue sofocado con más de 3.000 muertos.
Gambari visitará Tailandia, Malasia, Indonesia, India, China y Japón “con la intención de regresar a Myanmar poco después”, según un comunicado de la ONU.
El diplomático nigeriano, que la semana pasada volvió de una visita de cuatro días a Myanmar, tenía previsto su segundo viaje a mediados de noviembre.
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