La confrontación entre el gobierno y el bloque del oriente y sur del país arreció el jueves después de que el vicepresidente Alvaro García fustigó a la región por supuestamente tocar ´´tambores de guerra´´ y alentar un golpe militar.
Evo Morales-Bolivia
A su vez, los regionalistas contestaron recordando a García que en el pasado purgó cárcel acusado de terrorismo.
En ese clima, el vocero presidencial Alex Contreras insistió ante la prensa que la dirigencia política y cívica de los departamentos de Santa Cruz, Beni, Pando y Tarija estaría convocando a una asonada, aunque al mismo tiempo indicó que su llamado a la “resistencia civil” contra el gobierno no tiene importancia para el Ejecutivo.
“Es un intento de golpe de estado, es un intento de desestabilizar el proceso democrático”, dijo Contreras. “La respuesta que ha recibido la Junta Autonomía (de esos departamentos) es de un rechazo total… del comandante general de las fuerzas armadas (general Wilfredo Vargas”, agregó.
Previamente, García había señalado que los dirigentes de la región opositora, llamada Medialuna por su ubicación en el mapa boliviano, despiden un “tufillo a herencia golpista”.
Reacciones
La declaración causó indignación en Santa Cruz, cuyo prefecto (gobernador) Rubén Costas, respondió que García “es un cachorro de terrorista, por eso ha estado preso (1992-1997”, en alusión a su pasado como ideólogo del Ejército Guerrillero Túpac Katari (EGTK).
A las demandas de autonomía departamental de esas regiones –cuatro de las nueve del país– que han derivado en el llamado a una ´´movilización´´ popular permanente contra el gobierno, se ha sumado una ola de violencia desatada por universitarios en Sucre, al sur, la sede de la Asamblea Constituyente.
Centenares de estudiantes de universidades estatales atacaron el martes en la noche una de las sedes de la Asamblea exigiendo que no afecte la autonomía universitaria con un control propuesto por el oficialismo. Los atacantes hirieron con un cóctel molotov a un policía e incendiaron una de las puertas de esa sede, el colegio Junín.
Branko Marinkovic, presidente del Comité Cívico de Santa Cruz, desmintió enfáticamente que el llamado de la Junta Autonómica de la Medialuna a que las fuerzas armadas no permitan la división del país sea promover un golpe.
La crisis se desencadenó hace dos semanas, cuando el gubernamental Movimiento al Socialismo (MAS) desdobló sus votos en la principal comisión de la Asamblea y así consiguió imponer sus criterios sobre elementos esenciales del estado boliviano en los informes de mayoría y minoría, que probablemente serán elevados a referéndum.
La oposición quedó entonces sin posibilidad de que su posición, emparentada con la de la Medialuna, quede fijada en el informe en minoría. Ahora, el oficialismo dice que intentará reencaminar la Asamblea en busca de consensos pero influyentes analistas, como la catedrática Jimena Costa, consideran que ella ya es un ´´fracaso´´.
Los informes de mayoría y minoría aprobados por el MAS declaran a Bolivia como estado conformado por 36 naciones indígenas con derecho a territorio y autogobierno. Para la Medialuna y la oposición política, encabezada por Podemos, esto derivará en el desmembramiento de Bolivia.
// OTROS TEMAS QUE TE PUEDEN INTERESAR