Ambas naciones podrían terminar ante la Corte Internacional de Justicia
La relación entre Argentina y Uruguay se deteriora al ritmo de la construcción de dos plantas papeleras en la ciudad de Fray Bentos, al noroeste de Montevideo, que según sostiene Buenos Aires podrían contaminar a uno de los principales ríos de la frontera.
La Cancillería uruguaya dijo el martes que el país “mantiene la firme voluntad política de realización de las obras”, en respuesta a una reciente nota diplomática de Argentina en la que formalizaba la disidencia y dejaba abierta la puerta para aplicar un sistema de solución de controversias.
“Esto ha tomado una dimensión que yo realmente no preví (…) Ahora ha tomado un estado público casi de carácter explosivo que a mí me parece que hay que manejar con mucho cuidado porque esto podría destruir una amistad”, dijo el canciller uruguayo Reinaldo Gargano a la radio argentina La Red.
La cancillería argentina dijo el martes por la tarde en un comunicado que la continuidad de las obras “pone en riesgo la tradicional cooperación entre la Argentina y Uruguay en todos los niveles”.
Según el comunicado, Argentina “ha reiterado a las autoridades uruguayas el requerimiento de que se suspenda dicha construcción, a fin de que ambos Gobiernos puedan explorar conjuntamente todas las posibilidades para una solución rápida y definitiva de la controversia”.
El canciller argentino Jorge Taiana recibió el martes al gobernador de la provincia de Entre Ríos, Jorge Busti, al intendente de la ciudad argentina fronteriza de Gualeguaychú, José Daniel Irigoyen, y a representantes de la Asamblea Ciudadana Ambiental del lugar.
En los últimos días, vecinos de Gualeguaychú cortaron la carretera que la une con su par uruguaya de Fray Bentos, donde se están erigiendo las plantas, y provocaron grandes congestionamientos de autos a ambos lados de la frontera.
La escalada de la tensión entre los socios del Mercosur, junto a Brasil y Paraguay, tendría su punto máximo esta semana con el comienzo del período vacacional que es la campana de largada para que miles de argentinos crucen el río Uruguay, epicentro del conflicto, para veranear en el país vecino. El viernes 30 de diciembre, los manifestantes argentinos planean volver a cerrar el paso a los vehículos con escombros y troncos sobre la carretera, además de cortar un puente que está al norte del cruce entre Gualeguaychú y Fray Bentos.
TAREA COMPARTIDA
La administración del cauce fluvial es una tarea compartida entre ambas naciones, por lo que el gobierno del presidente argentino Néstor Kirchner tiene derecho a objetar decisiones unilaterales, al igual que su par uruguayo Tabaré Vázquez.
De no llegarse a una solución sobre el diferendo, ambas naciones podrían terminar ante la Corte Internacional de Justicia, dijo a Reuters Raúl Estrada Oyuela, diplomático argentino encargado del caso en Buenos Aires.



















