El embajador de Cuba en España, Alberto Velazco, aseguró que mientras siga vigente la Posición Común de la Unión Europea respecto a Cuba será ´muy difícil´ normalizar las relaciones bilaterales con España, tema que ha llevado precisamente a que esa relación no sea ´más fluida o todo lo fluida que nosotros quisiéramos´. De hecho, en estos momentos no se contempla ´ni a corto ni medio plazo´ ninguna visita de Fidel Castro a España ni de Zapatero o el Rey a Cuba.
Pedirá a Zapatero que lidere una ´cruzada´ en Bruselas ´para que se elimine la Posición Común
´La Posición Común, impuesta por el anterior Gobierno de España a sus socios comunitarios, es inaceptable. Tienen que eliminarla y no retocarla. A nosotros nos tienen que respetar como el país soberano que somos. Renuncien a ella y estaremos dispuestos a discutir todos los temas que quieran, pero en un plano de igualdad´, afirmó el embajador Velazco en una entrevista concedida a Europa Press.
El diplomático fue tajante al afirmar que los objetivos que busca la Posición Común, aprobada en 1996 y que exige a Cuba avances en materia de democratización y Derechos Humanos y que condiciona una mayor cooperación con la isla a una apertura del régimen, busca los mismos objetivos que Estados Unidos, ´pero por caminos diferentes´ y eso, insistió, ´es totalmente inaceptable´ para Cuba.
´Es muy difícil avanzar cuando se proclama que los objetivos de España y de Estados Unidos hacia Cuba son los mismos, sólo que con diferentes métodos. Esto traducido al español es horca o cuchillo, pero los fines son los mismos: provocar la muerte de la revolución cubana´, subrayó Velazco.
´CRUZADA´ DE ZAPATERO EN BRUSELAS
En este sentido, insistió en que esa Posición Común, de la cual España también es partícipe como país miembro de la Unión Europea, lleva precisamente a que esta relación ´no sea más fluida o todo lo fluida que nosotros quisiéramos´. Por eso, el embajador pidió al Gobierno de Zapatero que lidere una ´cruzada´ en Bruselas ´para que se elimine definitivamente la Posición Común´.
En este contexto, el diplomático reveló que en estos momentos no está previsto que se produzca ´ni a corto ni a medio plazo´ una visita del presidente cubano, Fidel Castro, a España, o del Rey Juan Carlos o el jefe del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero a Cuba. ´Es muy difícil poder encontrar formas de diálogo de esa naturaleza y a ese nivel´ con la actual posición, indicó.
Sin embargo, el embajador consideró que el término ´áspero´ no es el apropiado para definir las relaciones bilaterales, al destacar las relaciones comerciales, con grandes empresas radicadas en Cuba, así como el constante aumento del turismo español hacia la isla y de las importaciones cubanas a España. ´Evidentemente no necesariamente los gobiernos de los dos países tienen que coincidir en todo´, añadió.
Uno de esos aspectos en los que no coinciden es el Centro Cultural Español en La Habana, cerrado en septiembre de 2003, tema que el diplomático asegura que no es para discutir, ´al menos de momento´, en las relaciones bilaterales. ´Ahora hay un centro que desarrolla las actividades que fueron las que debió haber desarrollado en su momento (…) El centro no es objeto de discusión, al menos por el momento, entre la parte española y la parte cubana´, afirmó.
CRITICAS A MCCARRY
El embajador se refería así al ´Plan para la Transición cubana´ elaborado por el presidente Bush en 2004, para el cual nombró a un alto funcionario del Departamento de Estado, Caleb McCarry, quien la semana pasada participó en Madrid un seminario sobre Cuba que el diplomático calificó de ´circo organizado por contrarrevolucionarios de Miami donde había algún que otro payaso y alguna que otra payasa´.
En este punto, criticó a McCarry cuyo papel, dijo, ´es similar al del interventor´ designado por Estados Unidos para Irak después de la ocupación, ´sólo que en este caso es con mucha anticipación´. ´Quizá sea para que tenga tiempo de preparar los campos de concentración y cárceles que van a utilizar para meternos a todos presos´, ironizó Velazco.
Por último, aunque no quiso valorar el trabajo del embajador de Estados Unidos en España, Eduardo Aguirre, porque eso ´corresponde otros´, aseguró que la tarea del embajador cubano no es decirle al Gobierno español lo que tiene que hacer. ´Yo con ese señor no tengo ningún tipo de contacto (…) y el hecho de que él, por equivocación, haya nacido en Cuba, es otro problema´, sentenció.
Velazco está convencido de que el próximo martes la comunidad internacional condenará, “como cada año”, el bloque de Estados Unidos a la isla en la Asamblea General de las Naciones Unidas, volviendo a demostrar el “total y absoluto aislamiento” del Gobierno de George W. Bush en este tema.
Sin embargo, en una entrevista concedida a Europa Press, el diplomático dice ser consciente de que Washington también volverá a “despreciar” a las organizaciones internacionales. “Es la prepotencia imperial, el mundo que nos quieren imponer, el de las decisiones unilaterales (…) Es el mundo de reírse de lo que piden países soberanos, el mundo de Irak y el de Afganistán”, afirmó.
Una vez más la resolución “denominará al bloqueo como bloqueo y no utilizará ningún otra término”, afirmó el embajador en referencia a la polémica desatada en la XV Cumbre Iberoamericana celebrada en Salamanca cuando, según recordó, “algunos medios y otros personajes” se sintieron “ofendidos” porque se emplease esa terminología.
“El bloqueo contra Cuba es nada más y nada menos que un acto de guerra económica y no hay ninguna norma del derecho internacional que lo justifique en tiempos de paz”, subrayó Velazco, tras explicar que cuando se habla de bloqueo los cubanos son “muy conscientes” de lo que se está hablando.